Si nos remontamos un poco en el tiempo podemos recordar que a finales de 2008 se decía “Feliz 2010, porque el 2009 está jodido”. Y ahora que ya se han acabado los dos, el 2009 y el 2010, aquella pretensión se muestra como claramente ingenua. Un malasombra, que previamente había derrochado ingentes cantidades de dinero, nos ha quitado un café, dice él. O prescindimos del café o apagamos la luz. Por supuesto que él, ni sus congéneres, va a prescindir del café ni de la luz.
Ha dicho el ministro de Industria, Miguel Sebastián, que la subida de la luz supone el precio de un café. Los ricos suelen minimizarlo todo. Un café para Miguel Sebastián no es lo mismo que para un parado o jubilado o trabajador precario. Sin contar con que el de Miguel Sebastián será digno de llamarse café. Conviene recordar que Miguel Sebastián es miembro de un gobierno socialista. Y que gracias a él ahora hay más descamisados que cuando Alfonso Guerra los puso de moda. Para pedirles el voto, claro.
El Estado tiene la obligación de velar por todos sus ciudadanos, especialmente por los más indefensos, los ancianos y los niños. Otra cosa es que lo haga de modo correcto. Suponer que todos los padres quieren lo mejor para sus hijos y están dispuestos a luchar por conseguirlo es algo peligrosamente optimista. Es dejar a los niños a merced de las fuerzas del destino, que a menudo no traen nada bueno para ellos.
Pero lo ha sido porque los delitos de los que se le acusaba han prescrito, con lo cual yo, que tenía interés por saber si es culpable o inocente, me he de quedar con las ganas. En algún periódico se ha dicho que los abogados de Fabra jugaban esta carta, cosa que puede ser un indicio, o no. A saber por qué motivos a los abogados les puede interesar más una estrategia que otra, y a saber si es cierto que jugaban esta carta.
Conocí a alguien -español de pura cepa, por supuesto-, que tenía idealizados a los estadounidenses. Ante cualquier problema que surgiera solía decir: esto lo arreglarían los americanos en un periquete. Se ganó el sambenito de Jimmy el Americano. Hubo otro que tenía la misma actitud con los británicos. Y nunca, ninguno de los dos, tuvo ninguna traba para nada. En ningún caso se les exigió su voluntad de ser españoles.
Fue Charles De Gaulle quien dijo que sería la Europa de las patrias o no sería. Lo malo es que dijo lo que muchos piensan, y así estamos ahora, con problemas graves que requieren unidad de acción para enfrentarlos y sin poder llevar a cabo esa política común por culpa de las patrias. Cada patria actúa egoístamente con respecto a las demás y al final resultan perjudicados los ciudadanos de todas.
Uno de los más conspicuos representantes de lo que Mario Vargas Losa, muy acertadamente, ha llamado plaga nacionalista. Dios ha permitido que la plaga llegue, y se instale. Cabe pensar que sin esa plaga la crisis quizá fuera de menos intensidad. Mas ha acabado por entenderse con Montilla, Dios los cría y ellos se juntan. Y Artur Mas ha aprovechado para decir que “Dios no quiera que el PP saque mayoría absoluta”.
Se han escrito muchos artículos en los que se lamenta el fracaso de la llamada ley Sinde. Algunos argumentan que ir contra esa ley es ir contra la cultura y al final contra todos los españoles. Algunos han aprovechado para insultar a los partidos que han votado en contra, cosa que presumiblemente no hubieran hecho, o al menos no con tanta rotundidad, si el partido que hubiera estado en contra hubiera sido otro. También los hay que se han preguntado por qué los ciudadanos se han movilizado contra esta ley y callan ante otras injusticias.
Lo cuenta el diario ABC en la sección de Economía de su edición de hoy. La retribución media de los consejeros de las empresas cotizadas fue en 2009 un promedio del 8,3% por ciento más alta que la del año anterior. Añade la misma información que en Alemania no ocurrió lo mismo, sino que el porcentaje fue del 0,4% más bajo. Se deduce de todo esto que no es que el capitalismo no sirva, sino que precisa de medidas reguladoras, cosa que se hace más evidente al constatar que continúan los llamados blindajes.
Es lo que han decidido ellos. Las pensiones de los ciudadanos sí que se tocan. Lo han decidido los diputados y los senadores. La edad de jubilación de los ciudadanos también se toca, por decisión de los diputados y los senadores. Los ciudadanos, ya se va viendo, no pintan nada. Se les pide que voten unas listas. Quienes hacen las listas son los que mandan.
Aunque dice que primero tiene que ver el dictamen del Tribunal Constitucional. En lo que a mí respecta, ignoro mediante qué artilugios legales un contrato entre dos personas puede ser declarado inconstitucional. Una cosa sí que puedo decir y es que todos los homosexuales que conozco están de acuerdo con la ley que les permite casarse.
Mario Vargas Llosa se refirió valientemente a la plaga nacionalista. Es plenamente consciente de que muchos no se lo van a perdonar. Los hay, de entre los nacionalistas, que han dicho que debió consultar en el diccionario la palabra plaga antes de decir eso; otros han calificado como infame su discurso. Pero argumentos en su contra no se han dicho, o, al menos, yo no los he leído. Uno de los más capacitados para darlos, Jordi Pujol, no dijo más que sandeces cuando fue preguntado sobre el particular.
Con la llegada del AVE Madrid-Valencia los hay que se han puesto a hablar de la España radial. Felipe V tiene la culpa de todo. Henry Kamen escribió una biografía suya, mediante la cual desmonta todos los mitos tejidos en su torno; pero si en lugar de intentar ser objetivo hubiera escrito lo que los catalanes quieren leer, como hizo Joan Fuster, ya irían publicadas decenas de ediciones.
No debería ser necesario, a estas alturas, insistir en el hecho de que el ser humano necesita sentirse libre para poder dar lo mejor de sí mismo. Cosa distinta es la de los individuos infantilizados que, por temer a la libertad, precisan de alguien que les diga lo que han de hacer y pensar.
Le han inyectado un sedante para animales, puesto que hay escasez del que se utiliza habitualmente. El reo, John David Duty, ha tardado 18 minutos en morir, según una información publicada por El Periódico en su sección Internacional. Si también hubiera habido escasez del sedante para animales utilizado, ¿cómo lo hubieran matado?, porque de lo que se trataba era de matarlo. Lo hubieran lapidado, si no hubiera habido otra opción. Que el Estado se convierta en asesino es una aberración.
Ha hecho unas declaraciones Julio Anguita a Tercera Información en las que hay que reconocer que da idea de que es una persona honrada, pero al mismo tiempo demuestra que los comunistas necesitan el poder, porque su ideal consiste en encajonar las almas para llevarlas al sitio que ellos creen conveniente.
Probablemente, el problema de los controladores aéreos comenzó a gestarse en tiempos de Franco, y luego ninguno de los gobiernos de la democracia ha sido capaz de resolverlo adecuadamente. Y han tenido que ser Pepiño y Rubalcaba, esos malos émulos de Ulises, el rico en ardides, quienes se hayan empeñado en encontrar la solución. Pero cuando esos dos toman la iniciativa el ciudadano inmediatamente piensa: “Virgencita, que me quede como estoy”.
José María Aznar ha publicado hoy un artículo en la Tribuna Abierta de Abc, titulado “¿Qué le pasa a España?”, en el que demuestra que no ha digerido todavía la frustración que le produjo el hecho de que su partido perdiera unas elecciones cuya victoria daba por segura. No hay ni un asomo de autocrítica en su artículo. José María Aznar, como su antecesor en el cargo, Felipe González, se empequeñece cada vez que habla.
Las posibilidades de América del Sur son inmensas. Este continente, bien administrado, podría ser la primera potencia mundial, al menos económicamente. Pero lo de bien administrado, en este caso, no pasa de ser una utopía que algunos podrían tildar como irrealizable.
El mundo occidental, y supuestamente civilizado, no reacciona con la necesaria presteza ante las amenazas que se ciernen sobre él; y si no lo hace no es por una excesiva bondad o porque esté esperando el milagro de que las cosas se arreglen por sí solas. El motivo es más sonrojante, no lo hacen por egoísmo. Cada una de las naciones del supuestamente civilizado mundo occidental mira por sus propios intereses.
Jordi Pujol es corrupto. No por lo que sucedió con Banca Catalana, asunto del que salió bien librado, aunque los accionistas de este banco quedaron escaldados para siempre, sino por las cartas que según María Consuelo Reyna le escribía a Xabier Casp: “He visto cartas de Pujol insistiéndole que escribiera en catalán y ofreciéndole todo lo que podría tener una persona.” La peor corrupción de todas es la que se hace a la vista de todos y es consentida.
En España, los políticos están muy mal vistos por los ciudadanos. Eso es lo que se desprende de los estudios y encuestas que se hacen sobre el particular. Ellos pueden pensar lo contrario, puesto que probablemente siempre están rodeados de gente que les anima y les dice cosas; pero no deben engañarse, las cosas son así porque en España al poder se le rinde un culto reverencial, única manera a menudo de lograr ayuda para resolver los propios problemas.
El asunto de los controladores, que todavía no se ha acabado, habrá sido resuelto al final del peor modo de entre todos los posibles. Pero no sería extraño que Pepiño tildara como astucia lo que no es más que incompetencia. Suya, desde luego.
Alfonso Guerra dijo, refiriéndose al gobierno al que pertenecía, que iba a dejar España de modo que no la conocería después ni la madre que la parió. Pero Zapatero, ahora conocido como “un felino en la jungla”, ha ido más allá, mucho más allá. Pocas cosas de las que encontró al acceder a la presidencia del gobierno quedan en pie.
Tenemos un gobierno que no vacila ante los indefensos, sean parados, pensionistas o funcionarios. En lo que se refiere al asesinato de José Couso, se arruga. Quien salga al extranjero ya sabe que en caso de que tenga problemas puede que el gobierno español le ayude y puede que no.
Así, como un felino en la jungla, dicen que aparece Zapatero en los papeles de Wikileaks. Lo de la jungla le podría ir bien a España, no tan salvaje como en los años veinte y treinta del siglo XX, pero lo suficientemente sectaria para que políticos marrulleros se escuden tras unas siglas y simplemente con eso puedan manipular a las masas.
En la actualidad se ha vuelto a plantear la posibilidad de privatizar el control aéreo, como si ello fuera la panacea mediante la cual todo iría mejor. Pero ese supuesto no es cierto. Y menos todavía en España.
Los países islámicos se han empeñado en que la ONU acepte la pena por blasfemia. La definición que da el DRAE sobre la blasfemia es la siguiente: Palabra injuriosa contra Dios, la Virgen o los santos.
Esta vez está relacionado con Emarsa, la Empresa Metropolitana de Aguas Residuales, sobre la que existen informes que revelan que allí todo va manga por hombro, resultando de ello un claro perjuicio para los bolsillos de los ciudadanos.
Cuando a Bill Clinton, en uno de los ratos libres que le dejaba Monica Levinsky, le preguntaron cómo había quedado el nuevo orden mundial a consecuencia del desmoronamiento de la URSS, el entonces presidente de Estados Unidos respondió:
- El nuevo orden es así: Nosotros ordenamos una cosa y los demás la hacen.
Se equivocaba de medio a medio. La mera fuerza ya no es suficiente para gobernar al mundo. Esa excesiva confianza en el poderío militar propició que ocurriera lo de las torres gemelas al no prestar la debida atención a las posibles amenazas.
La sanidad es una de esas competencias que jamás debieron transferirse a las Comunidades Autónomas. ¿Es que algún paciente no se va a dejar operar por un cirujano que no hable el idioma propio de su Comunidad? El reparto de fondos entre las distintas Comunidades Autónomas, en lo que respecta a este sector, no puede ser justo. Unas Comunidades tienen más ancianos, otras reciben más turistas, otras, más inmigrantes. Las circunstancias que se tienen en cuenta una vez, pueden haber cambiado dos o tres años después.
Viernes, 1 de junio
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina