A la vista de lo desastroso que está resultando el gobierno de Zapatero, por más que la inefable Leire Pajín intente convencernos de lo contrario, se viene rumoreando que el PSOE baraja varios nombres para sustituirle, pero que tal y como está el asunto es difícil convencer a alguien para que se haga cargo de la situación.
También dicen que Zapatero no se plantea dimitir, todavía espera que mejore la situación y remontar entonces en las encuestas. Esto no hace más que confirmar su irresponsabilidad, que Joaquín Leguina viene denunciando desde hace tiempo. La situación es crítica y angustiosa para mucha gente, aunque esto les importe un bledo a Pajín y Zapatero. Es urgente que los ciudadanos recuperen la confianza, cosa que nuestra clase política, embebida en sus propios intereses, no acaba de ver.
Entre los nombres que suenan para reemplazar a Zapatero no está el de Leguina. ¿Por qué? Los socialistas deberían tenerlo en cuenta, el hecho de que critique abiertamente a Zapatero es una característica de su personalidad. Se conoce que según a quien critique se le acepta o rechaza. Poco criterio es ese. Al margen de esto, los socialistas deberían considerar que a Leguina no hay modo de encuadrarlo en la derecha, tiene experiencia de gobierno, puesto que presidió la Comunidad de Madrid, y puesto que sabría que el tiempo del que dispondría sería escaso, podría acometer las reformas necesarias, que quizá Rajoy, que previsiblemente ocupará La Moncloa dentro de poco, no se atreverá a hacer.
Leguina comprendería de inmediato que hay que despedir a los más de 600 asesores de Zapatero. No demuestran ser muy útiles cuando cada día dice una cosa diferente. Cabe esperar que, puesto que Leguina debería hacer algo extraordinario para ganarse rápidamente el favor de las gentes, suprimiera las diputaciones. Con este ahorro podría devolver a los funcionarios lo que se les ha quitado. Y ya embalado, puede que iniciara otros cambios. Pero probablemente no sabremos nunca lo que haría.
¿Quiere usted hablar mejor?'
'Sabiduría esencial'
'La llave del secreto'
'El estupor y la maravilla'
'Mil millones de mejillones'
'Camaleones, desmemoriados y conversos'
'Compañeras de viaje'
'No destruirán nuestra libertad'
Los comentarios para este post están cerrados.
Totalmente de acuerdo. Y también creo que sería bueno un Joaquín Leguina cmo jefe de la oposición. Con él sería posible llegar a consensos, como echar a los nacionalistas del parlamento y recuperar para el Estado las competencias de educación, sanidad y alguna otra.
Don Vicente, esto ha llegado al extremo de que ya casi podemos tocar con los dedos de las manos la célebre expresión acuñada por Alfonso Guerra, vicepresidente del primer gobierno socialista, -que sin ninguna clase de empacho dijo.-“Cuando los socialistas nos marchemos, -vamos a dejar España que no la va a conocer ni la madre que la parió”
Viernes, 1 de junio
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera
Rufino Soriano Tena