La vida está en nuestras manos (2)
03.12.07 @ 15:47:44. Archivado en Reflexiones

El comentario al anterior post, -con todos mis respetos al comentarista- creo que es en cierto modo un tanto reductor. He creído conveniente seguir escribiendo sobre el tema, pues una respuesta en los comentarios sería excesivamente larga.
En primer lugar una aclaración: Yo creo con toda certeza que Dios es Creador y Dueño de la vida, pero que El con la vida nos regaló también la libertad, somos libres para acogerla o rechazarla.
El post tiene una doble lectura; por una parte estamos los “privilegiados”, los que tenemos unas necesidades básicas cubiertas, los que no pasamos las calamidades porque hemos tenido la suerte de nacer en lugares desarrollados y más o menos nos podemos defender con nuestros propios medios de vida, pero ¿quién me puede negar, que dentro de este grupo están también los hastiados de la vida, los que se han cansado de luchar, los que se quitan la vida con sus propias manos, etc… A éstos, Dios también les dijo en su momento: ¡cuida tu vida! pero como somos libres… Dios no quiere la muerte de nadie, si yo me dejo morir, soy el responsable o la responsable, no es Dios.
En el grupo de los “privilegiados”, estamos los que amamos la vida, luchamos por ella, y como este problema lo tenemos resuelto Dios nos hace la pregunta con la que terminaba el post anterior: ¿dónde está tu hermano? Y vuelvo con la libertad, ¿queremos o no queremos ayudar a los que no están con nosotros dentro del grupo de los privilegiados?
Es muy fácil culpar a Dios de las catástrofes y del hambre en el mundo, es el recurso que tenemos para justificarnos a nosotros mismos, pero si todos reconocemos que en la tierra hay recursos suficientes para alimentar a toda la humanidad, ¿de quién depende que unos estén saciados y obesos y otros hambrientos y esqueléticos? ¿tal vez los políticos… los intereses de los países ricos y poderosos…?
Si entro en el segundo grupo, es decir, el de los “no privilegiados” los que han tenido la desgracia de nacer en lugares míseros y catastróficos, ¿debería callar de vergüenza por no saber dar con la respuesta acertada o a gusto de todo/as? porque a éstos, también les dijo Dios al nacer: eres libre, cuida de tu vida ¿Alguien puede responder?
Buscando posibles respuestas a estas incertidumbres, me planteo el siguiente tema: Un niño nace por voluntad de sus padres; si los padres viven en una situación precaria y rodeados de hambruna, lógicamente no deberían traer niños al mundo para no aumentar la miseria; estos padres tienen la libertad de engendrar y crear vida, pero si la nueva vida creada va a ir acompañada de muerte por las circunstancias que la van a rodear, son los padres los que están usando mal su libertad, por no ser conscientes de las consecuencias fatídicas que van a acarrear con el nuevo ser engendrado. No es Dios el culpable de que el niño se muera de hambre. Distinto sería el caso de los niños nacidos en circunstancias normales y por culpa de la guerra o las catástrofes naturales se ven abocados a vivir la miseria, pero en este segundo supuesto es donde entra nuestra libertad y responsabilidad para responder a la pregunta: ¿dónde está tu hermano? ¿qué hacemos nosotro/as para disminuir el sufrimiento humano?
Dios no quiere la muerte de nadie, pero vuelven los por qués… ¿por qué el hambre…? ¿por qué las guerras…? ¿por qué los desastres naturales…? La naturaleza es libre y sigue su curso. Lo incomprensible del sufrimiento provocado por las catástrofes naturales nos invita a entregarnos cada vez más al Dios incomprensible. No nos queda otra cosa que entregarnos al Dios totalmente distinto y reconocer que Dios no tiene que justificarse frente a ninguna instancia humana.
Kart Rahner dice: "El sufrimiento es y permanece incomprensible. Y aceptar el sufrimiento significa responder afirmativamente al Dios incomprensible. Renuncio a todas las especulaciones teológicas de reunir la imagen de Dios con el sufrimiento. Me entrego a la incomprensibilidad del sufrimiento y con ello al misterio incomprensible de Dios".
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La vida está en manos de Dios.
“La vida está en nuestras manos”
¿Está la vida en nuestras manos? ¡No!
El evangelista Juan dice: «Todo fue creado por ella [la Palabra], y sin ella, nada se hizo. De la Palabra nace la vida, y ella, que es la vida, es también nuestra luz. La luz alumbra en la oscuridad, ¡nada puede destruirla! » Qué maravilla es saber que, Dios es vida, fuente de la vida, de toda vida y de todo tipo de vida. Él es el creador y dador y sustentador de las multiformes clases de vida. Señor de toda vida y de toda la vida.
Sin embargo, esta vida, nuestra única vida, puede tener sabor amargo, en nuestra situación personal, interpersonal, nacional, mundial. etc.
En el Catecismo de la Iglesia Católica está claramente que nosotros somos administradores de la vida y no dueños de la misma, ya que sólo Dios tiene el poder de dar la vida o quitarla: "Yo doy la muerte y doy la vida (Dt 32,39).
Evangelium Viate encontramos que el Papa Juan Pablo II nos dice: "Cua...
Yo veo la procreación utópica, el" creced,multiplicaos y poblad la tierra" desde la perspectiva de un Dios del Amor en el que el acto de procreación debería ser otro acto de amor para dar la oportunidad a otro ser a experimentar con el amor dentro de una comunidad de amor. Esa era en principio la idea, luego ya ves donde estamos llegando y donde llegaremos tal como vamos.
Dios es Padre,Dios es amor,Dios es todo`poderoso:¡Dios es Creador!Quien no cree que su existenciaes,a cada instante,efecto de una mirada amorosa de Dios sobre él,es un ateo,por que,aun cuando crea en un Dios,no se trata del Dios del Credo.El Dios del credo es un Dios que ama. Http://www.martin-almiron.com
Aclaremos conceptos y axiomas sobre mi anterior post en relación a su último
del 015.12.07@07:44.
Le guste a Vd o no le guste, la Iglesia Católica desde siempre, y lo sigue haciendo, ha pregonado aquello de “Crecer, Procrear y multiplicaros” y tantos otros sofismas sobre proliferación y engendramientos sin limites a pesar de otras consideraciones humanas
de extrema necesidad para no engendrar.
Por supuesto que su opinión no está en contra de la Iglesia, pero ya me hubiera gustado a mi que la Iglesia de antes y la de ahora, proclamara las mismas tesis que Vd sostiene.
Sin duda, mi desacuerdo ha sido y sigue siéndolo con los preceptos de la Iglesia, sobre la procreación de la especie a toda costa, dada la praxis de sus teorías.
Buenas Tardes.
Cuidado, podríamos entrar en un debate…muy pero que muy contradictorio con los preceptos dogmáticos de la Iglesia, y otras valoraciones, y que precisamente la Iglesia ha mantenido al respecto durante toda casi toda su existencia. Es decir, y desde otra perspectiva de su pregunta, según Vd. las personas con hambruna y rodeado en situaciones de miseria no deberían tener hijos. ¿ Verdad hermana Mariam ?. Lo siento
no estoy de acuerdo con Vd., creo que se equivoca. Claro que le entendería mejor si Vd no fuese monja, pero dada su vocación, no concibo en mi limitada inteligencia los sofismas que Vd sostiene. No obstante, reconozco que le ha podido más su racionalidad
que sus creencias, y eso le dignifica y honra como ser humano y mejor persona.
Sé feliz procure serlo. Buenas Noches.
Creo que el hombre es libre y dueño, con limitaciones, de su vida, y en esa medida responsable de sus acciones. En la misma medida creo que determinadas circunstancias, hambrunas, catástrofes, etc., algunas puedan ser provocadas por la rapiña del hombre (el hombre es el lobo del hombre), pero cuando se trata de las llamadas naturales creo que tambien la mano de Dios está ahí ¿por qué? ¿cual es el fin?, creo firmemente que esas preguntas tendrán su respuesta, en el momento oportuno.
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Máriam Mudarra
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