Las cárceles están repletas de personas cuyo comportamiento, atendiendo a criterios éticos, es mejor que el de Berlusconi. Lo cierto es que cualquier nimiedad puede bastar para hundir para siempre a un pobre. No es necesario que cometa ninguna ilegalidad, puede ser suficiente que lo decrete un poderoso. Las cosas son diferentes para quienes ostentan algún tipo de poder. Se excusan con cualquier tontería y ello puede ser suficiente.
Berlusconi ha dicho que no es un santo. Quizá piensa con eso que ha creado una línea divisoria y ha quedado al mismo nivel que todos. Por lo menos de todos los que no son santos. Pero no debe hacerse ilusiones. Dado que al citar la santidad, se ha referido a la Iglesia Católica, habría que considerar si puede haber dejado de cometer alguno de los pecados tiene especificados. Claro que él dirá que no ha robado ni matado. Es probable que no lo haya hecho en sentido estricto. Y quizá tampoco metafóricamente. No conviene indagar en este sentido, porque de todos modos el personaje es poco edificante.
Teniendo en cuenta que es el presidente de Italia y que ha salido a relucir el pecado y la Iglesia, cabría preguntarse por la actitud de los obispos ante Berlusconi. ¿Cómo es que no llevan años afeándole la conducta? Puede darse el caso de que un cura de una parroquia niegue el bautizo a un recién nacido y puede darse el caso también de que el Papa o los cardenales reciban a Berlusconi. O a otros de su catadura. La sociedad, en general, tampoco sale muy bien parada por el hecho de que estos personajes logren tan alto reconocimiento social. Contradecir a los poderosos, aunque haya motivos sobrados para ello, suele ser peligroso, pero si no se hace ellos van comiendo terreno y el problema cada vez se hace más grande.
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2/ Don Vicente, permítame que intervenga nuevamente para precisar que, “fill de p…” de Berlusconi, no es ningún insulto, esta dicho en valenciano coloquial, que como usted, bien sabe, es el saludo fraternal y confianzudo en el Cabanyal.
Pero, pese a todo, hay que reconocer que es cachondo y simpático...
Don Vicente, estoy más que seguro que en las cárceles de la misma Italia, hay encerrados presos cuyo comportamiento, atendiendo a criterios éticos, es mejor que este tal Berlusconi. Queda claro que este “pájaro de cuentas” gana la partida en moralidad a muchos de nuestros más “preclaros” caraduras y mangantes que adornan el amplísimo firmamento político de nuestro país. Berlusconi, puede decir que no es un santo, pero por sus andanzas, le viene como anillo al dedo un adjetivo valenciano que le retrata perfectamente, "fill de p..."
Martes, 14 de febrero
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Rufino Soriano Tena
Manuel Molares do Val
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Antonio Cabrera
Antonio Javier Vicente Gil
Raúl González Zorrilla
Toni García Arias
Miguel Torres Galera