Alfredo Di Stéfano, el mejor jugador del mundo de todos los tiempos según algunos, se casa ahora que tiene una edad a la que yo no estoy seguro de llegar.
Fue Manuel Llorente, el actual presidente del Valencia Club de Fútbol, quien lo hizo. Pero es que anteriormente el propio Paco Roig lo había acusado a él de tener un sueldo escandalosamente alto y de llevarse comisiones en las operaciones de compraventa de jugadores.
Hay algunas encuestas en las que se pregunta si la sanción que se le ha impuesto a Lance Armstrong es justa. Creo que es demasiado complicado el asunto para resolverlo con un simple sí o no. Puesto que se trata de justicia hay que dejar de lado los deseos de cada uno y tener en cuenta que el implicado antes que ciclista es persona. Tampoco importa el lugar en el que haya nacido.
Ocurrió en el año 2002. El Gambito, un club de ajedrez fundado en 1941, había fichado al que está considerado como el mejor jugador de ajedrez de entre los que no han sido campeones mundiales, que no es otro que Víktor Korchnói.

Perdió el Club de Ajedrez Gambito y eso sólo tiene una explicación: no pudo acudir la madrina, Mariluz Rodrigo Griñó, a causa del fallecimiento de su tío Amador Griñó Guzman, Cronista Oficial de la Villa y Medalla de Oro del ayuntamiento de Quart de Poblet.
Desde que el Gambito nombró madrina a Mariluz no había perdido ningún partido, y para éste, que cerraba la competición se la esperaba, pero no pudo ser.
He leído una noticia en la que se relaciona el número de amigos en Facebook con el narcisismo. Como no recuerdo en qué medio lo he leído, he recurrido a Google y he comprobado que la información ya lleva mucho tiempo dando vueltas por los medios. Incluso alguno da mucha más información de la que he leído hoy.
Una de mis amistades ha sacado a relucir un vídeo que es un reportaje sobre Diego Puerta, fallecido recientemente. Lo veo. Una mole con cuernos se lanza a toda velocidad, una y otra vez, contra un trapo que se mueve. Manejando el trapo, tranquilo, sereno, como si ignorase el peligro, Diego Puerta. La estampa que componen los protagonistas, toro y torero, es bella.
El conocido como Pepiño es uno de esos especímenes humanos que se creen con derecho a inventar palabras, como aquel que trastocó influir por influenciar. Algunas de las palabras que están en el haber de Pepiño son corruto y conceto.
Creo que es conveniente que avise de que no sigo el fútbol desde hace años y que ni siquiera vi el partido en el que España ganó el Mundial. La razón es que el fútbol ya no es deporte. Hay tanto dinero en juego que cuando se pierde un partido da la impresión de que se ha perdido una guerra.
Ignoro si Jordi Pujol lee a Eduardo Punset, y en este caso si se da por aludido. La cuestión es que el divulgador científico catalán termina su artículo de hoy en El Semanal, titulado ¿Por qué cuestionamos la globalización?, del siguiente modo:
El dictador Hugo Chávez –porque aunque su elección fue democrática, como se empeñan el señalar algunos, sus formas y modales sirven para demostrar su condición dictatorial, que le permite, entre otras cosas, mantener arbitrariamente a la jueza Afiuni en la cárcel- ha decido privar a los venezolanos de uno de sus entretenimientos favoritos, la telenovela ‘Chepe Fortuna’.
Dicen que estará en La Jonquera y quizá la actividad con la que se ha inscrito sea una forma hipócrita de denominar su actividad real. Creo que se llaman de libre concurrencia, y de este modo están regulados en Cataluña. No sé si Rahola estará conforme con eso. La prostitución es una forma de esclavitud encubierta y legalizarla, aunque sea de tapadillo, es otra forma de hipocresía (¿encubierta?).
Jueves, 23 de mayo
José Pómez
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Miguel Torres Galera
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Antonio García Fuentes
Juan Ramón Moscad Fumadó
Francisco Rubiales
Enrique Zubiaga