Responsables de un mundo nuevo
07.01.08 @ 18:33:09. Archivado en Reflexiones
.
¿Quiénes son los responsables de un mundo nuevo?
Al comenzar cada día mi jornada y después de ofrecer mis tareas al Señor de la Vida, hago un repaso mental de todo lo que tengo que hacer, los proyectos del día, -aunque no siempre me salen las cosas como quisiera- por los imprevistos que surgen… visitas inesperadas…etc.
En mi repaso mental, me propongo ser eficiente en el trabajo, rezar uniendo mente y voz, ver a Dios en todas las circunstancias de la vida, verlo en las personas… pero muchas veces se me escapa el preguntarme: ¿voy a ser hoy partícipe en la construcción de un mundo nuevo?
Dando por hecho que mi participación en esta tarea constructora se sitúa en un espacio limitado y con unas personas concretas, no por ello creo sea menos importante este afán.
Todo/as sabemos por experiencia que a veces resulta más fácil relacionarnos con los extraños que con los de casa, cumpliendo el refrán de: “farolillo de la calle, tizón de la casa”, por eso es importante empeñarnos en crear dentro de nuestras casas un buen ambiente acogedor, donde nos encontremos a gusto y relajado/as.
Pero también si quiero construir, tengo que tener los materiales necesarios: amor, comprensión, servicialidad, autodominio, caridad… necesito saber qué voy a construir: una comunidad, una familia, una amistad… necesito además colaboradores que unan sus fuerzas a las mías para que la obra comenzada adelante cada día un poco más. Como bueno/as albañiles, obedientes a la voz del “Capataz” iremos amasando el amor, que es el componente fundamental para ir colocando los ladrillos de la convivencia diaria.
No soy hija de albañil, ni entiendo mucho de estas cosas, pero sí he colaborado muy activamente en la construcción de este monasterio; han pasado por mis manos muchos ladrillos y mucha arena, por eso sé que la colaboración responsable de todas, ha sido imprescindible para llevar a término el edificio que actualmente nos alberga.
Si nuestros limitados entornos los habitamos de amor, la onda expansiva que produce su efecto traspasará más allá de lo imaginable y se hará notar fuera de nuestras “fronteras”.
Si todo/as colaboramos en esta tarea dentro de nuestros espacios de trabajo, podremos hacer que el “mundo nuevo” sea patente y real.
¡Fuera egoísmos, fuera intereses personales, fuera individualismos!
Seamos constructores, que un mundo nuevo nos espera.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/136365
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Máriam Mudarra
autor
Contacto








