Teóricamente, los políticos son unos seres llenos de altruismo y generosidad hacia los demás que, en un momento dado, dejan de lado sus quehaceres profesionales, y a cambio de un modesto sueldo ponen sus habilidades al servicio de sus conciudadanos, para mejorar sus condiciones de vida.
Los políticos españoles se ponen los sueldos que quieren y los ciudadanos damos el visto bueno a esta manera de proceder acudiendo a votar en mascada vez que se nos requiere para ese fin. Sería deseable, ya que tienen esa prerrogativa, que los políticos fueran personas de cierta calidad.
Ha abandonado momentáneamente el diseño de joyas Felipe González, para volver a la palestra política. “Alfredo, creo en ti, mi compromiso es contigo”. Quizá vuelva pronto, desengañado, a las joyas. Eso de que no le hagan caso ni el partido ha de ser muy duro para él.
La amenaza de la censura se cierne sobre Twitter. Esta empresa se ha asustado, por lo que se ve, y deja ver que podría plegarse a los deseos de los gobiernos salvajes, de modo que es posible que a partir de cierto momento, algunos mensajes dejen de verse en los países cuyos gobiernos lo soliciten.
Propone Alberto Ruiz-Gallardón modificar el sistema de elección de los miembros del CGPJ y sólo le acompaña en el empeño UPyD. La independencia de la Justicia es fundamental para que haya democracia. Si los jueces están sometidos al Poder, a los ciudadanos no les cabe ninguna esperanza en caso de litigio.
Produce desazón que con tanto daño como ha hecho Francisco Camps haya tenido que ser juzgado por un hecho tan nimio y con unas pruebas tan endebles. Y ahora va el sujeto y agradece el apoyo de la España limpia, grande e ilusionada.
De vez en cuando hay que hablar del Islam. Lo tenemos muy cerca, a fin de cuentas. En Marruecos, ese predio de nuestro “primo” Mohamed, los islamistas ya empiezan a despuntar. No conviene tomar a broma estas cosas. Las religiones y los nacionalismos (otra clase de religión) son muy peligrosas. No hay más que fijarse en las tonterías que son capaces de decir, componiendo el severo semblante asnal, y la cantidad de gente que les hace caso.
El arzobispo Blázquez fue tildado por un tal Arzalluz como “un tal Blázquez”, y tiempo más tarde el propio Arzalluz le llamó “nuestro Blázquez”. He aquí pues que estos curas saben agradar al poder. Pero este Blázquez, sea nuestro (de Arzalluz), o sea tal, todavía no se ha escandalizado de que Ratzinger no haya excomulgado aún a Setién y Uriarte, esos dos.
España no es uno de esos países serios en los que quien la hace la paga. En España la paga según quién. A uno de los máximos responsables de que Bancaja esté en una lamentable situación le están buscando trabajo, pero no uno cualquiera, sino uno en el que se le pueda pagar un sueldo estratosférico. Otro banquero de esos que dicen que hay que recortar salarios y pensiones, se ha jubilado con casi 60 millones de euros.
Por el momento, en España hay dos partidos con capacidad para ganar las elecciones. Uno de ellos, el PP, las ha ganado hace poco. El otro, el PSOE, está para el arrastre. Aunque intente levantar la voz, no tiene el crédito del público. Quienes parecen ser sus líderes, Chacón y Rubalcaba, no son conscientes de que deben irse de la primera línea política.
Pronunciar o escribir las palabras cuesta muy poco, de modo que hoy en día son muchos los que afirman que la crisis que padecemos se fundamenta en otra crisis, ésta de valores, y que conviene proceder urgentemente a la regeneración moral. Da la impresión de que quienes lo dicen se consideran a salvo. Los valores no los han perdido ellos, sino otros muchos, con lo cual ha bajado el nivel de la sociedad.
Están vistas para sentencia las causas contra dos personajes singulares del panorama nacional. Ambos muestran su incomodidad ante el trance y con sus actitudes no demuestran tener fe en los tribunales que les juzgan. Y este detalle debe de asustar mucho a un pobre que esté intrigado por lo que ocurre en los juicios.
Vaya por delante que mi relación con los postulados de Izquierda Unida es escasa. No suelo encontrarlos viables, ni correctos. A menudo me parecen estrafalarios. Y, sin embargo, creo, a la vista de la deriva que han tomado las cosas, que a España le hubiera convenido que Julio Anguita fuera presidente del gobierno.
Es España un país en el que el culto al poder lo domina todo, tal vez a causa de los continuos gobiernos absolutistas que ha padecido. Incluso en los tiempos actuales, que se dicen democráticos, el Ejecutivo lo domina todo, e incluso el llamado Cuarto Poder depende en gran medida de él.

Hoy se celebra la fiesta de San Antonio Abad en la que quien quiere lleva sus animales a bendecir. Hay un sacerdote en un extremo del largo palco que se monta para la ocasión ataviado con los ropajes al uso y que lleva en la mano derecha un hisopo con el que esparce agua sobre los pobres animales. El Señor lo permite.
