Editado por

Máriam MudarraMáriam Mudarra

Buscar
Temas
Archivos
Hemeroteca
Febrero 2018
LMXJVSD
<<  <   >  >>
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728    
Sindicación
PARTICIPACIÓN
SERVICIOS



La alegría religiosa

Permalink 06.07.09 @ 08:31:45. Archivado en Vida Religiosa

El comentario del post anterior me da pie a seguir hablando u opinando “desde dentro” de la vida religiosa, y más concretamente de la vida contemplativa.

Es cierto que intentamos, -y subrayo lo de intentamos- vivir en una dimensión más elevada que el resto de la gente, ni mejor ni peor, distinta, aunque me consta que fuera de los muros del convento existen personas con una vida espiritual profunda y una mística envidiable.

Si, es cierto, nuestra vida debería estar ungida de alegría, y no siempre aprobamos esta asignatura. La vida religiosa cuando vive desde Cristo y para Cristo debe ser una vida llena de entusiasmo.

Yo tengo un gran motivo para dar gracias a Dios. Desde la experiencia de mi comunidad puedo decir que actualmente existe un ambiente jubiloso, y en gran parte se debe a la presencia de monjas jóvenes que no pueden contener la felicidad de ese primer Amor que las ha llamado a vivir en plenitud, compartiendo la fe con otras hermanas, como dice Amadeo Cencini: “Un grupo de personas se transforma en comunidad religiosa en el momento en el cual los dones espirituales comienzan a circular libremente, de otro modo es simple convivencia de personas, débiles y vulnerables, porque el vínculo de la fraternidad es tanto más fuerte cuanto más central y vital es lo que se pone en común”.

La juventud, bien es verdad que es un impulso renovador para las monjas mayores, y las jóvenes cuando están centradas en el Absoluto de Dios, irradian esa novedad que tal vez con el paso de los años, en las hermanas de más edad pudiera quedar un poco ofuscada. Me llama la atención que tanto las hermanas jóvenes como las más mayores sean las que más irradian esa alegría de la vida entregada por Cristo. Supongo que la edad más crítica a la hora de testimoniar una vivencia sea la que abarca de los 45 a los 65 más o menos, en la cual se tienen más responsabilidades, donde la marcha de la comunidad depende en parte de estas hermanas más activas, donde el peso de llevar adelante un proyecto en el cual la comunidad pueda ser testigo de la presencia y del amor de Dios “pesa”. No obstante sigo pensando que no podemos “dormirnos en los laureles” y dar por “hecha” o finalizada esa asignatura pendiente de ser mujeres con una profunda alegría, -no de la carcajada fácil, que a veces puede esconder verdaderos traumas-, sino la de la monja con rostro sereno y risueño, con capacidad de iluminar los lugares que habita, la que con las palabras justas y certeras transmite armonía y amistad, la que consigue sumar más que dividir, etc… Muchas exigencias que tenemos que tener en cuenta las monjas, para dar esa imagen de felicidad que nos exigen desde fuera.

El comentario decía además: vuestra vida está impregnada de cierto olor de melancolía o nostalgia, y que no tenéis ilusión por la vida, o que os cuesta transmitirla. A veces es cierto que damos esa imagen, no puedo asegurar que todo/as los consagrado/as tengan una vocación a prueba de bombas o al 100%, pero sí puedo asegurar, que excepto alguna excepción –que siempre las hay- las monjas en su mayoría somos felices, ¿que no sabemos transmitirlo? es posible. Supongo que también influye el hecho de que vivamos en ambientes reducidos y con un mínimo contacto con la sociedad; que nos acostumbramos a convivir con las mismas hermanas y que a la hora de entablar conversaciones hacia fuera falte espontaneidad o aparezca la timidez, riesgos que corremos y están ahí, pero que no debería impedirnos sentirnos felices y realizadas.

¿Tenemos que cambiar? en algunos aspectos sí, pero no quisiera dar una imagen equivocada de nuestra vida, y sí me gustaría que los tópicos sobre las monjas y sus conventos fueran cambiando, sobre todo los negativos, aquellos que nos comparan con mujeres escapadas del mundo por falta de otras alternativas o por miedo a enfrentarse a las dificultades sociales, por falta de amores humanos o por ignorancia. Cada monja tiene su historia, historias bellas en las que han tenido que optar entre distintos caminos, -todos positivos, todos válidos, pero que en un momento determinado han querido dar prioridad a la vocación religiosa, y en esa opción nada ni nadie se les ha interpuesto para dar inicio a otra historia de Amor, siendo ese Amor el que centra, el que unifica interiormente, el que da fuerza y vitalidad para superar todo lo negativo que la vida presenta: el Amor de Jesucristo.

Agradezco este comentario de “alguienquebuscafe”, porque nos cuestiona, eso nos ayuda a estar en “vilo”, a estar renovando constantemente nuestra vida, y a ir erradicando todo aquello que pueda dar una imagen equivocada de nuestra vida contemplativa. ¡gracias!


Bookmark and Share

Comentarios:

Aún no hay Comentarios para este post...

Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.

Los comentarios para este post están cerrados.

Blogs
Ángel Moreno, de Buenafuente del Sistal

Ángel Moreno, de Buenafuente del Sistal

I Jueves de Cuaresma

Angel Moreno

Secularizados, mística y obispos

Secularizados, mística y obispos

Llevar en la sangre el amor a la Eucaristía

Josemari Lorenzo Amelibia

Ríase, aunque sea de mí

Ríase, aunque sea de mí

Los túneles perforantes del norte de la ciudad: Madrid.

Chris Gonzalez -Mora

Amistad Europea Universitaria

Amistad Europea Universitaria

Alejandro Ango y María-José Peña: Las dos caras de Anna Gabriel

Salvador García Bardón

Religión Digital

Religión Digital

Monseñor Rodrigo Antonio Marín Pimentel

Religión Digital

Entre el Cielo y la Tierra

Entre el Cielo y la Tierra

UN CORAZÓN PARA SABER LO QUE MUERDE LAS ENTRAÑAS DE OTROS HOMBRES

Francisco Baena Calvo

Israel, más allá de las noticias...

Israel, más allá de las noticias...

NETANIAHU debe reconocer su imposibilidad politica transitoria de seguir gobernando

Shimshon Zamir

Punto de vista

Punto de vista

Anna Gabriel, en Suiza

Vicente Torres

El buen vivir de Juan Luis Recio

El buen vivir de Juan Luis Recio

Madrid Exquisito pone fecha a la primavera

Juan Luis Recio

El Blog de Otramotro

El Blog de Otramotro

De que lo hizo mal la harta no difiero

Ángel Sáez García

Cree en la Universidad

Cree en la Universidad

JONÁS HOY...EL SIGNO PERMANECE

José Moreno Losada

Atrévete a orar

Atrévete a orar

Preces de los Fieles (D. 2º Cuaresma B 2ª lect. (25.02.2018): “Nada nos puede separar del Amor” (Rm 8, 39)

Rufo González Pérez

El Acento

El Acento

Cómo escribir novela romántica

Antonio Florido Lozano

Un país a la deriva

Un país a la deriva

Fumata blanca del golpismo.

Vicente A. C. M.

No más mentiras

No más mentiras

En un mundo dominado por los parásitos

Antonio García Fuentes

El Blog de Francisco Margallo

El Blog de Francisco Margallo

Dios hoy

Francisco Margallo

Mi vocación

Mi vocación

Sigues con nosotros

Sor Gemma Morató

El blog de X. Pikaza

El blog de X. Pikaza

M. Legido, servidor del evangelio (1) De Múnich al Cubo de D. Sancho

Xabier Pikaza Ibarrondo

Tres foramontanos en Valladolid

Tres foramontanos en Valladolid

Antaño y hogaño (V). 7. Período de la adolescencia

Bustamante, Arévalo y Pardo de S.

Aeterna Christi Munera

Aeterna Christi Munera

Señor, no me reprendas con ira

Jose Gallardo Alberni

Haz de PD tu página de inicio | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital