Ahora que hablar de corrupción está a la orden del día es buena ocasión para recordar que el adoctrinamiento de los niños es una de las peores clases de corrupción, si no la peor de todas. Secuestrar el pensamiento de los niños, para que vaya únicamente en la dirección señalada es una atrocidad comparable con cualquier otra. La experiencia demuestra que pocos de esos niños cuando lleguen a la edad adulta se atreverán a salir de la cárcel mental a la que fueron conducidos.
Viernes, 1 de junio
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina