Si Francisco Camps quiere, o quería, “un huevo” a uno de esos del Gürtel, a Esteban González Pons lo ha de querer más de “un huevo”, puesto que lo conoce desde antes y los dos han ido escalando puestos en el partido por los mismos caminos. González Pons, ha tenido mucha importancia en el gobierno de Camps, en el que fiel al que parece ser su quehacer principal, la elaboración de frases sonoras, acuñó el célebre “urbanismo sandía”. No hablemos de cómo está el urbanismo ahora porque se nos cae la sandía al suelo y se nos rompe. Las sandías y los huevos son frágiles.
Pero Esteban González Pons no sólo es amigo de Francisco Camps, también lo es de Fernando Villalonga, que hace poco escribió un artículo en cuyo final aludió a su admirado presidente Pujol. Hace algún tiempo, formando parte del gobierno de Camps, González Pons encargó una conferencia a Fernando Villalonga sobre el idioma valenciano. Este último calificó el hecho como una travesura y añadió que ambos, él y González Pons, estaban “en sintonía” sobre esta cuestión.
Ahora, González Pons se ha presentado en la cena de inauguración de curso como “el enviado de Génova” y como tal ha proclamado candidato a Camps. En España tenemos la “democracia dedo”. Hay un dedo que señala y unos ciudadanos que votan y pagan. Pero votan listas cerradas. Los ciudadanos necesitamos paraguas para protegernos de todos los eslóganes que hacen llover sobre nosotros. Por cierto, buen graffiti aquel: “nos mean y hay que decir que llueve”.
Lo cierto es que la situación española precisa de una clase política capaz, sensata y responsable. Y todavía es más cierto que la población española no atribuye esas cualidades a la clase política española. Si la población española confiara en la oposición, el gobierno de Zapatero no podría resistir. Puesto que no confía, no se entiende tanto triunfalismo.
'El día del juicio'
'El Palestino'
'Poesía reunida'
'Ese modo que colma'
'La vida y poesía de Miguel Hernández contada a los niños'
'Red de mentiras'
'La esposa del Rey de las Curvas'
'Los Borgia'
Los comentarios para este post están cerrados.
No puede haber una clase política decente y digna por la sencilla razón de que esos políticos, que tanto desprecio virtual cosechan, son un simple reflejo de la forma de ser y vivir de los ciudadanos. Toda la sociedad española está aquejada de un cáncer incurable y faltan hábitos participativos responsables y rigurosos. Hay demasiada vagancia cívica y ausencia de compromiso por mejorar la convivencia propia y colectiva.
Los menos malos son siempre los que menos ruido hacen, por eso siempre salen los mismos. Total, como ya se han significado, de perdidos al río !!!
Don Vicente, a ver si hay suerte y llega el día en que los ciudadanos-súbditos podamos gritar "Nos mean y hay que decir que llueve....PIS "
Don Vicente, y estos enviados de Génova y sus acompañantes son los menos malos de las tres provincias valencianas?
Viernes, 1 de junio
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Antonio Cabrera
Rufino Soriano Tena