Lo que hace que el feminismo sea una causa digna de tomar partido por ella es que la situación de las mujeres a lo largo de los siglos es radicalmente injusta. Nuestra sociedad se ha construido sobre una gran injusticia y eso explica muchas cosas. Es fácil deducir entonces que lo que procede es procurar una sociedad más justa, de lo cual, evidentemente, nos beneficiaremos todos, los hombres y las mujeres.
Pero a Zapatero la justicia no le interesa tanto como el poder. Si le interesara la justicia no se hubiera rodeado de ministros incompetentes, obsecuentes o sectarios. Hubiera puesto siempre a los más capaces, le sonrieran o no al pasar por delante de ellos, para llevar a cabo las tareas encomendadas. A Zapatero no le interesa la justicia, ni la lucha antiterrorista, ni el bienestar de los españoles, ni el feminismo, ni la profundización en la democracia. A Zapatero le interesan las causas potencialmente manipulables, con el fin de lograr el máximo poder posible.
A Zapatero no le interesa hacer un mundo más justo más justo para las mujeres y de rebote para todos, sino ser conocido como el defensor de la causa de las mujeres. De ahí que se empeñe en hacerlo todo por la fuerza, no en vano le apasiona el poder; impone paridades, con lo cual puede sumar una injusticia nueva a la ya existente, cosa que no le preocupa, puesto que lo que en realidad quiere parecer, no ser.
El orden de los apellidos es un problema menor, entre tantos tan importantes que tienen las mujeres. Imponer el orden alfabético además es tan burdo que da risa, por no decir otra cosa. Lo que ha hecho Zapatero con esta medida es causar muchos problemas, cosa que le viene muy bien, porque lo que no hubiera querido él es que pasara inadvertida. Algunas almas cándidas, o no tan cándidas, pensarán que lo ha hecho con buena intención.
'Los más duros de la historia'
'Felipe V'
'Tauroética'
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'Hablar sin palabras'
'Los tiburones han muerto'
'El Cid contado a los niños'
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Lo cierto es que esto se solucionaba si el PP tubiera bemoles: nada más entrar se hacen tres o mcuatro plenos y se derogan todas las leyes socialistas. Fuera la EPC, gfuera la nueva del aborto, fuera la de igualdad, fuera las nuevas transferencias, fuera esta tontería de los apellidos, fuera el matrimonio homosexual (se regresa a uniones de hecho y derecho), fuera todas las leyes que nos coartan la libertad, fuera SITEL... y a partir de ese momento se comienza la construcción de nuevas leyes a "cambiar la sociedad" a otra (tal como ellos han hecho).
Por desgracia no caerá.... dejará todo sin tocar... callará.... lo hará que se asiente.... y, cuando dentro de 8-12 años vuelvan los socialistas, vuelta a comenzar... nuevas leyes para ir a un Estado más socialista, menos libre y más controlado en todo.
Don Vicente, queda claro que el “invento” de Zapatero respecto al orden de los apellidos es un problema menor, entre otros tantos tan grandes que el fulano ha propiciado a los españoles.
Zapatero, pasa de todo aquello que pueda suponer mejora para cualquier ser racional, es empeño de semejante elemento que haya en todo instante algo de que hablar y que silencie el daño que el ha producido anteriormente o el daño que tiene apunto de perpetrar. En nombre del progresismo trasnochado, este personaje ha hecho mas daño en España que si hubiese pasado el caballo de Atila.
Viernes, 1 de junio
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
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José Pómez
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Vicente Torres
Vicente A. C. M.
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