Editado por

Máriam MudarraMáriam Mudarra

Buscar
Temas
Archivos
Hemeroteca
Febrero 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
272829    
Sindicación
PARTICIPACIÓN
SERVICIOS



Experiencia de Dios y envío misionero

Permalink 27.05.07 @ 17:37:09. Archivado en Ojos para ver


Leyendo la revista “Hoja Trinitaria” que edita la Orden Trinitaria, me topé con un texto del trinitario Ignacio Vizcargüénaga, que me hizo parar en seco. Dicho texto dice así:

“He aquí, pues, las dos dimensiones que fundan esencialmente al cristianismo; la experiencia filial de Dios y el envío misionero. Si falta la primera, germinará un cristianismo ideologizado, manipulado y manipulador, ansioso de poder; si es la segunda dimensión la que está ausente, surgirán cristianismos aburguesados, sin unción sanadora, liberadora, reconciliadora”.

La lectura no siempre me impacta de igual modo, depende de la actitud receptiva que tengo en ese momento y de la acogida que hago del mensaje que se presenta ante mis ojos; pero en esta ocasión parece ser que mis deseos de aumentar información y conocer cosas nuevas, estaba a flor de piel y en seguida me puse a reflexionar.
Como es lógico, mi reflexión gira en torno a la aplicación que yo puedo hacer dentro de mi estilo de vida: como monja contemplativa.

“Experiencia de Dios y envío misionero”

La experiencia de Dios es algo que se aprende a lo largo de la vida, no se nace con experiencia; pero también es cierto que al aprendizaje le acompaña ese movimiento interno que yo llamo Espíritu Santo, y es el que sin darnos apenas cuenta, va introduciendo en nuestro modo de ser y de pensar, ideas que se van adecuando cada vez más a la manera de ser de Dios.
(Aunque todo es cuestionable y criticable, ésta es mi experiencia).

Mi vida religiosa comenzó con un desconocimiento total y absoluto de todo lo que era Dios, religión, monjas … mi etapa adolescente fue un “pasar” completamente de estos temas, no los conocía ni me interesaban. Por circunstancias de la vida, llegué a conocer a las monjas y no sin recelos me abrí a todo lo nuevo que se presentaba ante mí. Ante la alternativa de seguir aprendiendo cosas de Dios o seguir “pasando”, decidí aprender y buscar dónde estaba lo novedoso de este estilo de vida. Una vez que me introduje en este “mundillo monjil” todo mi ser, como una esponja, fue empapándose -con muchas dificultades- de todo aquello que iba enriqueciendo mis conocimientos. La experiencia llegaría con el paso de los años, y experiencia es lo que se adquiere día a día con lo bueno y malo del quehacer cotidiano. Reconozco en mí, que la fuerza interna de todo este aprendizaje fue y sigue siendo el Espíritu Santo; sin El, mi aprendizaje se hubiera quedado en simples nociones teóricas, “sin alma”, es decir, no hubieran pasado de ser simples enseñanzas intelectuales. Tengo la certeza de que el Espíritu Santo se derrama a todo/as por igual, lo que varía es la receptividad que tiene cada persona para recibir sus dones. La monja, en constante unión con Dios adquiere unas relaciones filiales con El, capaces de llenar el corazón más árido, y de transformar una vida desértica en una verdadera alianza de amor.

Segunda parte; “El envío misionero”.

Si yo me tomara esta frase al pie de la letra, mi vida se vería frustrada y estéril. Las monjas no salimos a misionar a nadie, no salimos de entre las cuatro paredes para hacer nada “aparentemente útil para la sociedad”. Nuestro envío misionero lo traducimos en ser “presencia” de Dios en medio del mundo. Alguien puede pensar que ésta es una afirmación un tanto atrevida, y se preguntará cómo una monja encerrada puede ser “presencia” si está “ausente”. Mi respuesta es que la vida contemplativa dentro de la Iglesia es como el corazón en el cuerpo humano; no se ve, pero si ésta falla, todo el cuerpo de Cristo, -que dicho sea de paso lo formamos todos los cristianos- comenzará a “cojear”. No es ninguna osadía hacer estas afirmaciones, ¡quien tenga fe lo entenderá!
La vida religiosa es una profecía de lo que nos espera después, y con palabras de Severino Mª Alonso c.m.f, afirmo: “La vida religiosa, por ser seguimiento radical de Jesucristo, es un modo estable de ser cristiano y de existir evangélicamente en la Iglesia, que adelanta y anticipa, en sus líneas más esenciales, el modo de vida celeste inaugurado por el mismo Cristo en la tierra”. Y el Concilio Vaticano II dice: “La vida religiosa aparece como un signo clarísimo del Reino de los cielos”.

Por todo ello, la misión que ha sido confiada a la vida contemplativa es la de anunciar con la propia vida la existencia de un mundo futuro, un mundo en el que como dice la Palabra de Dios. “TODO LO HAGO NUEVO”.


Bookmark and Share

Comentarios:
hola soy matias
Enlace permanente Comentario por matias 25.07.08 @ 04:43
Deseo ser monja pero no se adonde acudir ni a quien llamar...
Enlace permanente Comentario por sonia 23.10.07 @ 15:34
Tienes toda la razón, Vox, de que la contemplación no tiene nada que ver con la clausura, pero no me negarás que se han confundido mucho estos términos. Nos identifican como monjas de clausura, afirmación que niego rotundamente; yo nunca me he identificado como "monja de clausura" sino como monja de vida contemplativa. y menos como "monjitas" de clausura, que aunque se diga en plan cariñoso, a mi me suena a infantilismo e inmadurez. Que la vida contempliva sea el corazón de la Iglesia, lo sigo afirmando, sea fuera o dentro de un convento. La oración es la fuerza, la energía el valor... para un apostolado eficaz. Se puede profundizar más en el tema de la contemplación, bien, pero eso merece post aparte.
Enlace permanente Comentario por mmudarra [Blogger] 29.05.07 @ 22:56
La clausura responde a unos modos históricos de vivir y testimoniar la ruptura con los valores mundanos, que poco o nada tiene que ver con la contemplación, y mucho menos con eso de ser el corazón de la Iglesia. Corazón de la Iglesia es todo aquel que ora en ese Espíritu que nos hace gritar Abbà. Contemplativo es todo el que tiene “limpio el corazón”, porque esos son los que ven a Dios, independientemente de que estén rodeados por cuatro paredes o circundados por el espacio infinito que envuelve el mundo. Por último lo de ser “presencia de Dios en el mundo” tampoco es patrimonio exclusivo de la vida religiosa, ya que éste honor recae sobre todo creyente que vive con transparencia su fe. Es necesario argumentar de otra manera e ir más adentro, a la espesura.
Enlace permanente Comentario por Vox 29.05.07 @ 16:16
Creo, querida Mariam, que cabría hacer un par de apuntes a su escrito de hoy. Así le doy pie para que intervenga más.

Veamos, ¿no cree que sería bueno distinguir entre vida contemplativa y vida de clausura, antes de afirmar que ustedes son el corazón de la Iglesia? Sí ya se que lo dijo una santa contemplativa de clausura, pero creo que en el fondo de esa afirmación hay una cierta contradicción, que puede llevar a muchos a la situación de confusión en que se encuentra A.C.S. En su respuesta a la pregunta de A.C.S., afirma algo que sin lugar a dudas es cierto: que la vida contemplativa se puede vivir sin entrar en la clausura de un monasterio. Luego no deberían ir juntos ambos conceptos, vida contemplativa (presencia) y vida encerrada (ausencia) términos que usted maneja en el blog, aunque después trate de separarlos en su respuesta a A.C.S.
Enlace permanente Comentario por Vox 29.05.07 @ 16:15
Otro comentario. Yo nunca hablo de clausura, pero como tú la has nombrado quisiera decirte algo. Aunque tenemos una clausura que cumplir como ley impuesta, la clausura no es lo que identifica nuestra vida; la clausura es un medio no un fin. La clausura es buena si nos ayuda a vivir mejor la contemplación, pero si la clausura "agobia" nuestra vida o se vive con rigidez y sin espíritu no sirve para el fin al que hemos sido llamadas. Nuestra vida es una opción tomada desde nuestra más profunda libertad. A muchas jóvenes de hoy les asusta la clausura porque no conocen el significado de la misma, pero merece la pena conocer nuestra vida.
Enlace permanente Comentario por mmudarra [Blogger] 27.05.07 @ 21:07
Por supuesto que se puede vivir este mundo sin entrar en clausura. La contemplación es para todo creyente que quiere sumergirse en un conocimiento más pleno de Dios. Hay mucha gente con una vivencia interior muy fuerte y tal vez más contemplativas que muchas monjas que viven en los conventos. La vida en el monasterio es una vocación, una llamada de Dios, para vivir en comunidad con otras personas que sienten lo mismo y quieren vivir los mismos ideales. Tampoco es mi intención oponer la vida nueva, a nuestro mundo. Yo vivo en él y lo quiero, me gusta más o me guste menos, sí es cierto que me gustaría cambiar muchas cosas, como muchos quisiéramos, pero este mundo es una realidad, y como tal la hemos de aceptar. Pero mi fe me hace esperar un nuevo mundo donde se viva en plenitud el amor.
Enlace permanente Comentario por mmudarra [Blogger] 27.05.07 @ 18:54

Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.

Los comentarios para este post están cerrados.

Blogs
Entre el Cielo y la Tierra

Entre el Cielo y la Tierra

DIOS SALE AL ENCUENTRO DEL HOMBRE

Francisco Baena Calvo

Desde las Puertas del Sur

Desde las Puertas del Sur

La palabra 'somos' en la Iglesia.

Alfonso Saborido Salado

Columna de humo

Columna de humo

De la reforma laboral

Pedro de Hoyos

Salvando al Soldado Ryan

Salvando al Soldado Ryan

Algunas claves para mejorar el rendimiento

Jaime Noguera

Gastronomía Navarra

Gastronomía Navarra

Tocino de cielo - Receta del libro Escuela de cocina navarra "El Bosquecillo"

Mª Rosario Aldaz Donamaría

Totalitarismo y terrorismo islámico

Totalitarismo y terrorismo islámico

Otro joven cristiano decapitado por devotos musulmanes y en nombre del Islam

Doctor Shelanu

Arte

Arte

Entre intereses creados, por J.C.Deus

Periodista Digital

El último grito

El último grito

¿Dónde vas triste de ti?

Toni García Arias

Punto de vista

Punto de vista

No cabemos todos en el guindo

Vicente Torres

Hermosillo

Hermosillo

Josefina deja atrás al Peje y se acerca a Peña Nieto

Efrén Mayorga

Esto es lo que hay

Esto es lo que hay

Whitney Houston

Miguel Ángel Violán

Crónicas Bárbaras

Crónicas Bárbaras

Cobrar como chinos

Manuel Molares do Val

El buen vivir de Juan Luis Recio

El buen vivir de Juan Luis Recio

Manzoni Pizzas

Juan Luis Recio

Protestantes

Protestantes

Presidente de Atletas de Cristo lidera proyecto piloto pro juventud en Panamá

Pedro Tarquis

Ángel Moreno, de Buenafuente del Sistal

Ángel Moreno, de Buenafuente del Sistal

LAS MEDIACIONES SENCILLAS DE LA GRACIA

Angel Moreno

Sesión Golfa

Sesión Golfa

The artist: tiempos modernos

Juan Carrasco de las Heras

Espacio para el espíritu

Espacio para el espíritu

Espacios verdes

Juan Jáuregui Castelo

El Blog de Otramotro

El Blog de Otramotro

A una hembra buida no estresa

Ángel Sáez García

Agora Digital

Agora Digital

El ruido y la furia de nuevo en la calle

Miguel Torres Galera

El blog de X. Pikaza

El blog de X. Pikaza

(c) El leproso sabe más que Jesús y le obedece al desobedecerle (con J. Marcus)

Xabier Pikaza Ibarrondo

Haz de PD tu página de inicio | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital | Chistes, Videos y Poesias