El rey de Marruecos, Mohamed VI, ha dicho en un discurso que no piensa renunciar ni a un grano de arena del Sahara Occidental. Las cosas pueden verse de otra manera: ¿Qué ocurriría si el tal monarca tuviera que tragarse un grano de esa arena que considera suya por cada detención arbitraria que se produjese? Más vale no pensarlo.
Algunos de los datos dignos de tener en cuenta son los siguientes: Mohamed VI es una de las personas más ricas del mundo; Marruecos es uno de los países más pobres; la forma de gobierno de Marruecos es dictatorial. Cabe añadir que el discurso rezuma crueldad y fría determinación, y que omite decir que la cuestión del Sahara ya ha sido debatida en la ONU, la cual ha dado la razón a los saharauis. Lo que ocurre es que para que las resoluciones del alto organismo internacional se cumplan han de concurrir determinadas circunstancias concretas y cuando ocurre así son papel mojado.
Mohamed VI puede pisotear de tal modo a los saharauis porque se sabe apoyado. Francia le apoya. La grandeur de la France no se resiente por ello. La grandeur de la France consiste en procurar la grandeur de los estómagos de los franceses. También los Estados Unidos de América apoyan al monarca alauita. Los deseos de regeneración de Obama no llegan a este rincón del mundo. Tampoco Zapatero, que se ha hecho tan amigo suyo, se lo ha sabido explicar. Hay que comprender, por otro lado, que para el dirigente de una nación tan grande como la de Obama resulta difícil hacerse una idea de los propósitos de una nación tan pequeña como el Sahara. A los saharauis sólo les apoya un minúsculo partido español, UPyD, que, como ellos, trata de sobrevivir sin medios ni apoyos.
'La rosa escondida'
'Una mañana perdida'
'El principio del fin'
'Lecciones para el inconformista aturdido en tres horas y cuarto por un ensayista inexperto y sin papeles'
'El amigo del desierto'
'Arquitectura + arquitectos contemporáneos'
'Ebro 1938'
'Una novelita lumpen'
Los comentarios para este post están cerrados.
Don Vicente, indudablemente que tengo que darle la razón a CANEVAS por su lección magistral de aquellas circunstancias histórica, pero por una minoría díscola o traidorzuelos que en todos los sitios haberlos haylos, déjeme que continúe diciéndoles hermanos a la mayoría de buenos saharauis.
Comprendo que el pueblo español por ignorancia y algunos militares por nostalgia, se acuerden del sufrido pueblo saharaui. El Sahara fue considerado provincia española, sus habitantes portaban su carnet de identidad y tenían diputados a cortes. En 1975 los saharuis traicionaron a España durante la "marcha verde", alguno de los mas representativos se pasaron directamente a Marruecos llevándose la pasta de paso, secuestraron y torturaron a militares españoles y posteriormente no tuvieron empacho en realizar atentados contra intereses españoles en el mar. Ya nadie se acuerda de qué ocurrió con el pesquero Cruz del Mar o con el buque patrullero de la marina, Tagomago, entre otros. Ahora, cuando ya no hay remedio, cuando la situación está completamente podrida para ellos, se acuerdan de la metrópoli, de que ellos también eran españoles, pero no de que España estaba dispuesta a un referendun de autodeterminación, que nunca se celebró gracias a su "inestimable" ayuda. Menos hermanos Marjaler.
Don Vicente, siempre que se habla o escribe del sufrido pueblo Saharaui, se me entristece el corazón al pensar que solo hace unos cuantos años era considerada como una provincia española más y tenía representación en las Cortes Españolas. Desde 1975, se encuentran abandonados a su triste destino en las inhóspitas montañas argelinas. Decide su suerte desde entonces hasta el día de hoy la familia del sátrapa Mohamed VI, bajo la condescendiente mirada de la ONU, la callada por respuesta de la mayoría de las influyentes naciones europeas y la cobarde actitud de nuestros respectivos gobernantes españoles y de manera especial de Zapatero. Deseo que pronto cambie para bien el sino de nuestros hermanos Saharauis.
Lunes, 13 de febrero
Rufino Soriano Tena
Manuel Molares do Val
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Antonio Cabrera
Pedro Fernández Barbadillo
Antonio Javier Vicente Gil
Raúl González Zorrilla
Toni García Arias
Miguel Torres Galera
Francisco Rubiales