¡SALVEMOS AL PISCO! Lo que el terremoto se llevó III
21.08.07 @ 01:28:31. Archivado en Pisco
A medida que pasan los días y la dramática situación en el sur peruano se va conociendo en mayor profundidad, con sus cifras de víctimas mortales, damnificados y localidades destruidas por la furia de la naturaleza, se va revelando también la dimensión del desastre que ha significado para la cuatricentenaria industria peruana del pisco, una de las columnas vertebrales de la economía de Cañete, Chincha, Pisco e Ica, cuyo colapso significará una herida letal en la vida de esta región devastada por el terremoto del pasado 15 de agosto, con su secuela de hambre, miseria y desempleo.
Sobre eso, no se habla en las informaciones oficiales. En el recuento de los daños, nadie parece recordar que el "Sur Chico" peruano se sostiene, en gran manera, en las cientos de pequeñas empresas vitivinícolas familiares diseminadas en los tradicionales valles de la uva, y que de arruinarse -como todo parece presagiar sino se atienden sus urgentes necesidades tras el sismo- caerá el raído manto de la pobreza sobre toda esta cadena productiva.
Desde los días de la Colonia, tanto el sur de Lima (Cañete, Lunahuaná, Pacarán), como Ica (Chincha, Pisco, Ica, Nazca), han dedicado parte importante de su labor al cultivo de la vid y la elaboración de vinos y piscos (el fino espirituoso peruano conocido en el mundo entero). Pero desde la reforma agraria del general Velasco, a principios de los años setenta, esta actividad ha pasado de las grandes haciendas agroindustriales a las manos de cientos de microproductores, sobre todo en Ica y Cañete.
El boom del pisco (a partir de mediados de los años noventa), que le ha devuelto el prestigio y calidad a la bebida peruana, ha permitido que junto con el renacimiento de las grandes vitivinícolas, como Ocucaje, Tacama, Vista Alegre, Bellavista o Tabernero, muchas de las pequeñas y medianas bodegas aspiren a convertirse en verdaderas "bodegas boutique", donde la elaboración artesanal (sin rechazar la tecnología de punta) sea garantía de un pisco de calidad superior, un verdadero delicatessen.
Asimismo, antiguos enormes conglomerados agroindustriales se escindieron para dar paso a haciendas de menor escala pero no menos prosapia, como La Caravedo o La Blanco.
Entusiasmados por este boom pisquero, la inversión se multiplicó en el sector vitivinícola. El sueño de la exportación impulsó todavía más los ímpetus de las pequeñas y medianas bodegas para mejorar sus procesos y adecuarlos a la moderna enología. Las grandes bodegas, por su parte, han invertido cuantiosas sumas en ponerse a la altura de sus pares del sur, Argentina y Chile, con los criterios de control de temperaturas, uso de barricas nuevas, microoxigenación y demás.
Toda esta inversión, a su vez, ha generado un gran movimiento económico comercial en el "Sur Chico", peruano, que este año en el mes de noviembre se vería refrendado en la sétima versión del Congreso Nacional del Pisco, que regresaba a la capital iqueña como su sede. Pero hoy que se corre el velo de la incertidumbre y se conoce la dimensión de la tragedia que alcanza a la vitivinicultura de esta parte del país, lo menos dramático es que se cancele el evento. Lo peor está todavía por venir.
CHINCHA EN ESCOMBROS
"En Chincha no queda una bodega en pie, estamos en la ruina, ya estoy harto", todos los que conocen a Ernesto "el Flaco" Grimaldi saben lo que significa escuchar algo así de sus labios. Su carisma y espíritu vivaz es característico, al punto de que quien va a Chincha y no vive una tertulia con él, puede decir que nunca estuvo allí. Además, se trata de uno de los más respetados productores pisqueros de la zona y del Perú. Pese a su temple, el terremoto y sus secuelas han derribado también su entusiasmo proverbial.
No es para menos. Casa y bodega se le han venido abajo por completo. Quedó confirmado así por sus propios labios lo que nos informase Cecilia Gonzales de Tres Generaciones. Con pesar insondable, casi con desesperanza aunque jamás llegase a ese límite (más bien asegura que está luchando a brazo partido para retirar los escombros de sus predios), da una pincelada dolorosa de lo que acontece en la realidad de Chincha, que se sostiene tanto en la vitivinicultura que, como Ica, tiene distritos enteros en los que cada casa es una "viña", como ellos le llaman.
"Aquí en Chincha la mayoría de bodegas son antiguas. La mía tenía cien años. Igual Montesierpe, Delfino, Castellano, Arenas, Solari. Se les han venido abajo, totalmente. Como te digo, estamos jodidos, yo que soy joven podré salir adelante, pero estas personas, la mayoría son personas de edad y ya no tienen ganas de seguir". Montesierpe, por ejemplo, es una de las bodegas chinchanas más conocidas en el mundo, durante muchos años la principal exportadora del pisco "peruano" (aunque sea redundancia decirlo).
Grimaldi agradece a Dios que no ha sufrido pérdidas personales ni de su producción, que permanece en sus recipientes respectivos (aunque su vino "Borgoña" esté goteando y sea urgente trasvasarlo), pero no puede decir lo mismo de sus colegas pisqueros. Asegura que a la mayor parte se le partieron los tanques de cemento y las pipas de robles, derramándose todo el trabajo de años en apenas tres minutos.
Allí también, en Chincha, se ubica una de las más grandes productoras de vinos y piscos del país, Tabernero. A raíz del terremoto, su producción se encuentra detenida por varias razones: si bien las estructuras de la bodega misma no sufrieron daño, porque hace muy poco fueron remozadas o construidas, en cambio, sí se desplomaron las instalaciones administrativas; por otra parte, la mayoría de sus 200 trabajadores han perdido sus viviendas y al menos a un familiar en el sismo. Además, han padecido varios intentos de saqueo.
Sin embargo, pese a eso, se ha comprometido a brindar su apoyo a los habitantes de Chincha, según se informa en un comunicado. "El apoyo brindado por Tabernero es de alimentos no perecibles, agua, frazadas, y más. Asimismo en Chincha se encuentra un grupo de nuestra empresa, apoyando con mano de obra a las instituciones que se encuentran en el terreno de búsqueda".
“La familia Tabernero pertenece a Chincha desde hace más de 110 años, nuestro deber es apoyar al pueblo que nos vio nacer y nos ayuda a crecer cada día más”, agregó Giancarlo Rotondo, gerente general de de Tabernero.
SEGUIR EL EJEMPLO
El Perú entero se ha puesto de pie ante la tragedia de los hermanos del Sur. Lo mismo ha sucedido con distintos países que han enviado su ayuda humanitaria para los más desfavorecidos, los que han quedado sin más vida que su vida luego del horrible terremoto del inolvidable jueves 15 de agosto. Pero es también momento de pensar en estas otras víctimas que han perdido también su medio de vida, su pasión, su legado de generaciones, su todo.
En conversación con Mariana Rossel, directora de la revista especializada Dionisos y de Dionisos Club del Vino, se viene perfilando un proyecto de apoyo para el pequeño sector vitivinícola del "Sur Chico" peruano, que pueda impulsar la solidaridad y colaboración de la industria vitivinícola mundial. "¡Salvemos al Pisco!", se llamará está campaña, que buscará sensibilizar a bodegas y organizaciones de los cinco continente dedicados al vino y espirituosos para impedir que una industria cuatricentenaria como el pisco sufra un infarto mortal.
Las primeras acciones, coordinadas con el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Pisco, estarán destinadas a conocer al detalle la situación de la industria vitivinícola, especialmente la de pequeña y mediana escala, que cuenta con muchos menos recursos -o ninguno- para enfrentar las secuelas destructivas del terremoto. Se realizará una visita de inspección en la que se tomará nota de las principales necesidades, sea de infraestructura o maquinaria que haya quedado destruida u obsoleta a causa del sismo.
A partir de esa visita se levantará un informe que permitirá convocar la ayuda internacional, como dije, de bodegas, organizaciones y fundaciones relacionadas al vino y espirituosos. De esa manera, el sector vitivinícola mundial podrá evitar que desaparezca un legado cultural de la humanidad, como es el pisco encarnado en sus productores (cuyas familias en muchos casos tienen cientos de años elaborándolo) y en sus longevas bodegas, verdaderos monumentos. Proximamente estaremos informando más al respecto.
Comentarios:
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Manuel Cadenas Mujica
autor
Contacto


