Aspirando a lo imposible, alcanzamos lo posible
28.05.08 @ 18:28:57. Archivado en Reflexiones
A lo largo de la vida, y en cada una de las etapas de nuestro avance espiritual y material, nos ponemos metas que nos ayudan a vivir con cierta tensión para no quedar amodorrados, dejándonos llevar de la apatía o el cansancio. No siempre se cumplen nuestras expectativas, a veces nos quedamos tirados en el camino por falta de fuerzas, bien porque todo nos viene en contra, bien porque no tenemos la suficiente ilusión o nos faltan estímulos para seguir adelante.
Muchas veces, para conseguir algo que verdaderamente merezca la pena, deberemos echar a andar “todavía a oscuras” como dice Dolores Aleixandre, hablando de las mujeres camino del sepulcro: “El primer día de la semana, muy temprano, todavía a oscuras…” (Jn. 20,1) Es decir, es posible que no tengamos todos los objetivos claros, que nos de miedo la oscuridad, que el reto que nos proponemos sea aparentemente superior a nuestras fuerzas, pero aún así, deberemos echar a andar, a oscuras, a tientas; tal vez empecemos dando trompicones, pero según vayamos avanzando se irá haciendo la luz, irá amaneciendo, y con la claridad las cosas se ven de otra manera. Hay que aspirar a lo imposible para alcanzar lo verdaderamente posible, dice Miguel de Unamuno.
Ni nuestra fragilidad, ni la desproporción entre el deseo y el objetivo, son motivos para quedarnos parados con los brazos cruzados. La confianza en uno/a mismo/a y el amor que hemos de poner a la hora de ejecutar cualquier acción deben ser motivos suficientes para conseguir nuestras metas; tenemos que dejarnos sorprender a nosotros mismos; el entusiasmo y el optimismo son la base donde se apoya el éxito de nuestros trabajos. No es cuestión de autoengañarnos haciéndonos castillos en el aire, supervalorando nuestros límites, pero creo que si tenemos fe en nosotro/as mismo/as, y con humildad, seremos capaces de superarnos, consiguiendo grandes objetivos.
Comentarios:
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Máriam Mudarra
autor
Contacto


