Cuando se dice que la partitocracia no funciona, y a la vista está hasta dónde nos ha llevado, y que hay que cambiar lo que haga falta, incluso la Constitución, no faltan quienes alegan que ésta ya establece que los partidos políticos deben regirse de forma democrática y que, por tanto, lo que procede es hacer cumplir este requisito.
Después de que la policía tuviera la felicísima idea de detener a unos cuantos sujetos, por su relación con ETA, esa banda que no hubiera podido perdurar durante tanto tiempo si no hubiera contado con inconfesables apoyos, el tal Arzallus, en su línea habitual, se ha descolgado con unas declaraciones en las que trata a los detenidos de patriotas.
Se puede admitir que no supieran quien fue Sabino Fernández Campo un viajante de comercio, un médico de familia, o cualquier otro que no tenga un interés inmediato en el asunto. Pero un político sí debe saberlo y más si ostenta un cargo importante en un partido. Sin embargo, Cayo Lara, coordinador general de Izquierda Unida, contestó de forma displicente y torpe cuando se le preguntó por el recientemente fallecido ex Jefe de la Casa del Rey.
En estos momentos no sé si Montilla es listo o tonto, o si se hace el tonto o si se pasa de listo, pero lo cierto es que resulta difícil discernir si su insistencia con el Estatut obedece a que quiere desviar las miradas de todos de la manta o a que no sabe lo que hay debajo de la manta. Porque la manta existe, Agustí Colomines y Jordi Pujol, cada uno por su lado, han amenazado con tirar de la manta. ¿Será la misma manta o serán dos mantas distintas?
No hay nada mejor que consultar varios medios, para sacar luego conclusiones con los datos que da cada uno. Intereconomía cuenta algo que callan los demás, aunque lo saben todos. El diario El Mundo se hizo eco de un reportaje de la revista Oggi, en el que se relacionaba al Rey con cierta dama. El Rey preguntó y se le dijo: “Esto se ha publicado por indicación del general Sabino”.
Recuerdo un artículo de Jaime Campmany en el que comentaba una anécdota de Fraga. Contaba que se había reunido con un grupo de personas en el domicilio que tenía Miguel Boyer antes de divorciarse. En esta reunión Boyer le había dicho a Fraga:
Según una entrevista que ha concedido Jordi Pujol al diario ABC, ahora Cataluña está fuera de juego. Y remacha: es más, ahora tenemos que estar fuera de juego. La entrevista es larga y no es cosa de comentarla por completo. Pero tampoco es necesario beberse todo el barril para saber cómo es un vino.
En estos tiempos que corren en los que los intelectuales se afanan por ingresar en algún consejo cultural, poniéndose al servicio del poder, para así tener una nómina y gozar, además, de los honores que conlleva el cargo, es de agradecer que alguien prefiera la dignidad que otorga la independencia y diga las cosas tal y como las ve.
Cuando imaginábamos la democracia pensábamos que la corrupción sería mucho más difícil en este sistema, dado que unos partidos vigilarían a otros y enseguida denunciarían cualquier desmán. Quienes se encargaron de diseñar la democracia no eran tan ingenuos. Pronto se pudo ver. Otro ingenuo, Alonso Puerta, denunció la adjudicación irregular de contratas. Desde entonces, nadie ha vuelto a denunciar una actuación irregular de su partido, al menos, mientras estuviera en el cargo.
No cabe catalogar más que como espectáculo al numerito que están montando Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón en su afán por controlar Caja Madrid. Nada de eso sería posible si las cajas no estuvieran politizadas; los políticos, o ex políticos, sólo deberían poderse relacionar con las cajas en calidad de clientes y debería haber una ley que castigara con severísimas penas de cárcel a quienes las incumplieran. Las cajas deberían estar al margen de toda pugna o estrategia política y ceñirse a la función para la que fueron creadas.
Con este mismo título, publicó un artículo Pilar Portero en Soitu. La realidad a la que alude resulta desconcertante, puesto que Internet, de puro incontrolable, vino a traer aires de libertad. Pero la libertad da mucho miedo, ya se viene viendo desde el principio de los tiempos.
Acaso al observar a Zapatero de lejos se pueda llegar a la impresión de que es una persona bienintencionada que busca reparar situaciones injustas. Pero en cuanto se le mira más de cerca se aprecia con toda nitidez su sectarismo. Para él, todo lo que venga de la derecha es malo, y cuánto más a la derecha más malo. No demuestra tener ninguna duda sobre la cuestión.
Ya han pasado unos días desde que salió a la luz pública este caso, en el que el ministro de Cultura de Francia está involucrado. No han faltado los que han tratado de defenderle y para ello han utilizado argumentos dispares. Algunos han venido a decir algo así como que quien esté libre de pecado que tire la primera piedra; otros han venido a señalar que la denuncia parte de la extrema derecha; y están los que puesto en primer plano algún extremo de la cuestión, para que no sean visibles los demás.
No cabe ninguna duda, por más que algunos se empeñen en negarlo, de que la democracia española está muy mal diseñada y requiere un cambio con urgencia. El gobierno ha pactado los presupuestos anuales de España con el PNV, que odia a España, como viene demostrando desde hace mucho. También ha pactado en otras ocasiones con ERC, cuya simpatía hacia España es inexistente. Es incomprensible que partidos que odian a España puedan influir en su gobierno.
El gobierno ha decidido intervenir la Agrupació Mútua, que también estuvo presidida por Félix Millet. Por su parte, Agustí Colomines, director de la Fundació Ramon Trias Fargas ha amenazado con tirar de la manta, con lo que avisa que la política catalana quedaría al mismo nivel que la italiana. Es terrible la confusión. Si la política catalana está al mismo nivel que la italiana no será porque alguien tire de la manta; en todo caso, este último acto ayudaría a que las cosas no fueran así.
Cada día que pasa la sensación de que nuestros políticos nos toman por tontos es más fuerte. Tal vez no sea más que una sensación, a lo mejor dicen la verdad, pero en este caso nos quedamos rascándonos la cabeza, mientras pensamos ¿cómo es posible? Hace poco, Ricardo Costa, el ahora gran Ric, declaró números rojos y, sin embargo, se paseaba con lujosos coches y alardeaba de otros lujos.
Detiene la policía a Otegi y unos cuantos más (esperemos que Garzón haya hecho las cosas bien y que estos tipos pasen en la cárcel una buena temporada) y saltan en tropel las huestes del PNV. Anasagasti se ha olvidado de la ensaimada durante un ratito, para solidarizarse con Otegi. También se han solidarizado con el tal sujeto Urkullu y Egibar. Se han mostrado todos ellos sumamente indignados con la detención.
La actitud del gobierno de España en la actualidad puede resumirse en dos puntos. Por un lado espera que sean otros países los que nos saquen de la crisis, habida cuenta de su incapacidad para adoptar las medidas que se precisan; es impensable que Zapatero aplique las medidas que propone Ramón Tamames, sería lo mismo que perder su identidad. Por otro lado, espera que Rajoy se ahogue en su propia incapacidad, puesta de manifiesto al florecer el caso Gürtel, de modo que mantiene unas razonables esperanzas de ganar de nuevo, cuando lleguen las próximas elecciones.
Estas cosas pueden ocurrir. De hecho, según informa el diario El Mundo, hay una denuncia firmada por Fernando Pamos, abogado de Antonio Puerta, que se presentó el pasado 6 de octubre ante la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Madrid. También resulta grotesco que aparezcan amigos de Antonio Puerta tratando de defenderlo y sobre todo que la mujer que estaba siendo maltratada por él haya aparecido en numerosas ocasiones en la televisión y, además, defendiendo a quien la agredía.
Las filtraciones se reservan para el caso Gürtel, ejemplo perfecto del funcionamiento de las instituciones españolas: unos se lo llevan crudo, otros hacen un sumario que a lo mejor acaba en la papelera, otros escuchan lo que no deben, otros filtran documentos que deberían ser secretos, etc. Se les podría preguntar a quienes diseñaron la democracia española si pensaban que las cosas podían ser de otro modo.
No debe de ser fácil probar que una empresa sea culpable de que algunos de sus empleados se suiciden. Si las condiciones del trabajo fueran suficiente causa para el suicidio, se hubieran suicidado todos los esclavos y todos los encarcelados. Siempre hay que contar con que hay otras causas, y entre todas juntas conducen al resultado final.
Dada su negativa a dimitir, Ricardo Costa ha debido ser destituido, pero sólo de forma temporal. Teóricamente, los políticos se sacrifican por los ciudadanos. En la práctica, los políticos consideran los cargos como de su propiedad y los defienden con uñas y dientes, aunque con ello perjudiquen al partido y a la sociedad. El hecho de que Ricardo Costa se niegue a dimitir, en este caso, pone de relieve, por otra parte, que no se considera el único culpable.
Se ha demostrado muchas veces y ésta es una más. El pueblo español quería democracia y lo que le dieron como tal no lo es. Ha llegado el momento en que el sistema no da más de sí. El gobierno es incapaz de enfrentar los problemas que tiene planteados y el partido de la oposición es incompetente. Se ha llegado hasta este punto porque tal y como está dispuesto el funcionamiento de los partidos no podía ser de otra forma.
No pretendo adivinar quién va a ganar el Nobel y, por otra parte, tampoco creo que los premios literarios aporten mucho a la literatura; como mucho, serán buenos para las editoriales y para los autores. Pero lo cierto es que el premio existe y que el fallo se sabrá hoy. Yo quisiera que lo ganara Ana María Matute. No por española, sino por ese empeño suyo en hacer soñar, en recordar lo importante que es la infancia.
En otros tiempos, que a la vista de las circunstancias parecen más remotos de lo que son, se decía eso: soy pobre, pero honrado. Estas cosas antes surtían algún efecto, hoy no darían más que risa. En la actualidad, conviene hacerse rico (me tengo que hacer rico). Algunos saben cómo.
Los políticos dicen que sí, porque a ellos les conviene. Sobre todo a los nacionalistas, que pueden presionar a su antojo y calificar como enemigos de la patria a quienes les critican. Esta democracia no funciona porque todos los días nos hemos de enterar de algún escándalo como el de la hija de Chávez, la corrupción en Barcelona, el Gürtel, que cada vez se extiende más y más. Y nadie dimite.
En el día de hoy, Día mundial de los docentes, el presidente del gobierno ha publicado en El País una Carta abierta a los maestros.
Habría que comenzar diciendo que la profesión de maestro es la más difícil y al mismo tiempo más bonita de todas, y la que más responsabilidad entraña. Es decir, habida cuenta de que a todos nos interesa que los maestros desempeñen su labor en paz y armonía, por el bien de nuestros hijos del país en general, no parece que las cosas vayan por ese camino.
A estas alturas ya es más que evidente que a la política española ha llegado lo mejor de cada casa. Pedro J., en su larguísimo artículo dominical, disfruta con Camps. Ni El Mundo ni El País van a soltar el bocado. Menos todavía Rubalcaba. Rajoy, también es evidente, no manda en el partido. Zapatero se burla de todos presumiendo de que ha sabido decir no a los poderosos. Si este gobierno no se ha desmoronado aún es por demérito de la oposición. El sistema no da más de sí, eso es otra realidad de la que no podemos escapar.
Al final no ha podido ser y Madrid se ha quedado a las puertas, al haber sido elegida Río de Janeiro como sede de los Juegos Olímpicos de 2016. El modo en que se hace la elección es singular e impredecible, de modo que no cabe hablar de fracaso, puesto que se hizo todo lo que se podía hacer.
Hay quien sostiene que Ángel Colom es honrado, o idealista, que vendría a ser lo mismo. Lo cierto es que su firma consta en dos recibos por un valor total de 25 millones de pesetas, 150000 euros, pero él afirma que sólo recibió 72000 euros. Hay que reconocer que la credulidad forma parte de la condición humana.
La imaginación también. Supongamos que se presenta Ángel Colom, con su idealismo a cuestas, ante Félix Millet, que es quien le dio el dinero, y le dice: Necesito 150000 euros (o 72ooo euros) para la Cruz Roja, que se ha quedado sin medios para atender a las personas dependientes que piden ayuda. ¿Se lo hubiera dado? Nunca lo sabremos, puesto que Ángel Colom no le pidió dinero para la Cruz Roja.
Imaginemos, pues, que le explica que hay un centro investigador de enfermedades raras, al que no le llega el presupuesto para avanzar en sus investigaciones. Tampoco le dio por ahí al idealista de marras. Es una pena, ahora que estábamos a punto de ponerlo en el altar.
Pensemos que, dada su honda preocupación por los problemas de los demás, se ha interesado por los afectados por la fibromialgia, esa enfermedad tan desconocida y que tanto y tanta gente hace sufrir, así que se presenta ante el supuesto benefactor: ¿Daría usted 150000 euros (o 72000 euros) para investigar la fibromialgia? Pero tampoco sabremos si la capacidad de convicción de Ángel Colom hubiera servido para ello, puesto que no es lo que le pidió.
La realidad es más prosaica que todo eso. Ángel Colom pidió el dinero para pagar las deudas de su partido independentista. He aquí, pues, que el idealista político tiene claras las prioridades. La cuestión que más le preocupa es lograr la independencia de Cataluña. Y lo segundo, pagar las deudas. Entonces, se presenta ante un señor, le pide dinero, se lo dan, firma lo que le ponen por delante, y no se pregunta que cómo es posible que ese señor le haya dado ese dinero para esa cosa ni porqué ha tenido que firmar por más cantidad de la que le han dado.
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Tal vez sea producto de la casualidad, como se han apresurado a resaltar los medios afines al gobierno, que la dimisión de Mariano Barbacid haya coincidido en el tiempo con la reducción presupuestaria para la investigación civil. Pero el hecho de que se acepte que una cosa no tiene nada que ver con la otra no impide que se hable de ese recorte del presupuesto para la investigación.
Viernes, 1 de junio
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina