En un ensayo sobre el aborto, en el que se declara favorable a su legalización y a que la capacidad para decidir recaiga por completo en la mujer, Natalia Ginzburg dice textualmente ‘Abortar es matar. El derecho a abortar debe ser el único derecho a matar que la gente debe pedir a la ley.’ Nada que ver con lo expuesto por Bibiana Aído: ‘Un feto no es un ser humano. Eso no tiene base científica.’
Al igual que ha venido a ocurrir en esta ocasión, en la que han muerto al mismo tiempo Vicente Ferrer y Michael Jackson, también vinieron a coincidir en su día las muertes de Teresa de Calcuta y Diana de Gales. Alguien llegó a decir entonces que la fortuna se había aliado con Teresa de Calcuta pues al haber muerto al mismo tiempo que Lady Di, su óbito había tenido mayor realce.
En esta vida, hemos de acostumbrarnos a todo, incluso a cruzarnos por la calle con los votantes del partido de Alfonso Sastre (¿qué necesidad hay de ponerle un adjetivo?), puesto que también ha obtenido votos en la Comunidad Valenciana, cosa nada extraña por otra parte. Por tanto, acostumbrados como estamos a tantas cosas, no nos puede sorprender que alguien a quien El País identifica como miembro de la ejecutiva del PNV proteste por el hecho de que se cediera la palabra a Francisca Hernández, la viuda de Eduardo Puelles.
Contaba ayer Josep María Espinàs en El Periódico que un lector suyo le escribió para decirle que, a pesar de que es cristiano practicante, hay muchas historias del cristianismo que le irritan. Entre ellas cuenta la de los Reyes Magos, los bobos de la historia según él, porque avisaron a Herodes de que uno de los niños que había nacido estaba destinado a ser el rey de los judíos. Dice más cosas, que se pueden leer en el citado artículo. Supongo que el Vaticano tendrá una explicación plausible de tal evento, y si no ha podido encontrar una que satisfaga por completo todas las dudas, habrá declarado dogma de fe lo que haya dicho y santas pascuas.
Un grupo de jóvenes agredió de forma brutal a unos voluntarios de Derecho a Vivir (DAV), que recogían firmas en contra de la ley que prepara el gobierno sobre el aborto, y también a un ciudadano chileno que estaba firmando. La prescindible ministra de Igualdad, Aído, tachó anteriormente de fundamentalistas a quienes se oponen a su reforma.
Desconozco las causas de la homosexualidad. Lo he dicho ya alguna vez. Sean cuales sean los motivos, la cuestión es que hay personas homosexuales. No es necesarios, para quien mira las cosas desde fuera, conocer esos motivos. Lo que cuenta es que la homosexualidad no hace que las personas sean más buenas o más malas. Lo que hay que tener en cuenta, entonces, es que los homosexuales son seres humanos y merecen tanto aprecio y respeto como los demás.
Aunque es suficientemente sabido, no está de más recordar que para Julián Marías los dos grandes males del siglo XX fueron la aceptación social del aborto y la popularización de las drogas. En lo que a mí respecta, ya he explicado algunas veces que la legalización del aborto fomenta el egoísmo y establece la preponderancia del fuerte sobre el débil.
Javier es el niño que nació para salvar a su hermano Andrés. De modo que puede decirse que sin Andrés, Javier no hubiera nacido. Y sin Javier, Andrés no hubiera podido vivir. Ambos dos se deben la vida uno al otro y tienen motivos para conocer desde la más tierna infancia lo importante que es la colaboración entre los seres humanos y también que para que esta exista en necesario el amor.
Me gusta dar grandes paseos, de diez o quince kilómetros, por cualquier lugar. Creo que ésa es la forma más sana de hacer ejercicio. Nunca se me ocurriría llevar escopeta. Quien camina por los campos, o por los montes, observa el paisaje, cambiante o uniforme, el color de la tierra, las distintas gamas del verde, el aroma de los campos y de las plantas, las flores cuando las hay. Es de suponer que el cazador está más atento al mundo animal, probablemente tiene los sentidos en atención máxima, y sabe ver huellas y conoce las costumbres de bastantes animales. Por la necesidad que tiene de madrugar, suele tener el premio de ver la salida del sol.
Durante los últimos días hemos asistido a un intenso debate acerca de la suerte que debía correr Eluana Englaro. Ella ya ha muerto, por lo que previsiblemente el asunto pasará a segundo plano. Durante el debate, unos exigían que se la mantuviera con vida, por caridad cristiana y otros que se la “ayudara” a morir por cuestiones humanitarias.
Unos y otros dan a entender que su preocupación por el prójimo es algo fuera de duda. La realidad, no obstante, está aquí. Son muchos los que tienen noticia de este asunto: clérigos y políticos de la Más Alta Graduación, y también los de menos, y como es lógico suponer, toda clase de público.
Más de sesenta antiguos alumnos del internado Antonio Provolo de Verona han denunciado que sufrieron abusos sexuales cuando eran niños. Lo denuncian a sabiendas de que los delitos han prescrito y además es difícil que se puedan probar. La cuestión es que lo que dicen no causa sorpresa.
Debería haberse producido una cascada de dimisiones. Pero nadie se siente responsable; luego nuestra clase política es irresponsable. Tenemos miles de políticos, con sus sueldos, sus dietas, sus comidas y cafés subvencionados, y miles de asesores. A ninguno de todos le había importado la situación de los chicos. Ni demuestra que le importe.
Miércoles, 25 de noviembre
Pedro Fernández Barbadillo
Jorge Moragas
Juan Fernandez Krohn
Rufino Soriano Tena
Angel Escuredo
Vilagarcía na Rede
Francisco Rubiales
JUAN JULIO ALFAYA
Vicente A. C. M.
Vicente Torres