Experiencia compartida
26.03.08 @ 15:13:17. Archivado en Reflexiones

TODO LO HAGO NUEVO:
Todos los años lo mismo: Ceniza, Cuaresma, Semana Santa, Resurrección. Un año tras otro celebramos los mismos acontecimientos y me pregunto: ¿dónde está la novedad? Si ya conocemos el final de la “película”, ¿qué nos hace todos los años escuchar los mismos textos, contemplar los mismos ritos, asistir a las mismas celebraciones?
TODO LO HAGO NUEVO
Estas palabras del Apocalipsis han resonado este año en mí de forma especial. Se me quedaron grabadas después de volver a ver la Pasión de Mel Gibson; las pone en labios de Jesús cuando camino del calvario se encuentra con su madre.
Todo lo hago nuevo... El sí, pero nosotro/as, ¿acogemos estas solemnidades recién celebradas como algo nuevo? De nada serviría la novedad que nos trae Jesús con su Resurrección si nuestra respuesta es rutinaria y cansina, repetitiva y aburrida.
A muchas de las hermanas de mi comunidad nos gusta ver por estos días la película de la Pasión. Después de haberla visto infinidad de veces, y sabiéndonos las escenas casi de memoria, siempre salimos con los ojos rojos por no poder evitar las lágrimas de emoción y dolor que nos produce el sufrimiento de Jesús. Cada vez que la vemos lo hacemos con ojos nuevos, con sentimientos nuevos, con corazón nuevo.
Todo lo hago nuevo. Estas son las palabras que este año se me han quedado grabadas en la memoria; no dejan de dar vueltas en la cabeza buscando el significado de las mismas.
TODO: mis gestos, mis palabras, mi vocación religiosa, mis relaciones personales, mi trabajo, mi…vida.
Ojos nuevos para ver la novedad y la belleza de todas las cosas que me rodean, de las personas que conviven conmigo. Oídos nuevos para escuchar a toda la creación que nos habla de su Creador, y los gritos de los que sufren por culpas ajenas. Labios nuevos purificados como los de Jeremías, -con el carbón ardiendo- para hablar sin miedo: hablar de Dios y defender a los “sin voz”. Corazón nuevo para renovar nuestro amor y vencer el desamor que vemos a nuestro alrededor.
Este año, me propuse escuchar y vivir el Triduo Pascual como si nunca lo hubiera celebrado anteriormente, como si los textos litúrgicos nunca los hubiera escuchado. Centré mi interior en descubrir “cosas nuevas” que removieran mi espíritu y pudieran surgir de mí sentimientos nuevos. Y Dios me ha concedido esta gracia, porque he vivido una semana maravillosa de encuentros con Jesús lleno de sorpresas. Lo único que he tenido que hacer es abrir el corazón y disponerme a recibir sus dones, estar a la espera, porque Dios siempre responde a las inquietudes de nuestro corazón.
Feliz Pascua de Resurrección a todos los lectores.
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Me encanta la película de La Pasión, y cuando la veo no se me ocurre pensar ni en el director ni en el dinero gastado en ella, la miro con ojos positivos intentando captar el mensaje que transmite. Es verdad que tiene escenas exageradas para nuestra sensibilidad, pero ¿cual fue la realidad? no lo sé. Sólo sé que hay escenas que me dejan con un sentimiento de amor a Cristo y a su Madre que me ayudan en mi vida. Y lo demás está de más.
Me ha encantado escuchar "dayenú" esta Semana Santa.
Creo que no tendre suficentes celebraciones de Semana Santa en toda mi vida, en cada una veo algo nuevo y diferente y aun asi creo que me moriré sin atisbar casi nada de este gran misterio del amor de Dios.
La NOVEDAD es que Dios no abandona a sus criaturas.Que la GRACIA DIVINA nunca esta ociosa,porque EL ESPIRITU SANTO sopla donde quiere.
NUNCA ES DEMASIADO TARDE PARA EL AMOR.Esa es la SUBLIMIDAD de la vocacion cristiana.Solo en Cristo el hombre descubre su humanidad.
¡Feliz Pascua para todos!
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Máriam Mudarra
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