Fueron bastantes los trabajadores que se mostraron inquietos ante la deriva que tomaban sus empresas en pleno auge de la burbuja inmobiliaria. Obviamente, no tenían ninguna culpa de que los responsables de sus empresas arriesgaran tanto en su intento de ganar más y más.
Hay que recordar que la clase política, especialmente la clase política que tenía que ver con la burbuja inmobiliaria, ministra de la Vivienda, consejeros autonómicos de la vivienda, concejalías de Urbanismo, estuvieron hasta el último momento en que fue posible, o sea, hasta que ni siquiera Zapatero pudo negar la crisis, fomentando la construcción y recomendando a los ciudadanos que compraran viviendas. Y estalló la burbuja y quienes pagaron las consecuencias fueron quienes menos culpa tenían. Los trabajadores, muchos de los cuales fueron despedidos; y los que se quedaron han de trabajar mucho más que antes, en el intento de no ser los elegidos en la próxima ronda de despidos.
No pagaron las consecuencias los políticos que fomentaban la burbuja, sin tener en cuenta que iba a explotar. Ellos sabrán por qué. Lo cierto es que la clase política, pese a que la Administración española es sumamente onerosa y de un tamaño desorbitado, ha eludido por completo la crisis. Tampoco han pagado las consecuencias los responsables de las entidades financieras que mandaban miles de folletos publicitarios tentando a sus destinatarios a endeudarse mucho más de lo aconsejable. La cuerda se rompió por el lado débil, como siempre. Y ahora los trabajadores están más desprotegidos que nunca y ahora encima se les trata de culpar de la crisis, por no encontrar trabajo. No se puede encontrar lo que no hay. La clase política y la clase empresarial se han volcado con el ladrillo. Olvidaron el I+D. Como consecuencia del desplome del negocio inmobiliario, ni siquiera es posible pensar en el autoempleo. Muchos pequeños negocios familiares que llevaban decenios funcionando tuvieron que cerrar.
Corbacho no quiere pagar a determinados parados. Corbacho aprieta más la soga puesta en torno al cuello de quienes menos culpa tienen.
'El Palestino'
'Poesía reunida'
'Ese modo que colma'
'La vida y poesía de Miguel Hernández contada a los niños'
'Red de mentiras'
'La esposa del Rey de las Curvas'
'Los Borgia'
'La ciudad desplazada'
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MARJALER: sólo una pregunta "cuanto cobras por tus fieles y cotidianos comentarios de todos los dias en esta sección de Vicente Torres?????
Creo que Vicente no necesita de saltibanquis como tu, para proclamar su calidad, quienes le seguimos desde hace tiempo,,,, YA LO SABEMOS
No se por qué y siendo evidente que Vd. pone Corbachó, yo leía Gorbachov... y oiga estaba asustado. En cuanto al tema de que se trata, efectivamente todo el mundo dando licencias y financiación, por lo que suponía para ellos, no para los demás... ¿y quién está pagando, arruinado, deshecho---?... Los demás.
NO hay hoy políticos honrados. Pregunten por sus mansiones -aqui, allá, en Francia,, en Africa, en Iberoámerica, en Galerias Preciados- pregunten, pregunten?..., apartamentos, áticos...
¡ah! y a los más comunistas, a los que hablan de los obreros y que salen a la tarima con pantalón vaquero etc... Sr. trabajador: míre Vd. los zapatos que lleva -si, si los zapatos: lo entenderá cuando vea cómo son-. No se deje engañar y luche por Vd. y sus hijos.
Don Vicente, el tal Corbacho no hace nada para que cobren determinados parados. Corbacho es una muestra más de aquellos nefastos políticos germinados en la cosecha del 87. Este amigete de los trabajadores aprieta más la soga sobre el cuello de los más débiles de quienes menos culpa tienen. Desde ya, -se debe de empezar por retirar todas las prebendas y canonjías de las que se han rodeado esta multitudinaria casta parasitaria entre los que se encuentra el tal Corbacho.
Viernes, 1 de junio
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Antonio Cabrera
Rufino Soriano Tena