No conocí a Fraga personalmente, sino que tuve que saber de sus andanzas, como la mayoría, a través de la prensa; de conocerle, no creo que se hubiera sentido interesado por mí, y pienso que mi modo de ver las cosas es muy distinto de como las veía él, de modo que no puede entenderse que lo vaya a defender, sino que me limitaré a dar unos pocos datos.
Es una noticia de esas que en principio dan risa, pero un segundo después hacen pensar otra cosa. Si en lugar de hablar en castellano, lo hubieran hecho en inglés o en francés, ni siquiera hubiera sido noticia.
Ya la tuvo Rubalcaba, que la anunció en su campaña electoral, y también la propuso Izquierda Unida, y ha decidido llevarla a cabo el gobierno de Rajoy. Lo primero que se puede decir de ella es que los bancos ganan. De modo que ya se sabe de dónde parte la sugerencia en todos los casos.
Conviene decirlo pronto: hay más de 300 crímenes de Eta sin descubrir, 300 crímenes de los que no habla Amaiur, de los que no habla Bildu, de los que no habla el PNV. 300 crímenes que van camino de quedar impunes, porque uno tras otro prescribirán. Los presos etarras, que tantas ganas tienen de dejar de serlo, podrían ir dando pistas.
Deberían haber desaparecido ya los dos de la escena pública. Ambos tuvieron cometidos muy importantes en el gobierno anterior, que ha sufrido un duro castigo electoral. Si realmente hubiera en el PSOE la democracia de que la presumen sus dirigentes ambos se hubieran apartado, para dar paso a gente nueva.
Se conoce que los políticos, a lo largo y a lo ancho de lo que todavía se llama España (y tendrá que seguir llamándose así durante algún tiempo, porque se ha acabado el dinero para bromas), ensoberbecidos en su convicción de que eran más demócratas que nadie, olvidaron los principios de la democracia.
El actual presidente de Bankia, Rodrigo Rato, estuvo en Valencia, en donde fue saludado efusivamente por Alberto Fabra, el presidente de la Generalidad Valenciana. Y es que los de la pomada se protegen y defienden entre ellos. Si hacen alguna barbaridad, luego nos obligan a pagarla entre todos.
Es curioso que quienes han estado defendiendo a Francisco Camps, cuando éste era presidente de la Generalidad (ahora ya lo defienden menos) y llevaba a la Comunidad Valenciana a la ruina en que se encuentra ahora, aleguen que tanto el PSOE como el PP han utilizado a Canal 9 en su propio beneficio.
Tras la manifestación multitudinaria de ayer en Bilbao el comentario que surge con facilidad es que daría vergüenza ser vasco. Pero no es cierto. Hay vascos admirables. Algunos vascos merecen todo el respeto que uno sea capaz de sentir.
Parece ser que a Miguel Ángel Fernández Ordóñez no le gusta que se le conozca por este acrónimo, pero tampoco les gusta a los españoles que todavía sea él quien esté al frente del Banco de España.
No se trata, como alega Enric Juliana en La Vanguardia, de desprestigiar de forma irreversible el Estado descentralizado, sino de establece el necesario orden en el desbarajuste autonómico español.
En esta España que teóricamente hacemos entre todos, pero que en realidad hacen entre unos cuantos y al resto sólo se nos dan las opciones de aplaudir o patalear, los individuos que viven del asunto piensan que hacer política es hacernos creer que los burros vuelan. Y mientras los buscamos por los cielos desaparece el dinero y luego lo hemos de reponer entre “casi” todos.
La situación actual no permite derroches. ¿Pero qué sería de los nacionalistas sin ellos? Se gasta el gobierno de Mas más de 32 millones de euros en las dichosas y prescindibles embajadas, pero luego un infartado tiene que llegarse hasta Barcelona porque el hospital de Tarragona estaba cerrado.
La Generalidad Valenciana ha incumplido sus compromisos de pago con el Deutsche Bank, lo que viene a confirmar que está en quiebra. Coincidí en la tertulia de la desaparecida Radio Express con Ana Noguera, cosa que sucedió precisamente el día en que Camps formó gobierno.
El título es una frase hecha, pero lo cierto es que quien paga manda y si se empeñara De Guindos la Iglesia, como ha sabido hacer cuando ha tenido otros compromisos delicados, encontraría las excusas adecuadas para complacerle.
Tras la jugada que nos ha hecho el nuevo gobierno no es descabellado pensar que una vez pasadas las elecciones andaluzas nos espera algo más fuerte. Así que valdría la pena buscar el modo de retrasar esas elecciones, no fuera a ser que por algún motivo extraño la situación económica mejorara y nos pudiéramos ahorrar esa nueva trastada.
Viernes, 1 de junio
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina