Difícil lo tienen, por no decir que imposible, los venezolanos que no votan a Chávez para trabajar en empresas del gobierno. Una vez que se ha cedido, aunque sea para poder comer, la situación es más llevadera si uno se auto convence de que está haciendo lo justo. Encontrar excusas para cualquier cosa es relativamente fácil. Un buen número de venezolanos aguanta, pues, a pie firme, levantando oleadas de indignación en el resto, las patrañas de Hugo Chávez.
Viernes, 1 de junio
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina