Cuando a Bill Clinton, en uno de los ratos libres que le dejaba Monica Levinsky, le preguntaron cómo había quedado el nuevo orden mundial a consecuencia del desmoronamiento de la URSS, el entonces presidente de Estados Unidos respondió:
- El nuevo orden es así: Nosotros ordenamos una cosa y los demás la hacen.
Se equivocaba de medio a medio. La mera fuerza ya no es suficiente para gobernar al mundo. Esa excesiva confianza en el poderío militar propició que ocurriera lo de las torres gemelas al no prestar la debida atención a las posibles amenazas.
La reacción ante los brutales atentados fue la que querían los terroristas: menos libertades, menos democracia. Los españoles sabemos que la mejor arma para combatir el terrorismo es la justicia, y que el GAL resulta contraproducente. Si ahora decimos que el mejor modo de combatir el terrorismo mundial consistiría en refundar la ONU, estableciendo que sus resoluciones se ciñeran exclusivamente a criterios justos, olvidando los intereses en juego, y que esas resoluciones se tuvieran que cumplir obligatoriamente, se tildaría de utópica tal pretensión. Sin embargo, el mundo ya no es lo que era: un variopinto conglomerado de países en el que unos tratan de sacar ventaja sobre otros aprovechando las circunstancias históricas o de cualquier otro tipo. El mundo hoy en una aldea en la que lo que ocurre en una parte repercute en las demás. Habría que establecer una normativa aceptada por todos.
Mientras tanto llega ese momento, por ahora utópico, las naciones se esfuerzan por mantener unas fachadas limpias, que infundan respeto. Wikileaks nos ha enseñado lo que esconden, que es material de cloaca (¿Qué tiene que decir ahora la constelación planetaria de Obama y Zapatero acerca del asesinato de José Couto? ¿Cómo pueden explicar Sarkozy, Obama y Zapatero su actitud con el Sahara? ). Nada de lo que ha revelado por Wikileads ha sorprendido a nadie, pero lo que antes se intuía ahora se sabe. Gracias a estas filtraciones ya no se puede desconocer lo que hay tras las fachadas. Es el primer paso para ayudar a cambiar las cosas.
'Diario de Amelia'
'Antes de que se me olvide'
'Pobres mujeres'
'Tres ataúdes blancos'
'Elemental, queridos humanos'
'Los más duros de la historia'
'Felipe V'
'Tauroética'
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En España la información está férreamente controlada, con excepciones.
En EE.UU. con todos sus defectos tiene tal fuerza que es capaz de derrocar a un Presidente.
Lo que pasa es que la democracia es "el menos malo de los sistemas", pero es malísimo.
Además hay muchas clases de democracia.
La que más me gusta es aquella constituida por la suma de muchos demócratas, como por ejemplo la sueca.
Aquí está constituida por la sumatoria de muchas personas que no saben lo que son y solo se fijan en como les va.
Aquí se vota a un partido como a un equipo de futbol.
Sin ser crítico con su gestión, se le vota, sin mirar lo que ha cumplido o no.
Saludos.
Don Vicente, nada de lo que ha aireado en estos momentos Wikileads puede haber sorprendido a nadie que estuviese al tanto de la hecatombe que se nos avecinaba. Por lo que tenemos leído en esos documentos, los diplomáticos americanos procuran sacar siempre ventajas para sus conciudadanos. Los jerarcas españoles, si es verdad lo referido a la muerte de José Couto, los politicastros que tenían que defender al español muerto se avenían sumisamente ha cualquier componenda. ¿Para eso se queda sentado Zapatero (y hace el ridículo ), al paso de la bandera de los Estados Unidos?
Viernes, 1 de junio
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina