Dulce Nombre de María
11.09.07 @ 22:46:11. Archivado en En qué creemos

A.- Antecedentes de la conmemoración
Mañana 12 de septiembre se celebra el Dulce nombre de María y en la Orden Trinitaria lo celebramos con mayor esplendor y con rezo propio.
La conmemoración del santo nombre de María fue introducido en toda la iglesia por el papa Inocencio XI en el año 1683 en recuerdo de la liberación de Viena, sitiada por las tropas turcas, aunque anteriormente había comenzado a celebrarse en la diócesis de Cuenca (España) en 1513. Tras la reforma postconciliar ha desaparecido del calendario litúrgico pastoral de la iglesia.
En relación con la Orden de la Santísima Trinidad, la devoción al nombre de María fue introducido en las provincias trinitarias de España por San Simón de Rojas en el siglo XVI y por su influjo se extendió a toda la Orden en 1622, gozando de misa y oficio propios que han sido revisados en el año 1973. Actualmente está catalogada como memoria obligatoria.
El hecho de celebrarse el 12 de septiembre proviene de la reforma de San Pío X y parece indicar una relación con la Natividad así como el santo nombre de Jesús está relacionado con la Navidad.
B. - Consideraciones sobre el Santo Nombre de María
Mucho se ha escrito acerca del significado y excelencias del Santo Nombre de María pero entre todos ellos podemos resaltar los siguientes: Señora, Exaltada, Muy Amada, Mar Amargo, Estrella del Mar, Iluminada, etc.
Voy a detenerme en el de «estrella del mar» siguiendo las consideraciones del trinitario Fray Antonio Navarro en su libro Abecedario Virginal de excelencias del Stmo. Nombre de María.
Partiendo del término «Iluminadora» nos dice el mencionado autor que le corresponde con toda propiedad dicho nombre a María «porque ella es llamada Estrella, cuyo oficio es alumbrar. Para cuya declaración es de advertir, que María es llamada estrella por especial excelencia; porque aunque en la Sagrada Escritura, por este nombre, estrella, sean entendidas muchas cosas (...) a la Virgen María por particular y singular modo, se le da nombre de Estrella. Pues según los santos padres Bernardo, Jerónimo y el Venerable Beda, «María en lengua hebrea se interpreta: Stella maris: estrella del mar y ansí lo canta la Iglesia, en el Hymno común dize: Ave maris Stella, cuyo apellido le viene muy a propósito; pues ansí como vemos que la Estrella de la mar es la que enseña, y declara a los marineros el camino, para evitar los naufragios, y peligros marinos, y por ella saben hazia adonde han de tender las velas (...) así también por María, Estrella de la mar, todos los peligros, y dificultades de este mundo, se evitan, y los caminos saludables se aciertan (...) De lo qual hablando San Bernardo, dixo: Ista est praeclara Stella, super hoc mare magnum et spaciosum necesario sublevata, micans, meritis, et illustrans exemplis. Esta es una estrella resplandeciente, y excelente, que necesariamente está levantada sobre este mar grande y espacioso, resplandeciendo en méritos, e ilustrando con exemplos. ¡Oh alma cristiana! Si te vieres cercada del viento de las tentaciones, si cayeres en el golfo de las tribulaciones, mira a esta estrella María, y quedarás consolado. Si las olas de la soberbia, y ambición; si las ondas de la iracundia; si las avenidas de la avaricia, y los fluxos, y refluxos de la deshonestidad, y demás vicios, te rodearen, pon los ojos en María, que ella te escudará y fortalecerá para que resistas, y no te anegues. Y si te vieres turbado con la gravedad de tus pecados, y confuso con la fealdad de tu conciencia, y atemorizado con la consideración del juicio, favorécete de María, y pídela su auxilio, y patrocinio, y quedarás consoladísimo y muy animado para pedir perdón a Dios, y a la Virgen su abogacía (...)
Es también llamada de la mar, porque así como esta estrella atrae, y haze llegar a los navegantes al puerto deseado, también la Virgen nos guía, y da luz, para que lleguemos al puerto de salvación. Lo qual devotamente consideró San Bernardo, diciendo: Ipsam sequens, no devias; ipsam rogans, nos desperas; ipsam cogitans, non erras; ipsa protegente, non metuis; ipsa duce, non fatigaris; ipsa propitia, ad portum pervenis. Siguiendo a la Virgen, no hierras el camino, rogándola no desesperas, pensando en ella aciertas, favoreciéndote ella no temes, guiándote ella no eres fatigado, reteniéndola propicia llegas al puerto saludable. Y juntamente añade diciendo: En los peligros, en las tribulaciones, en las angustias, y necesidades, y las cosas dudosas, invoca a María, ten en ella la consideración, y su nombre no se te aparte de tu boca, y corazón; y para que alcances el sufragio de su deprecación, no te canses de tenerla por exemplo. Considera pues, tu que deseas verte en el puerto de salvación, que esta fulgentíssima estrella te hará seguir el camino derecho, y que el viento de la vanagloria no te aflixa, ni los peligros marinos de las adversidades no te aneguen.»
Himno de «Laudes» del Oficio divino del Dulce Nombre de María que recita la familia trinitaria en el día de su memoria.
Dulce Nombre de María,
panal de miel en la boca:
toda ternura es poca
para sentir tu armonía;
la más bella melodía
que se pudiera soñar
oye quien sabe gustar
de tu nombre la dulzura,
la grandeza y la hermosura
que jamás podrá olvidar.
Quiero en mi pecho grabarlo,
izarlo como bandera;
toda la vida quisiera,
hasta en mi muerte, invocarlo,
y con fervor predicarlo
como defensa y escudo
que deja al infierno mudo.
El nombre de nuestra Madre
nos lleva a casa del Padre.
Dios hacer más ya no pudo.
Gloria y honor a Dios Padre,
con su Hija predilecta:
es la gloria más perfecta
la que al Hijo da su Madre;
no hay honor que más le cuadre.
Gloria al Espíritu Santo
con su esposa que ama tanto
y de su gracia está llena.
Gloria a la Trinidad plena
que nos cubre con su manto.
Comentarios:
Me extraña simplemente, que una monja de clausura esté todo el día enganchada a Internet. Lo hice por su guarda de todas estas cosas. pero visto lo visto, me doy cuenta que la red entra hasta el fondo de los conventos de clausura. y cómo saltan las "agredidas". Vamos, sigo el refrán, para vosotras, "mal de muchos, consuelo de tontos". Qué pena que haya perdido mi idea de las mojas de clausura, claro que las habrá que se mantienen fieles a su carisma. Para mí y para muchísimos, esas son las que valen. Las que desde el silencio, el acol...
Gracias hermana Márian por su excelente blog. Siga transmitiendo su afán y su búsqueda de Dios desde la clausura. Somos muchos los que la seguimos .
Por tanto me tomo la libertad de responder a quien en su libre albedrío,intente ofender, difamar u agraviar a la autora de este magnifico blog religioso.
Buenas Tardes.
Y esto para ese lector que es el mismo...las monjas no solo hacemos dulces, trabajamos la huerta..etc...sino que desde tiempo inmemorial nos ejercitamos en la virtud, en la oración, en la lectura, y en el buen escribir....y como es bastante listo me remito a las místicas santas....Santa Catalina...Santa Teresa de Jesús y un largo elenco de mujeres contemplativas.
Sigo sin entender nada... o es que el cuento ha cambiado mucho
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Máriam Mudarra
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