Cuenta la leyenda que Marco Atilio Régulo cumplió la palabra que había dado, regresando a Cartago en donde sabía que iba a ser torturado hasta morir. También cumplió su palabra el niño del poema Sur une barricade, de Victor Hugo, regresando a que le fusilen.
José Luis Rodríguez Zapatero, en cambio, ha descubierto que no sentirse vinculado por la palabra dada ofrece muchas posibilidades de maniobra. Y si no se le tiene en cuenta que falte a su palabra todavía más. Es de suponer que si Zapatero leyera las historias de los personajes citados anteriormente pondría cara de extrañeza.
Lo suyo es otra cosa. Según informaciones publicadas por toda la prensa el 6 de marzo de este mismo año, el presidente del gobierno español dijo que el ministerio de igualdad merece la pena que exista durante mucho tiempo. Apenas unos meses más tarde ese ministerio ha dejado de merecer la pena. Ahora el viento sopla por otro lado. Hay que comprender que una cosa es defender la vida, como ocurre en los casos anteriores y otra defender el sillón presidencial, como es el suyo. Un sillón presidencial ofrece la oportunidad de hacer mucha destroza. De momento, a Zapatero le queda un año y medio, que según él es mucho tiempo. Y puede que gane las próximas elecciones, en cuyo caso podría no quedar piedra sobre piedra.
Hay que destacar que Zapatero tampoco quiere que el personal se aburra, y si bien es cierto que ha retirado a Bibiana Aído, cuyas ocurrencias daban lugar a innumerables comentarios, no elogiosos precisamente, ahora ha dado una vuelta más de tuerca y ha colocado a otra que puede dar que hablar en el mismo sentido, Leire Pajín, pero es que además la ha colocado en un ministerio de suma importancia, el de Sanidad. Quienes se pongan enfermos de ahora en adelante sabrán lo que vale un peine. Quizá todo el mundo comience a cuidarse ahora como nunca antes lo había hecho. Quien no haya dejado de fumar todavía, que se dé prisa.
'Tauroética'
'Fábulas contadas a los niños'
'Espejismos'
'Hablar sin palabras'
'Los tiburones han muerto'
'El Cid contado a los niños'
'Ninfas'
'El día del juicio'
Los comentarios para este post están cerrados.
Don Vicente, si Rodríguez Zapatero persiste en su empeño en perpetuarse en la Presidencia del Gobierno, dejará a España,- sense estaca en la paret-como se dice en valenciano.
Bibiana Aído, Leire Pajín y Celia Villalobos tres patas de este mismo díscolo banco de pruebas que es la actual política española.
Don Vicente, si Rodríguez Zapatero persiste en su empeño en perpetuarse en la Presidencia del Gobierno, dejará a España,- sense estaca en la paret-como se dice en valenciano.
Bibiana Aído, Leire Pajín y Celia Villalobos tres patas de este mismo díscolo banco de pruebas que es la actual política española.
Rectificar es de sabios, no de zapateros. Pajin si mete la pata hasta la cadera y además lo hace continuamente, solo con su aspecto personal ya lo hace diariamente y no menos en cualquiera de sus actuaciones políticas, pregunte al Blanquiño, en el PSOE, al que estaba convirtiendo en un erial y en bien poco tiempo. Y tampoco C. Villalobos actuó nunca de "nomologista", palabro al estilo aido. Convendría aclarar que quería usted decir con su defensa de los indefendibles señores (?) de este gobierno.
Dicen que rectificar es de sabios, aunque no todos sepan verlo.
Pajin Y Aido no serán lo más granado de la política española, estamos de acuerdo. Pero como mínimo no meten la pata hasta la cadera y dicen lindezas como " solo veo cine español" cuando se les pregunta por una película de rabiosa actuaidad y de un director de ese vuestro Pais.
Y Pajin, que se sepa hasta el momento, nunca ha actuado como nomologista en un espacio de humor de la televisión como en su día hizo Celia Villalobos, pero claro entonces la sanidad estaba en buenas manos, al menos moriamos de risa con la ministra.
Viernes, 1 de junio
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Rufino Soriano Tena