Editado por

Máriam MudarraMáriam Mudarra

Buscar
Temas
Archivos
Hemeroteca
Febrero 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
272829    
Sindicación
PARTICIPACIÓN
SERVICIOS



Vida Contemplativa -Jornada Pro-Orántibus 2009-

Permalink 06.06.09 @ 09:53:48. Archivado en Contemplación

Todas las monjas que formamos esta comunidad, en su día, escuchamos la voz de Dios que nos invitaba a REMAR MAR A DENTRO, es decir, a dejar superficialidades y a profundizar en el misterio de la vida, a contemplar las maravillas que Dios nos ofrece constantemente, y a compartir nuestra vivencia con otras hermanas, conviviendo en fraternidad.

El proceso vocacional de cada una, hasta llegar a dar el sí definitivo —salvando los elementos propios de cada persona— es más o menos el mismo para todas. Primero pasamos por la etapa de discernimiento, una etapa bastante complicada, ya que es el periodo de las dudas, la lucha, el miedo y la inseguridad; es el tiempo de un constante surgir de sentimientos, a veces contradictorios hasta que se llega a vislumbrar que tal vez, eso que sentimos, pueda ser una llamada a la vida religiosa. Es una etapa en la que tenemos que discernir todo lo que nos viene a la cabeza; discernimiento que no debemos hacer nunca solas, sino acompañadas siempre por personas con experiencia que nos ayuden a poner en claro todos esos pensamientos que van y vienen. Cuando ya tenemos las ideas claras y decidimos dar el paso hacia la vida consagrada y más concretamente a la contemplativa, iniciamos un camino, -o más bien continuamos- ese proceso de búsqueda, de interiorización, -en definitiva- de Dios. Una búsqueda que hacemos desde nuestra libertad, que aunque parezca una paradoja, nuestra vida, a pesar de las apariencias, separaciones y rejas es una vida vivida desde nuestra más profunda libertad. Nos liberamos de todo aquello que nos impide entrar en contacto con Dios, y esto lo vamos haciendo poco a poco, es un proceso lento, y que prácticamente dura toda la vida, pues no siempre resulta fácil dejar todo aquello que ha llenado nuestra vida anterior, pero cuando una se da cuenta de que lo que encuentra en el monasterio satisface completamente los propios anhelos, sientes que ha merecido la pena, renunciar a ciertas satisfacciones; aunque ¡bueno! yo no definiría nuestra vida como una vida de renuncias, sino como una vida de nuevos encuentros, de nuevas dimensiones.

Es cierto que aunque hable de libertad, en la práctica debemos seguir unas leyes, unas normas, pero sabemos que en todos los estamentos sociales hay que cumplir un mínimo de normas de convivencia y de educación; la libertad no es como piensan algunos hacer lo que me da la gana, hacer mi voluntad caiga quien caiga, la libertad es optar por lo que considero mejor sin dañar a los demás; por eso cuando aceptamos vivir según las normas de una Orden religiosa, sabemos que éstas, no restan nada a nuestra personalidad, a nuestra creatividad, o a nuestra forma de ser; lo que sí hacemos es ir adecuándonos a un carisma y al espíritu de la Orden en la cual profesamos, y en nuestro caso concreto nuestro lema y carisma como trinitarias es: «Gloria a la Trinidad y a los cautivos libertad».

Nuestra vida, por otra parte, no es una huída del mundo, como piensan tantos, ¡no! nuestra vida no se puede explicar desde la negatividad, o el miedo; quien entra en un monasterio por miedo, por temor a algo, tendría que soportar toda una vida de inadaptación, no podría ser feliz; por eso al entrar en un monasterio abrimos nuestra mente y sin dejar de ser lo que somos, comenzamos a acoger todo aquello que nos ofrecen y a la vez enriquece nuestra vida.

Las monjas contemplativas, intentamos vivir unas dimensiones de la vida que cultivamos y desarrollamos durante toda ella, y que ofrecemos a los nuevos miembros que se van incorporando a nuestro estilo de vida; algunas son: LA GRATUIDAD; sabemos que todo lo recibimos gratis, todo es un regalo de Dios y vivimos con un sincero agradecimiento a Dios y a los hombres. LA SENCILLEZ Y ALEGRIA; que es saber mirar a las personas con ojos limpios, con un corazón noble y humilde, centrándonos en lo único necesario: el amor. LA AMISTAD; porque una de las riquezas del hombre es amar y sentirse amado. Convivimos juntas, y nos sentimos acogidas por las otras, compartimos alegrías y trabajos, soledad y oración y los mil detalles de la vida. La verdadera monja contemplativa está o debe estar capacitada y abierta a la amistad. Otro elemento es EL AMOR. No cabe duda que lo más importante en la vida es el amor. Uno de los problemas de nuestra sociedad es que la gente no está convencida del amor de Dios hacia todos nosotros, de ese amor infinitamente fiel que puede hacernos completamente felices. Nosotras, creemos en el amor de Dios y nos dejamos amar por El, experimentamos la alegría de creer en el cariño de Dios, y nos sentimos atraídas y conquistadas por ese Amor.

Pero claro, si estos son elementos que nos ofrecen al entrar en el monasterio, nosotras también tenemos que estar disponibles para dar, porque una buena convivencia exige tanto saber recibir como saber dar, saber ofrecernos. Y ¿qué nos exige la vida comunitaria? pues que yo por mi parte sea capaz de crear un clima comunitario vivo y abierto, con unas relaciones humanas espontáneas y sinceras, que participe generosamente en los trabajos y problemas comunes, que viva una vida de sobriedad y pobreza, no de miseria, pero sí de sencillez; que cultive mi formación para que esté en continua conversión del corazón, renovando mi espíritu y mi mente; también que tenga disposición para el trabajo, que es una forma de sentirme miembro activo de esta familia que formamos las monjas.

Todo esto sería lo que forma el núcleo de nuestra vida, lo que nos realiza como mujeres consagradas, y todo ello vivido desde un clima de oración, silencio y recogimiento, celebrando activamente la liturgia, centro en el cual gira toda nuestra vida espiritual. Sin olvidar tampoco los momentos de convivencia fraterna, que también son necesarios para un buen desarrollo de la propia personalidad.

En resumen: Las monjas nos despertamos y levantamos con toda la creación, nos ponemos en actitud de alabar y dar gracias a Dios por el nuevo día y las nuevas posibilidades que él nos depara; nos reunimos en comunidad y juntas, a una sola voz, ponemos voz a la oración de tantos otros que no lo hacen; buscamos la unificación interior, huyendo de todo aquello que nos dispersa, procurando espacios y tiempos amplios para la interiorización y la contemplación; haciendo de la oración el eje central de nuestra vida; trabajando porque lo necesitamos para vivir y compartir con los demás y descansando también para renovar fuerzas y seguir alabando a Aquel que da sentido a nuestra vida.

Somos conscientes de que nuestra vida es incomprendida e incluso criticada, porque para la sociedad actual no ofrecemos nada, o nada que se vea con los ojos, pero nosotras sabemos que es totalmente válida, que tiene sentido, porque solamente con nuestra presencia en medio de las grandes ciudades, estamos testimoniando que existe algo más grande, y más hermoso que todo aquello que nos pueda ofrecer la sociedad. Somos una alternativa al lujo, al despilfarro y a la soledad de tantas jóvenes que andan por la vida sin rumbo y desorientadas, cansadas de todo, pero buscando siempre nuevas experiencias, porque ya, nada las llena; o para las jóvenes que sienten los indicios de una llamada divina y no saben dónde acudir.

Un monasterio contemplativo es un lugar que ofrece el ambiente propicio para encontrarnos con Dios y desde Dios y por Dios, encontrarnos con todos los hombres y mujeres sedientos de El.


Bookmark and Share

Comentarios:
Para: alguien que busca fe:

Las respuestas a tus preguntas son un poco largas, por eso te contesto en tu correo.
Enlace permanente Comentario por mmudarra [Blogger] 11.06.09 @ 22:19
Personalmente me faltan "entendederas" para poder compartir al 100% lo que tan magnificanmente se describe en esta entrada, respecto a la vida contemplativa. En mi ciudad no hay muchos conventos de clausura, pero cuando paso por la puerta de alguno de ellos siempre me planteo lo mismo, ¿Qué tendrá esa llamada religiosa para vivir así? ¿Existe ese Amor fuera de esos muros? ¿En qué otros sitios se puede encontrar en su estado más puro esa amistad, gratuidad, sencillez y alegria? ¿que tiene esa vida de oración para que solo sea posible en lo oculto?
¿cómo se puede vivir "retirado del mundo" pero por y para la humanidad?
Enlace permanente Comentario por alguienquebuscafe 10.06.09 @ 19:19
Respeto la vida contemplativa pero no la comprendo, Jesús no vino al mundo a "contemplar" si no a actuar, a enseñanos a amar a Dios y a los hermanos y nos dijo "haced vosotros lo mismo" no recuerdo que nos dijese poneos a contemplar el mundo desde un convento.

Pero si ustedes están ahí es porque Dios así lo quiere y lo seguirán estando como miembros de un mismo cuerpo que somos todos la iglesia diferentes pero necesarios todos para formar el cuerpo.

Feliz día de la Trinidad para usted y su comunidad.
Enlace permanente Comentario por joven 07.06.09 @ 15:45
Feliz jornada Máriam
Enlace permanente Comentario por Carmen Bellver [Blogger] 06.06.09 @ 11:48

Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.

Los comentarios para este post están cerrados.

Blogs
Bokabulario de Fernández Barbadillo

Bokabulario de Fernández Barbadillo

¿Otra guerra en las Malvinas? No me hagáis reír

Pedro Fernández Barbadillo

Entre el Cielo y la Tierra

Entre el Cielo y la Tierra

LA VIDA TIENE SENTIDO

Francisco Baena Calvo

Diario de dos curas de pueblo

Diario de dos curas de pueblo

Qué bien me lo he pasao en los carnavales

José Rubio y César Luis Caro

Audiovisual Legal

Audiovisual Legal

Navarra publica su Decreto de Comunicación Audiovisual

Jaime Rodriguez

Diálogo sin fronteras

Diálogo sin fronteras

Grecia, ese espejo donde todos nos miramos

Carmen Bellver

Pacos

Pacos

Los “padres peregrinos”

Paco Sande

Columna de humo

Columna de humo

La muerte de Whitney Houston

Pedro de Hoyos

Esto es lo que hay

Esto es lo que hay

RFI y las cosas de Africa

Miguel Ángel Violán

Protestantes

Protestantes

Murió Whitney Houston, voz del gospel que atravesó el infierno de la droga

Pedro Tarquis

Invidente pero visible

Invidente pero visible

Oposiciones que discriminan..., ¡¡Que Vergüenza!!

Mariano Fresnillo Poza

Cajón de sastre

Cajón de sastre

¿Se merece Zapatero ese dinero?

Rufino Soriano Tena

Políticamente acorrecto

Políticamente acorrecto

Sánchez Manzano y los conspiranoicos de quita y pon

José Donís Català

Secularizados, mística y obispos

Secularizados, mística y obispos

Acto de amor y contrición

Josemari Lorenzo Amelibia

Arte

Arte

Danza de andar por casa, por J.C.Deus

Periodista Digital

Crónicas Bárbaras

Crónicas Bárbaras

Banderas ajenas

Manuel Molares do Val

Punto de vista

Punto de vista

La realidad de las cosas

Vicente Torres

Un país a la deriva

Un país a la deriva

Delitos prescritos. ¡Se siente!

Vicente A. C. M.

Israel, más allá de las noticias...

Israel, más allá de las noticias...

MI TIERRA DE ISRAEL

Shimshon Zamir

El buen vivir de Juan Luis Recio

El buen vivir de Juan Luis Recio

Guía del vino cotidiano

Juan Luis Recio

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Estampas giennenses

Juan Fernandez Krohn

Haz de PD tu página de inicio | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital | Chistes, Videos y Poesias