Dado el auge que están tomando los predicadores en nuestro tiempo, que sirviéndose de su facilidad para urdir enredos y apoyándose en otro tipo de acciones, como la dictadura de lo políticamente correcto, tratan de llevar el agua a su molino, cosa que consiguen muy a menudo, cabe aplaudir lo que ha dicho Eduardo Punset:
“Resulta estrafalaria la actitud de tantos dirigentes políticos que no se han percatado todavía de que, si la existencia de un mercado mundial y globalizado está preservando la supervivencia de todos, la necesidad de un sistema económico también común –como ha puesto de manifiesto la actual crisis del euro en Europa– y de un gobierno mundial es ya inexcusable.”
La cordura de Punset deja en muy mal lugar a nuestra enloquecida clase política, y en especial a los nacionalistas y a quienes les bailan el agua. Egoístamente, claro. Donde hay nacionalismo hay egoísmo y, por tanto, todo trato que se haga con los nacionalistas queda dentro de este ámbito. Los nacionalismos hoy en día son como palos en las ruedas del progreso, y duele que esos socialistas que se autodenominan progresistas hayan incurrido en esa tendencia regresiva. Cada ventaja que logran los nacionalistas supone prolongar la agonía de los que mueren de hambre.
Somos muchos los que nos hemos dado cuenta, desde hace mucho, que la única solución al hambre que padece gran parte de la humanidad consiste en que haya un único gobierno mundial. Ésta es también la solución para acabar con tiranías como la de Chávez, Castro, Ahmadineyad, etc. La rapidez con la que el dinero, ese dios tan poderoso, ha sabido aprovechar las ventajas que le proporciona la globalización urge a que se encuentre el antídoto, que no es otro que el gobierno mundial, que instalaría las mismas reglas en todas partes. Pero los egoístas harán todo lo posible por dificultar y retardar el proceso.
'El Palestino'
'Poesía reunida'
'Ese modo que colma'
'La vida y poesía de Miguel Hernández contada a los niños'
'Red de mentiras'
'La esposa del Rey de las Curvas'
'Los Borgia'
'La ciudad desplazada'
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Sr Vicente,
Toca de oídas y creo que no pilla la película entera y queda en mal lugar.
Mejor que no tome comentarios de terceros que tienen una carga intelectual más allá de su análisis pueril sobre los nacionalismos... empezandos por el suyo, el español.
El Derechismo, enfermedad senil del comunismo
Don Vicente, desde que emergió en la política española Eduardo Punset y, aparecía en alguna fotografía con esa emergente clase política emergida de la transición y después afianzada en la Constitución de 1978, La figura de Punset descollaba de aquella plebe que le acompañaba. Muy buena la idea de un Gobierno globalizado, pero claro, en este país, no tenemos bastante con lo que tenemos, que los pedigüeños del nordeste de España quieren reinventar las desaparecidas Vegurias. Cada día demos más pasos en falso.
Viernes, 1 de junio
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Antonio Cabrera
Rufino Soriano Tena