En el día de hoy, El Correo publica tres cartas de tres ciudadanos vascos, Fernando Cuesta Garrido, José Rivas Amorrortu y Ángel Santamaría Castro, en las que sin ambages ni medias tintas critican todo lo que tiene que ver con ETA. Si se tiene en cuenta el artículo de Iñaki Arteta, titulado ‘El miedo, bajo la cama’, que también hoy ha publicado el diario El Mundo, se puede valorar la importancia de cartas como las citadas.
En la edición de hoy del diario El Correo hay una carta al director de un ciudadano de Bilbao, llamado Ángel Argüelles López de Maturana. Dicha carta, que merece ser leída y además es muy breve, termina diciendo que cualquier guardia civil es más digno de entrar en la Casa de Juntas de Gernika que quienes se echan al monte envueltos en una bandera. Cabría añadir que no sólo es más digno que esos, sino también que quienes dicen que no son de ETA, pero tampoco de los otros, y que quienes siguen jugando la partida de cartas. Y a ese determinado grupo de personas habría que añadir bastantes más, concretamente a quienes en menor o menor medida hacen posible la existencia de ETA.
Presumía Luis Bárcenas de que a una temprana edad ya había ganado mucho dinero, pretendiendo que tal detalle sirviera como prueba de su inteligencia o habilidad. Pero esa inteligencia o habilidad no ha salido a relucir durante el tiempo en que el caso Gürtel está en los medios. Y para rematar la faena ha dicho que dimite por lealtad al partido y a Rajoy.
Según la última encuesta del CIS, el PP está por delante del PSOE en intención de voto. Pero no se espera que en el caso de que el PP alcance el poder haga maravillas. No se puede decir que levante entusiasmos. Probablemente, la culpa de ello, más que los propios políticos del PP, la tiene el sistema que sufrimos.
Pero domado por el partido. Ha escrito un artículo en Estrella Digital, titulado “El problema está en los bancos”, en el que carga estúpidamente contra la patronal, por no haberle proporcionado a Zapatero la coartada que le exigía. No me cabe ninguna duda de que la patronal ha dado más de un motivo para ser criticada. Pero resulta ridículo hacerlo en esta ocasión en la que debería haber comenzado por negarse a acudir a la Moncloa. A esa reunión deberían haber sido convocados los partidos políticos.
Según Vila-Matas, fuera del escenario no hay nada. Al menos, en lo que a la política se refiere sí que da la impresión de que está en lo cierto. Por ejemplo, para Zapatero todo consiste en “parecer”. Parecer demócrata, parecer dialogante, parecer respetuoso con las opiniones ajenas.
Las cárceles están repletas de personas cuyo comportamiento, atendiendo a criterios éticos, es mejor que el de Berlusconi. Lo cierto es que cualquier nimiedad puede bastar para hundir para siempre a un pobre. No es necesario que cometa ninguna ilegalidad, puede ser suficiente que lo decrete un poderoso. Las cosas son diferentes para quienes ostentan algún tipo de poder. Se excusan con cualquier tontería y ello puede ser suficiente.
En el diario Las Provincias de hoy, aparece un artículo de Joan Ignaci Culla, en el que explica la realidad de la ‘bóveda catalana’. Está escrito en valenciano, pero no en el está imponiendo la innecesaria Academia Valenciana de la Lengua. Estas cosas a las que se refiere el articulista no hacen indignar a Francisco Camps ni a Rita Barberá. Pero da gusto leer en el valenciano de Joan Ignaci Culla, es el de siempre y no esa cosa artificial que nos están colando con el único propósito de llegar a la ‘verdad científica’ del I.E.C.
No me hace mucha ilusión leer los artículos que escriben los políticos, porque no suelen aportar nada. Los leo a veces, no obstante, por si contuvieran un destello o cualquier cosa que permitiera una mínima ilusión. Pero no hay nada que hacer, ante el panorama que tenemos el desánimo es inevitable. Dice Pajín, autora de las frases más ridículas que se han dicho en mucho tiempo, que Barberá hace el ridículo. Pero no le da vergüenza de que bajo el gobierno de su partido se filtren tantos sumarios secretos.
Adela Cortina, ha escrito un bello artículo hoy, en El País, titulado “Conciencia y calidad de la democracia”. Se refiere a la conciencia de los políticos y alerta contra el monolitismo. En su texto figura esta frase: “La Inquisición tuvo siglos para modelar el alma de un país atemorizado”. Si Adela Cortina lo dice así, es porque, al menos, en gran parte será verdad.
En un corto periodo de tiempo han tenido lugar dos violaciones a dos niñas. Lo raro, examinada la cuestión fríamente, como pide Leire Pajín, es que no haya sucedido más veces, habida cuenta del ambiente que se respira en la actualidad, en que no se precisan mayores méritos o aptitudes para alcanzar grandes cargos, como ocurre en el caso de la antedicha.
Tenemos una financiación autonómica deficiente, que permite el reparto arbitrario por parte del gobierno de España, posibilidad que viene siendo utilizada por éste para comprar los votos que necesita en cada momento. De otro lado, los llamados fondos solidarios son utilizados por los distintos gobiernos autónomos de forma electoral.
Hace unas fechas, tuvo lugar una reunión en un despacho de abogados relacionada con el Valencia C.F. La conversación fue grabada ilegalmente, sin que se sepa por quien, y al día siguiente el diario Levante-EMV la dio a conocer. Se hacen muchas cábalas sobre el modo en que fue grabada y quien pudo ser. Lo cierto es que hay muchos intereses creados en el asunto y tratar de averiguar cómo pudieron ser las cosas es seguir el juego del que ha organizado el embrollo.
Ha dicho Arzallus. Si manifiesta que no es de los “otros”, hay que creerle, porque probablemente no ha dicho una verdad más grande en toda su vida. En lo que respecta a la primera parte de su afirmación, alguno debe de haber que piense que sí es de ETA. Ahora bien, por razones obvias, nadie lo reconoce hasta que la policía logra probarlo. En el que caso de Arzallus sea de ETA, no es probable que logre probarse jamás. De la chulería con la que habla cabe entender que no hay ninguna posibilidad de que se deje un cable suelto, en el caso de que se los pudiera dejar. Ahora bien, si nadie le acusa de ser de ETA, ¿por qué niega su pertenencia a la banda?
La justicia tiene estas cosas. Quien menos razón tiene puede utilizarla contra otros y a veces conseguir sus propósitos. Todo lo humano es defectuoso. En este caso, Carod amenaza con inicial acciones legales contra el diario ABC y Carina Mejias, diputada del PP, por referirse a su carácter derrochador. La excusa para la querella es que las cantidades que hacen públicas no son exactas, según él.
El Informe Raxen 2009, elaborado por el Movimiento contra la Intolerancia, pone de manifiesto que nuestra sociedad cada día es más intolerante. Uno de los deprimentes datos que da es que el 14% de los jóvenes estaría dispuesto a votar a un partido racista. En esta predisposición se resume el fracaso de la sociedad española.
Si los seres humanos lleváramos incorporado un dispositivo mediante el cual quien incurriera en una negligencia recibiera una descarga eléctrica, ocurrirían dos cosas. La primera es que todos seríamos más tolerantes; y la segunda es que el mundo funcionaría mejor. Ahora bien, ni siquiera ese dispositivo evitaría que todos cometiéramos alguna negligencia de vez en cuando.
La última monada ha venido a cargo de Peter Caruana, todo un especialista, al pedir a los dueños de las embarcaciones que naveguen por aguas que Gibraltar considera propias. Ya sabe que las considera propias porque cuenta para ello con el apoyo de la Gran Bretaña. Ellos quieren una cosa, se consideran con fuerza suficiente para tomarla, no dudan en apoderarse de ella. La razón la suelen invocar los pobres, así que ni caso.
Ningún sesudo comentarista catalán osará criticar el llamado acuerdo de financiación autonómica al que ha llegado el gobierno de Zapatero con ERC. Tampoco los reticentes presidentes de las otras autonomías gobernadas por el PSOE llevarán hasta el final su voz discordante. O sea, así es la democracia que nos hemos procurado, o que nos diseñaron los “sabios” encargados al efecto.
A medida que transcurre el tiempo se va haciendo más evidente el fracaso de quienes participaron en la configuración política de España durante la Transición. La idea original de Adolfo Suárez, tendente a descentralizar la administración y a permitir el desarrollo y cultivo de las peculiaridades de cada lugar. Pero al permitir la arbitrariedad en el gasto, se permite la compraventa de votos. Y en este contexto, el AVE Valencia-Madrid siempre se posterga. En el caso de Aznar, porque tenía los votos valencianos asegurados. En el caso de Zapatero, porque no tiene nada que hacer en Valencia, electoralmente hablando.
