Cristina Fernández Wilhelm, conocida como Cristina Kirchner, fuente de rumores de todo tipo, y que según cuentan los diarios argentinos gasta mucho más dinero en ropa, peluqueros y complementos que la mismísima De la Vega, y que de acuerdo con las mismas u otras fuentes, mientras el patrimonio de los argentinos decrece a ritmo vertiginoso, el de ella crece a gran velocidad, hizo unas declaraciones en las que vino a decir, entre sonrisas maliciosas, que la carne de cerdo cumple el mismo papel que el Viagra.
En la edición de hoy del diario El Mundo, Arcadi Espada explica el derecho de las gentes de moverse por el mundo en su afán por buscar algo de comer. Lo malo es que los sitios que dan de comer son pocos y están ocupados. Cuando alguien se hace con uno de estos sitios, por lo general, lo protege enseguida con empalizadas, alambradas y fosos con cocodrilos, dicho sea de forma metafórica.
Se quejan los periódicos de que pierden lectores, algunos a chorro, y de que el negocio ya no es lo que era, pero poco hacen por recuperarlos. Hoy en día se despide a los colaboradores (a veces muy ligados a la casa) y redactores, a menudo sin miramientos de ningún tipo. Si tan poco respeto se tiene por quienes se han esforzado por hacer crecer al medio y hasta los hay que convirtieron la redacción en su segundo hogar, ¿qué consideración pueden tener por los lectores?
Se le reprocha a la magistrada Ángela Murillo su sinceridad, y quienes se lo reprochan hacen el juego a los etarras y a quienes les interesa que ETA no desaparezca. Se le dice que debió reprimir las coletillas. Otros lanzan la insidia de que con sus comentarios da a entender que la sentencia ya está dictada de antemano.
Un joven de hoy en día, nacido años después de la muerte de Franco, cultivado y, por tanto, lleno de dudas, opta por votar a un partido de derechas y sólo por eso ya es considerado por Carrillo como malo. A Carrillo no se le pasa el odio a la derecha y con este bagaje cuando se acierta en algo es por casualidad. Ahora ha dicho el anciano líder político que la izquierda está desconocida, mientras que la derecha ha cambiado muy poco desde 1936. Eso sólo se lo creen los que quieren.
Es sabido que los bancos vienen a ser como el lubricante que permite el funcionamiento del sistema. Sin lubricante, se produce el colapso. Los bancos son necesarios, pero pueden tomar decisiones desafortunadas. Un banco puede optar por prestar más atención al sector de la construcción que al industrial, porque le resulta más rentable.
Lo que viene poniendo de manifiesto Peter Innes, con su proceder, es que está fuera de su alcance ponerse en el sitio de los demás. De su hija, Victoria Solenne, por ejemplo. ¿Le importa el sufrimiento de la niña? Lo que viene demostrando es que no le importa en absoluto. ¿Qué opinión cree que tendrá la niña de quien ha hecho tanto daño a su madre? Pues tampoco parece que le preocupe demasiado. Lo que desea es ver derrotada y hundida a la familia Carrascosa.
Descorazona que una cuestión que debería ser sometida al arbitrio de los técnicos y pactada por los partidos como un asunto de Estado, y al margen de cualquier tipo de electoralismo, se vea sometido precisamente a esta última cuestión. La realidad de las cosas es que mientras las alternativas ecológicas no sean capaces de sustituir a las actuales, la más conveniente por el momento es la nuclear.
Todavía no he comprado el libro “Mis conversaciones privadas con Franco”, pero hace años alguien comentó en un artículo en él se cuenta que a quienes más temía Franco era a los bancos. Y que vaticinó con mucha antelación y acierto las fusiones bancarias que tuvieron lugar en los años 80. Ambas cosas me parecen creíbles.
Hubo ayer una rueda de prensa, en Valencia, de la que ya han informado los medios, para dar cuenta de la situación actual en el caso Carrascosa y de paso rogar la asistencia a la manifestación que tendrá lugar el próximo día 24 y que comenzará a las 12, frente al ayuntamiento de Valencia.
Alguien tan manifiestamente irresponsable como Zapatero, tras derogar por la brava y a toda prisa el PHN que antes se había negado en redondo a pactar, manifestó entre risas que en el futuro ya ni siquiera se podría plantear un plan como ese. Pudo decir eso porque su plan para desbaratarlo para siempre consistió en desatar todos los egoísmos, de tal modo que hasta el PP, antiguo promotor del PHN, ha caído en la trampa.
Difícil lo tienen, por no decir que imposible, los venezolanos que no votan a Chávez para trabajar en empresas del gobierno. Una vez que se ha cedido, aunque sea para poder comer, la situación es más llevadera si uno se auto convence de que está haciendo lo justo. Encontrar excusas para cualquier cosa es relativamente fácil. Un buen número de venezolanos aguanta, pues, a pie firme, levantando oleadas de indignación en el resto, las patrañas de Hugo Chávez.
Visto desde cierto ángulo no deja de ser injusto que si en un examen hay diez copiando y sólo pillan a uno éste se lleve un suspenso y los otros nuevo quizá un sobresaliente, pero si se permite copiar, porque “examinarse es un derecho del alumno”, con ello desaparecerá la tradición artesana con la que hasta ahora se ha intentado burlar la prohibición.
Si ayer fue Zapatero quien en una entrevista concedida a El País dio muestras de su ineptitud, contrastada ya previamente, todo hay que decirlo, hoy le ha tocado a Soraya Sáenz de Santamaría, en el mismo medio, el turno de decir sandeces. Por ejemplo:
Publica hoy un reportaje el diario El País sobre la sustracción parental de niños, explicando varios casos en los que cada uno de los antiguos cónyuges procedía de un país diferente y que tras la ruptura matrimonial la situación de los hijos resulta un tanto confusa. Los tratados internacionales no se suelen respetar.
Resulta curioso que Zapatero, que un día no se levantó del asiento al paso de la bandera de los Estados Unidos, acuda al Desayuno Nacional de la Oración, aunque no sabe concretamente a qué: que lo expliquen quienes me han invitado. ¿Cómo puede un hombre de “tan profundas convicciones democráticas” confundir el interés de Estado con el suyo propio?
Si tuviera que elegir entre Leire Pajín y Joseba Egibar, optaría, sin ningún género de dudas, por la primera. Porque aunque tenga la cara más dura que el hormigón armado, no puedo imaginármela haciendo el juego a la ETA. Creo que ella es capaz de casi cualquier cosa por complacer a Zapatero, pero también estoy convencido de que los dos, Zapatero y Pajín, aunque puedan cometer errores de bulto, ansían acabar con la banda criminal.
Una nueva muestra del desprecio que sienten los nacionalistas por los ciudadanos, a los que consideran meros instrumentos para conseguir sus deseos, figurantes de un videojuego a los que conducen al determinado previamente, es la proposición que han hecho para que en el Senado haya permanentemente un equipo de traductores, con todos los medios técnicos necesarios.
El conductor de la furgoneta cargada de explosivos que interceptó la guardia civil en la provincia de Zamora dio un empujón a los guardias, le robó el coche patrulla, con el que huyó a Portugal, en donde fue detenido. Afortunadamente, cabría añadir. Porque la cosa podría haber sido bastante peor.
El ministerio de Cultura ha catalogado como expolio del patrimonio artístico la prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez, de Valencia. ¿Cuántas actuaciones se habrán llevado a cabo en Madrid, en la propia Valencia, o en otros lugares de España, similares a esa, sin que el susodicho ministerio diga nada? No es mi intención defender a Rita Barberá, pero sí decir que utilizar el Cabañal como arma electoral en contra suya no está bien.
Hay una costumbre muy extendida, que viene de muy antiguo, y que consiste en establecer primero la conclusión y luego buscar los argumentos que la confirman. Este hábito no parece ser extraño a Álvaro Uribe, el presidente de Colombia. Cuando se la ha dado noticia de que se le critican sus aspiraciones a la reelección, ha respondido que quienes lo hacen no decían nada cuando Colombia se desangraba por la violencia.
Días atrás, alguien, cuyo nombre no consigo recordar, hizo algunos vaticinios para el año 2010, y en uno de ellos afirmaba que Venezuela sufrirá un golpe de Estado este año. Días después, Hugo Chávez dijo, quizá respondiéndole, que sólo se le puede derrocar desde el exterior, porque el interior lo tiene controlado. He aquí, pues, que con esta afirmación se reconoce a sí mismo como dictador y que, además, aprovecha cualquier excusa para distraer la atención. Hay que preparar el ejército, habrá dicho, porque nos quieren invadir.
Los doce concejales ex socialistas de Benidorm, entre los que está la madre de Leire Pajín, se dieron de baja del partido para poder presentar la moción de censura apoyados por un tránsfuga. Esa maniobra era muy difícil de creer, pero por lo visto lo propio de la familia Pajín es creer que puede engañar a los demás.
Lo que ha dicho este singular personaje que antaño se atrevió a atribuirse la condición de cocinero, reservándole el papel de camarero a Felipe González, y ahora obedece sin chistar a José Luis Rodríguez Zapatero, es que los políticos catalanes deberían hacérselo mirar. ¿Y él, qué?
Como ciudadano español, que paga sus impuestos y participa en la vida pública en la medida que los todopoderosos partidos españoles lo permiten, me daría vergüenza que De Juana o Azpiazu, esas escorias de la sociedad, hubieran recibido en las cárceles españolas un trato parecido al que ha de soportar María José Carrascosa en las cárceles del corrupto Estado de Nueva Jersey.
El diario La Vanguardia, en su sección La Foto del Lector, publica hoy una en la que figura un cartel con la leyenda “Milagros a Lourdes” que un centro de Estética tiene puesto en su escaparate. La nota explicativa se titula “Quien avisa no es traidor”, y el autor de la foto es José Antonio Godina.
El gobierno de Cuba ha impedido la entrada en la isla de Luis Yáñez, portavoz socialista de la Asamblea Parlamentaria Eurolatinoamericana, sin dar ninguna explicación, aunque se puede adivinar que el motivo proviene de las críticas que viene haciendo al régimen cubano.
Quizá a causa de la conjunción planetaria esté surtiendo ya sus efectos. Cabe la posibilidad de que el influjo benéfico de Zapatero se esté expandiendo por el mundo y esa sea la causa de que hoy haya leído dos artículos en los que se habla de Albert Camus. Uno está en el diario Información y lo firma Ricardo Menéndez Salmón y el otro en el ABC y va a cargo de Ignacio Camacho.
Albert Camus es un personaje, no ya un escritor, al que admiro. No es uno de esos que al estilo de hoy en día primero escogen la conclusión a la que quieren llegar y luego buscan los argumentos que lo prueben de forma incontestable. Así, por ejemplo, los catalanistas. Encuentran algo que les conviene y luego lo rellenan hasta los bordes de razonamientos que creen geniales e irrebatibles. Y no les importa pasar por encima de, pongamos por caso, los sentimientos de los valencianos, su derecho a poner las normas que quieran a su idioma, sus propias expectativas.
Albert Camus siempre lo hacía al revés. Primero la investigación y luego las conclusiones. Para él eran muy importantes las personas. No podía esperarse que entrara como un elefante en una cacharrería. Muy lejos de él estaban los dogmatismos ni las ideas establecidas a priori, ni por supuesto era proclive a dejarse seducir por las ideas que le convinieran.
Por descontado que no tenía nada que ver con esos dueños de verdades absolutas que, convencidos de la bondad de sus propósitos dilapidan los caudales públicos sin tener en cuenta, porque obedecen designios superiores, la penuria y la angustia de gran cantidad de personas. No sé si será su mejor libro, pero sí es el más me llegó al alma, se trata de El primer hombre, en el que su protagonista Jacques Cormery es trasunto suyo.
'Providence'
'Sueños de otoño'
'La Eneida contada a los niños'
'Billete de ida'
'Historia de la filosofía sin temor ni temblor'
'La economía edificada sobre arena'
'Comer, amar, mamar'
'La vida antes de marzo'
Por fin se ha ido esa pesadilla que era el obispo Uriarte y que la Iglesia no supo quitar de en medio, como sí que ha hecho con otros. La Iglesia, que tanto grita y se manifiesta, mantiene en su seno, y con grandes honores, a quienes, con su actitud, siembran el desconcierto entre las gentes de buena fe.
En su calidad de ministro de Fomento, José Blanco, al que le molesta que le llamen Pepiño, ha dado en desvelar los sueldos de los controladores aéreos, con la intención despertar la envidia de los demás y así quitarles fuerza en las negociaciones que están llevando a cabo. Esta forma de proceder, tan ventajista y poco caballeresca, es la que induce a utilizar el apelativo por el que es popularmente conocido.
Durante muchos decenios, los agricultores valencianos han estado aprovechando el agua que de otro modo se hubiera perdido en el mar para crear riqueza, que luego ha aprovechado a todos. Ahora, esas tierras cultivadas y fertilizadas durante tantos años con amor se van a ir al garete porque se les van a quitar el agua con que se riegan por la sencilla razón de que el río pasa antes por otros lugares. Y eso que dicen que vivimos en un Estado de Derecho.
Jueves, 16 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Raúl González Zorrilla
Pedro Rizo