Un sueño...
18.02.08 @ 20:56:18. Archivado en Cuaresma

Después de haber sufrido una contradicción, decidí despojarme de todo aquello que consciente o inconscientemente pudiera dañar mi vida; quería alejar de mí los sufrimientos, las penas y todo lo que oscureciera mi existencia que según yo, debía ser una vida llena de luz, armonía y bienestar. Y soñé…
Soñé que después de haber optado por prescindir de lo que incomodaba mi vida, subía una escalera, -bastante estrecha por cierto-, y subía cargada con un gran palo, un palo pesado que a cada rato me hacía parar para tomar aliento y poder proseguir el ascenso. Antes de llegar a mi meta, -un desván- el palo se atravesó en la escalera no pudiendo continuar, y decidí dejarlo allí mismo; dirigiéndome al tronco seco, le dije abruptamente: ¡pues quédate ahí! Comencé mi descenso por los escalones cuando noto que detrás de mí el palo convertido en una cruz me va siguiendo los pasos; muy enfadada le digo: ¡no me sigas, quédate ahí! A pesar de mi gran enojo, la cruz seguía bajando las escaleras pisándome los talones. Viendo que no conseguía nada, pues no me hacía caso, le dije toda rendida: ¡está bien, como quieras, puedes venir conmigo! Y desperté.
Reflexión:
•La cruz no la podemos dejar “aparcada” porque va con nosotro/as.
•La cruz no la debemos cargar con resignación, sino con amor, porque El la cargó primero y lo hizo por todo/as.
•La cruz llevada no a la fuerza, sino rindiéndonos a su voluntad, pesa menos.
•La cruz sabe que siendo nuestra compañía, es garantía de nuestra salvación.
•La cruz fortalece nuestra debilidad. ¿paradoja? ¡no! lo dice San Pablo: “Cuando soy débil, entonces soy fuerte, porque reside en mí la fuerza de Cristo”.
•La cruz para el cristiano, es salvoconducto para llegar a El: “Quien quiera venir conmigo, cargue con su cruz y sígame”.
•La cruz de Cristo es el signo del amor más grande: “Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos”.
* La cruz es LUZ.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/145496
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
"Homo autem purus satisfacere non poterat pro toto humano genere; Deus autem satisfacere non debebat; unde oportebat Deum et hominem esse Iesum Christum."
(S. Th. III, q.1, a.2)
Y habría que añadir: Dado que Dios ama infinitamente a su Creación (en particular a los hombres), no podía (no con una imposibilidad lógica que contradiga su omnipotencia, sino volitiva, podríamos decir), aceptó humillarse
debe decir:
Y habría que añadir: Dado que Dios ama infinitamente a su Creación (en particular a los hombres), no podía (no con una imposibilidad lógica que contradiga su omnipotencia, sino volitiva, podríamos decir)negarse a su Sacrificio, luego aceptó humillarse a Sí mismo por amor al hombre y morir por su Redención: de ahí que Cristo no se negase a ser Cordero Expiatorio, y no dijese 'no' a morir en la Cruz.
_____________
Y habría que añadir: Dado que Dios ama infinitamente a su Creación (en particular a los hombres), no podía (no con una imposibilidad lógica que contradiga su omnipotencia, sino volitiva, podríamos decir), aceptó humillarse a Sí mismo por amor al hombre y morir por su Redención: de ahí que Cristo no se negase a ser Cordero Expiatorio, y no dijese 'no' a morir en la Cruz.
Donde dice:
se precisabea de un Ser infinito (el mismo Dios-Hijo) que lo hiciera por nosotros
debe decir:
se precisaba de un Ser infinito (el mismo Dios-Hijo) que lo hiciera por nosotros
Donde dice:
se requeriría de una pena infinita (de una tretribución infinita)
debe decir:
se requeriría de una pena infinita (de una retribución infinita)
La gran pregunta sobre la cruz es:si Jesus era Dios,¿porque se dejo matar?
____________________
Porque sólo el Hijo de Dios (Dios hecho Hombre) podía reconciliar en justicia al género humano con el Creador. En efecto. Dado que la pena ha de ser proporcional al delito, y que el delito del hombre fue infinito, por razón del Ser ofendido, que no de la ofensa (finita, procedente de un ser finito, como el hombre), se requeriría de una pena infinita (de una tretribución infinita) para restablecer la Justicia (Dios es infinitamente justo), y dado que por su finitud ontológica ningún humano podía satisfacer esa retribución, se precisabea de un Ser infinito (el mismo Dios-Hijo) que lo hiciera por nosotros. Pero, por otra parte, dado que era un hombre (miembro de la especie humana) el que había ofendido a Dios, debía ser también Hombre el retribuidor. Luego a la vez debía ser Dios y Hombre. Ese es Cristo.
Recuerdo que en un cursillo, no muy profundo, de teología, el ponente nos llegó a demostrar que Jesús era alguien que molestaba a las autoridades judías, y por lo tanto, a los romanos. Un tipo molesto, en aquellos tiempos, tenía poco futuro.
Para los creyentes, lo verdaderamente importante, es que Jesús era Dios, y que su muerte y resurrección, suponen nuestra esperanza de vida eterna.
¡Casi nada!.
Sin duda,es un misterio.Tal vez para probar hasta donde puede llegar la maldad de los hombres.Hasta donde puede llegar el pecado del mundo.Este dogma,el del pecado del mundo,hoy,como tantos otros,tristemente olvidado en el hablar catolico.Como le sucede igual al pecado original.El cual,ya ni existe ni se hereda.Lo cual es la mayor blasfemia que queda.
El mundo actual, nuestros hermanos, necesitan que les hablemos de la alegría del encuentro con el Amor, y de lo poco que pesa esa cruz, cuando es Dios quien nos ayuda a llevarla.
Abrazos
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Máriam Mudarra
autor
Contacto