Habría que preguntarse cuáles son los motivos por los que hay gente que gusta de arriesgar su vida gratuitamente. Atendiendo a su comportamiento habitual, se puede deducir que la actitud de los políticos ante este hecho no puede ser otra que la de sacarle partido electoral. Lejos de su ánimo, por tanto, promover una reflexión sobre el asunto, no vaya a ser que el personal se acostumbre a reflexionar y ya no comulgue con ruedas de molino, ni acepte consignas o eslóganes.
La crisis es indeseable, porque ha arruinado a mucha gente y buena parte de los que se han arruinado ya no podrán recuperarse jamás; pero aparte de eso es una oportunidad para corregir errores. También proporciona la posibilidad de cometer nuevos errores y más gordos. Esta era la ocasión para despolitizar de una vez y por todas las cajas de ahorros. Deben de haber muchas fórmulas para que las cajas funcionen totalmente al margen de la clase política.
Unión Progreso y Democracia es noticia, pero sobre todo para aquellos que quisieran verlo desaparecer. Para los demás, un sobresalto, grande o pequeño. Yo no estoy afiliado al partido y por tanto no estoy al corriente de sus avatares. No tengo nada contra Mikel Buesa, ni tampoco contra Aurora Ferrer, que ha salido en su defensa. Soy de la opinión de que todo el mundo tiene derecho a equivocarse y que lo vale es la intención con la que se hacen las cosas.
Ante la nueva encíclica del Papa ‘Caritas in veritate’ cabría decir aquello de ‘una cosa es predicar y la otra dar trigo’. En estos tiempos todo el mundo habla de la crisis, hasta el Banco de España lleva un tiempo haciendo unas inspecciones muy rigurosas y alertando sobre lo que puede pasar. Pero hubiera estado mucho mejor que estas cosas se dijeran antes de que estallara la crisis. Mucho antes.
En la situación actual, quien quiera bien a Francisco Camps sólo puede desearle dos cosas. La primera es que tenga suficiente fortaleza de ánimo para dimitir. Y la segunda es que resulte absuelto de todos los cargos. De cumplirse estos dos deseos, habría salido con mucha dignidad del embrollo en el que está metido el actual presidente de la Generalidad.
En el artículo titulado José Tomás y Barcelona, publicado hoy, dice dos cosas que merecen ser destacadas. La primera es que, de un tiempo a esta parte, en Cataluña se ha instalado un desorbitado interés por prohibir las cosas a golpe de decreto. Si lo dice el director del principal medio catalán, no debería echarse en saco roto. Los catalanes deberían preguntarse hacia donde van.
El continuo recurso a la visceralidad por parte del PNV demuestra que sus ansias independistas no responden a un estudio sereno de la cuestión, con la intención de beneficiar a los más y perjudicar a los menos. Y puesto que las cosas son así sólo queda pensar que el PNV sólo busca su propio beneficio.
Estas palabras entrecomilladas, y por tanto textuales, se las atribuye el diario La Vanguardia a Carod Rovira. Demuestra con ello hasta qué punto le gusta confundir con tal de conseguir votos. Esa frase es una sandez que no resiste el más somero de los análisis.
Hay mucho por limpiar en el País Vasco, como lo demuestran esos carteles y pintadas pro-etarras que ensucian las paredes del País Vasco, sin que los ciudadanos vomiten de asco al pasar frente a ellos y que cuestan tanto de quitar. El gobierno vasco se ha visto en la obligación de anunciar que los quitará o limpiará si no lo hacen los ayuntamientos y luego les pasará la factura.
Los partidos políticos españoles se rigen de tal forma que incluso ha desaparecido ya cualquier vestigio de disimulo. A estas alturas nadie puede desconocer que sólo los muy adictos al jefe pueden medrar en los partidos. A esto se debe que personajes como Leire Pajín y José Blanco (hay ejemplos en todos los partidos) hayan logrado escalar hasta los puestos que ocupan.
Esta frase, que tanto le habrá costado pronunciar a Gabilondo, debe escocer durante mucho tiempo a todos esos demagogos que cuando quieren contentar a la parroquia y de paso ganarse algún dinero extra sueltan un “Aznar” y enseguida se ganan el aplauso fácil y después de eso ya cuelan todo lo que quieren.
Sábado, 28 de noviembre
Juan Fernandez Krohn
Rufino Soriano Tena
Vilagarcía na Rede
José Luis Palomera Ruiz
Juan Ramón Moscad Fumadó
Francisco Rubiales
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Jesús Montesinos