Cabe decir que Honduras es un país pequeño y, por tanto, vulnerable a la influencia externa. Con respecto a esto, conviene puntualizar que ya no es Bush quien gobierna en Estados Unidos, sino Obama, con lo que la política exterior de esta nación cobra nuevos matices; ya no se le puede acusar de prepotencia. Todo lo contrario ocurre en el caso de Chávez, que con valiéndose del poder que le otorga el dinero del petróleo, trata de extender su influencia hacia todos los lugares en que le sea posible.
Las circunstancias obligan a repensar los tiempos pasados. Cuando algo sale mal, hay que averiguar dónde está el error. La Transición fue un éxito porque en aquellos tiempos el futuro se presentaba sembrado de dudas. Y resulta que de la noche a la mañana nos vimos inmersos en una democracia y no quedaba más remedio que aplaudir.
El impudoroso editorial común de los doce periódicos catalanes, mediante el que muestran su dependencia del poder político, ha merecido la repulsa unánime de todos los que se han detenido a estudiar los argumentos vertidos en el mismo, que se resumen en un intolerable intento de coaccionar a los jueces del Tribunal Constitucional, y en concreto a uno sólo de ellos, Manuel Aragón, al que se le supone que no se alinea en el sector que teóricamente se le supone.
No hablarán muy bien los libros de historia del Tribunal Constitucional, que malgastó todo su crédito inicial con la sentencia del caso Rumasa y que luego ni siquiera ha pretendido recuperarlo, puesto que su subordinación a los partidos políticos cada día es más evidente. En este sentido, cabe destacar el titular de La Vanguardia, El Gobierno espera que el juez Aragón mueva la mayoría en el TC. Es decir, el gobierno no espera la sentencia del TC, sino que su pretensión es que la sentencia se ajuste a sus deseos.
No puede haber democracia sin prensa libre. La mayor parte de la prensa de España, la tradicional, está endeudada o subvencionada. Eso se deduce al compararla con la de hace treinta años. En el caso de Cataluña la cosa se ha puesto de manifiesto al publicar los doce periódicos catalanes un editorial común. Toda unanimidad es sospechosa. Los periódicos catalanes, en lugar de informar a los ciudadanos, están al servicio de los políticos, ayudándoles en sus manipulaciones.

El patético rey de Marruecos, cada vez más impaciente, ha optado por expulsar de su casa a la que es conocida como la Gandhi Sarahaui, la valiente Aminetu Haidar. ¿Qué es lo que estará haciendo además de eso? La prepotencia es propia de cobardes, seres gallináceos que picotean sin piedad. El valor, ya lo dijo Julián Marías, es la mejor de las cualidades humanas.
La alianza entre los socialistas y los nacionalistas españoles es insólita, por el lado que se mire. Quizá comenzó durante el tiempo de la clandestinidad. Llegada la democracia los nacionalistas defendían su derecho a estar, que no les podía negar nadie, y los socialistas venían a dar lecciones de democracia; los socialistas se empeñaron en que los nacionalistas tuvieran mucha más presencia de la que les correspondía.
La actitud que mantiene la Iglesia frente al aborto debería extenderla a todos los demás campos de la actividad humana. Tiene motivos más que sobrados para excomulgar a Setién, a Uriarte, a Arzallus y una larga lista de personas. Eso de equiparar a los familiares de los asesinos con los de las víctimas es una villanía que no sustenta en ningún tratado moral.
Se empeña Mariano Rajoy en defender lo indefendible a estas alturas. Dice que es injusto extender un manto de descrédito a toda la clase política, siendo así que sólo el 0,7% de todos los cargos públicos ha estado sometido a investigación. Eso es como lo del prestidigitador que señala hacia un sitio para que no se mire hacia otro.
En un principio hubo un ramillete de candidatos a convertirse en los representantes de Europa ante el mundo. Todos eran famosos, puesto que habían alcanzado la presidencia de sus países. Finalmente, todos los favoritos han sido descartados por un motivo o por otro y los elegidos han sido otros a los que se tiene por personajes de segunda fila.
Si Francisco Camps ha merecido las críticas de casi todos, también se las han ganado otros cuyas palabras son igual de graves, puesto que han traspasado los límites de lo tolerable. Se mire como se mire, la gestión del gobierno del secuestro del Alakrana ha sido ridícula. A todos los españoles nos debería abochornar; sin embargo, en nuestra democracia imperfecta no faltan los sesudos columnistas capaces de defender lo indefendible. Si nos hemos de alegrar de algo es de que la catástrofe no haya sido mayor.
Siempre que ocurre una catástrofe aparecen esos desalmados que tratan de saquear lo que pueden. Una de las preocupaciones de los gobiernos es la de evitar estos actos. La crisis actual ha sido como un terremoto o vendaval que ha venido a ponerlo todo patas arriba. Pensar que nadie se ha aprovechado de la crisis, o que lo ha intentado es un acto ingenuo. Pero el papel del gobierno es el de impedirlo.
Los dictadores, como Augusto Pinochet y Fidel Castro, sólo pueden mantenerse mediante el terror y la represión. Por tanto, los citados anteriormente tienen en común lo fundamental. Sin embargo, basta con ponerse una etiqueta, de derechas o de izquierdas en este caso, para volcar a los de las respectivas sectas a favor de cada uno, que, en gran medida, serán capaces de disculpar o justificar los desmanes que por fuerza se han de cometer.
Hasta cierto punto tienen razón quienes defienden el actual Código Penal y abogan por el humanitarismo en el trato de la delincuencia, puesto que todos no tenemos las mismas opciones en la vida. Parece muy apropiado que el sistema penal español esté orientado, aunque sólo sea teóricamente, hacia la reinserción.
El hecho de que pese a que han bajado mucho los precios, la banca no consigue reducir el número de pisos que tiene en propiedad, procedente de los embargos ha sido considerado por algunos como la prueba de que el precio de los pisos no es la causa de que no se vendan, que sería según ellos el pesimismo que impera en la actualidad.
No cabe negarle el mérito a quien, tras consultar probablemente una gran cantidad de documentos, ha logrado averiguar cuál fue el primer nombre conocido de la hermosa ciudad alicantina. Ahora bien, de ahí a que el nombre tenga que ser perenne media un abismo. De hecho, en estos últimos tiempos muchas poblaciones han cambiado su nombre, y aunque ha sido con la intención de recobrar sus antiguos topónimos creo que en algunos casos se ha optado por un nombre inédito.
Nicolás Sarkozy ha propuesto un gran debate en Francia sobre esta cuestión. Si la pregunta se la hubiera hecho a un grupo de intelectuales, se podría pensar, en principio, que su interés estriba en averiguar qué valores encarna actualmente la nacionalidad francesa. Y, al tratarse de valores, podría haber ocurrido que quien mejor los encarnase hubiera podido ser alguien nacido en Tegucigalpa y residente en Brasilia.
Francisco Camps ha pedido disculpas por las desafortunadas palabras que pronunció en la sesión de control en las Cortes valencianas. Pero a renglón seguido lo ha estropeado al añadir que los socialistas deberían seguir su ejemplo y disculparse por la gran cantidad de insultos y de infamias que han vertido sobre él.
Es decir, no le gusta que se critique a “quienes con gran esfuerzo y sacrificio hicimos la Transición y la Constitución.” Así lo ha dicho en un artículo titulado La razón en la política, publicado hoy en El País. Pero le guste o no le guste y a la vista de los resultados que ha propiciado la Transición, no hay más remedio que criticarla.
El presidente de Cataluña, José Montilla, había ordenado ser implacable con la corrupción, y de pronto nos enteramos del afán coleccionista de su esposa, Anna Hernández; la cosa no tendría mayor importancia si no fuera porque lo que colecciona son cargos. ¿Qué entiende Montilla por corrupción? Si se compara el esfuerzo que hace esta dama para ganar uno cualquiera de sueldos con el que hace un trabajador medio, se ve claramente la inmoralidad, aunque el hecho de decirlo se interprete como un ataque a Cataluña. Lo peor de todo es que probablemente es legal que tenga tantos cargos.
En su artículo de hoy, titulado “Canario”, en El País, Enric González anuncia su marcha a Jerusalén como corresponsal. Esta noticia en principio es decepcionante, porque lo que los amantes de la libertad en general y de la libertad de prensa en concreto podrían desear es que Enric fuera nombrado director de El País, cosa que si sucediera vendría a indicar que la situación en que se encuentra sumida España podría enderezarse.
Según señala La Vanguardia, la Generalidad podría ahorrar 70 millones de euros en estudios. ¡Ah! Si todo fuera el ahorro. Lo políticos, en general, también nos podría ahorrar espectáculos, en los que se expone la ineptitud, la cara dura, la megalomanía, la mentira y el uso torticero de la bandera.
Debió de calcular Zelaya que con la ayuda de Chávez todo era posible. No es descabellado pensar que el propio Chávez le empujara a violentar la Constitución hondureña. Al fin y al cabo, tiene bajo su dominio a unos cuantos presidentes sudamericanos a los que hace bailar al son que toca. Pero los propios hondureños demostraron un coraje con el que no había contado Chávez y toda su operación ha ido al traste.
El rey de Marruecos, Mohamed VI, ha dicho en un discurso que no piensa renunciar ni a un grano de arena del Sahara Occidental. Las cosas pueden verse de otra manera: ¿Qué ocurriría si el tal monarca tuviera que tragarse un grano de esa arena que considera suya por cada detención arbitraria que se produjese? Más vale no pensarlo.
No es la primera vez que se habla de la fusión entre Bancaja y CAM. De hecho, si no se hubiera entregado a los políticos la gestión de las cajas, algo de lo que probablemente se arrepintió en secreto Fuentes Quintana, esa fusión se hubiera hecho cuando era relativamente fácil llevarla a cabo. No se hizo en aquel momento por los mismos motivos que impiden ahora que se aborden fusiones entre cajas que con criterios estrictamente empresariales resultarían muy aconsejables.
Se nos dice que la ley conocida como Ley Beckahm fue establecida con el fin de atraer a científicos e investigadores a España. Esto es, más o menos, una de esas tomaduras de pelo a las que nos tienen acostumbrados los políticos. Esta ley no podía hacerse más que para los futbolistas; alegar que con ella se pretendía llenar España de científicos, cuando lo que primaba aquí era el ladrillo, parece una guasa.
Hace unos pocos años, muy pocos, Arturo Pérez-Reverte escribió un artículo que podría considerarse como un grito indignado que lanzaba contra todas esas entidades de crédito que continuamente enviaban folletos publicitarios incitando a sus destinatarios a endeudarse, ofreciendo toda clase de facilidades para ello. Empleó Pérez-Reverte en su artículo un epíteto de tres palabras, en el que la del medio es una preposición y la última designa un controvertido oficio femenino. Conviene conservar el sentido del humor para que la barbarie no nos hunda en la depresión.
Ahora que hablar de corrupción está a la orden del día es buena ocasión para recordar que el adoctrinamiento de los niños es una de las peores clases de corrupción, si no la peor de todas. Secuestrar el pensamiento de los niños, para que vaya únicamente en la dirección señalada es una atrocidad comparable con cualquier otra. La experiencia demuestra que pocos de esos niños cuando lleguen a la edad adulta se atreverán a salir de la cárcel mental a la que fueron conducidos.
No necesariamente, aunque sí surgen de ella. Algunos dicen que no se puede acabar con la corrupción, porque la sociedad de la que surgen los políticos también es corrupta. Pero esta es una conclusión facilona. No hay nadie que sea perfecto, por tanto, todos adolecemos de algún tipo de corrupción. Pero la de los políticos españoles hay que verla de otro modo.
Sor Aurora Gallego, la directora de la Casa Cuna Santa Isabel, ha efectuado unas declaraciones, en general, muy dignas de tener en cuenta, y sólo cabría oponer que es muy generosa cuando dice que “ninguna mujer quiere abortar y sólo lo hace si no tiene otra alternativa”. Sin duda que todo ese optimismo y esa generosidad le resultan necesarios para el desempeño de su grandiosa labor.
Jueves, 16 de febrero
Francisco Rubiales
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente A. C. M.
Raúl González Zorrilla