Después de haber negado la crisis durante tanto tiempo, a pesar de que muchos vivían, desde mucho antes de que se reconociera oficialmente, situaciones insostenibles, después de haber alardeado, e incluso blasonado, de la consistencia del sistema financiero español, no ha quedado más remedio que intervenir la Caja Castilla-La Mancha. Pero no sin antes haber intentado que fuera Unicaja la que resolviera la situación.
El periódico Levante-EMV da noticia hoy de un libro de Jaume Barallat, ex sacerdote e historiador, titulado “Por qué matar a Juan Pablo I”. Según cuenta el periódico, Barallat dijo que los perdedores del Concilio Vaticano II se sentían muy inquietos ante lo que representaba el electo Papa. De sus investigaciones resulta que hubo una serie de acciones determinadas que tendían a un fin. No hay pruebas, pero a Barallat no le cabe ninguna duda de que fue un presunto asesinato. Como esto último va entrecomillado en el artículo periodístico, cabe pensar que lo dijo de este modo.
Hubo una manifestación en Barcelona, que congregó unos miles de personas, bajo el lema “Que la crisis la paguen los ricos”. Unas cien agrupaciones daban soporte a la plataforma convocante de la manifestación contra la penuria de las clases obreras. O sea que cuando Zapatero dice que los más débiles no sufren a causa de la crisis, demuestra que o no se entera o que no le importa el sufrimiento ajeno.
Dice que el 12 de febrero de 2009 se presentó en Madrid el programa para la presidencia española de la UE, y que aprovechó el acto para explicarle al presidente del gobierno que resulta ineludible hacer algo similar a lo que fueron los Pactos de la Moncloa. ¡Ah!, pero tenemos un presidente que se considera perfecto, no ejerce jamás la autocrítica, por lo que se ve. De modo que contestó que él ya ha pedido a la oposición y concretamente al PP, que ayude a tirar del carro.
Desconozco las causas de la homosexualidad. Lo he dicho ya alguna vez. Sean cuales sean los motivos, la cuestión es que hay personas homosexuales. No es necesarios, para quien mira las cosas desde fuera, conocer esos motivos. Lo que cuenta es que la homosexualidad no hace que las personas sean más buenas o más malas. Lo que hay que tener en cuenta, entonces, es que los homosexuales son seres humanos y merecen tanto aprecio y respeto como los demás.
No suelo leer los artículos que escriben los políticos porque resulta deprimente enterarse de lo que piensan, quizá la alta tasa de suicidios tenga que ver con esto. Hoy, sin embargo, he caído en el de José Andrés Torres Mora, diputado y miembro de la Ejecutiva del PSOE, según reza al final de su artículo en El País. Hablando de rezar, da la impresión de que si el citado articulista le reza a alguien será a San Zapatero, que bien contento debe de estar con él.
Según dicen los políticos (cuando creen que todos les escuchan) su misión es la de servir a los ciudadanos. Sin embargo, cuando pierden el poder les da el ataque de nervios, con lo que demuestran claramente que aquel anuncio suyo es total y absolutamente falso. Un político puede hacer una gran labor por los ciudadanos estando en la oposición. No debería importarle, entonces, perder unas elecciones. Tampoco debería sentirse frustrado emocionalmente. El público no es infalible ni pretende serlo.
En España son posibles estas cosas. Durante las campañas electorales se nos promete el oro y el moro y aun más, según qué partido sea, se habla de un modo o de otro del aborto. Una vez acabadas las elecciones, hay políticos (no sé si muchos o pocos) que ponen su empeño en colocar lo mejor que pueden a sus familiares y amigos.
El artículo de esta semana de Pedro J. se titula El Gran Gigoló y está dedicado al que acaba llamando Narciso. Probablemente, basta con estos datos para que todos, incluso los que no han leído el artículo del director de El Mundo, sepan ya de quien se trata.
Aunque es suficientemente sabido, no está de más recordar que para Julián Marías los dos grandes males del siglo XX fueron la aceptación social del aborto y la popularización de las drogas. En lo que a mí respecta, ya he explicado algunas veces que la legalización del aborto fomenta el egoísmo y establece la preponderancia del fuerte sobre el débil.
Resulta descorazonador comprobar cómo se tratan en Cataluña los asuntos que tienen que ver con España. En este caso, el nacionalista catalán Joan B. Culla i Clarà, ayer día 20, escribió un artículo en la tribuna que le brinda el diario El País titulado Patriotismos y canallas, en el que sin más da por buenas las conjeturas que se derivan de la filtraciones, por el diario en el que escribe, del sumario del caso Gürtel, que, como casi todo el mundo sabe, no debería haber salido del ámbito que le es propio.
Los atroces crímenes de Josef Fritzl han conmovido al mundo entero. Sin embargo, conviene caer en la cuenta de que no escasean quienes perpetran maldades contra otras personas de modo consciente y continuado. Y saben encontrar coartadas con las que justifican sus malas acciones, que también minimizan. Las personas que cometen maldades a conciencia y de forma continuada y además minimizan el daño que hacen, con lo que ello significa de desprecio a sus víctimas, son malas. Estando sumergidas en el mal, lo mismo da estar un centímetro por debajo del nivel que diez metros. Quien se sumerge en el mal un centímetro, si se dan las circunstancias precisas puede bajar al fondo.
El cónsul de España en Nueva York es Fernando Villalonga, y dice que como representante del gobierno español está “implicadísimo” en el caso Carrascosa, que habla todos los días por teléfono con María José Carrascosa y que la visita cada quince días. Ningún otro preso recibe ese trato, añade. No cae en la cuenta este hombre en la cuestión fundamental: al decir que ningún otro preso recibe ese trato da por bueno el hecho de que ella esté en la cárcel. Olvida que los tribunales españoles fallaron a su favor. A partir de estos datos, cualquiera puede pensar que si estuviera en el lugar de María José Carrascosa consideraría las llamadas del cónsul como mortificaciones que habría que soportar para no empeorar las cosas.
En la instrucción del juez Baltasar Garzón hay unos leves indicios que inculpan a Francisco Camps, de los que es muy posible que al final quede totalmente absuelto. Abona este último supuesto el hecho de que El País insiste una y otra vez el intento de enturbiar su figura. No ocurriría lo mismo si las pruebas de su culpabilidad fueran evidentes.
No necesitaría calentarse mucho la cabeza ayer el editorialista de El Periódico. En la Cataluña actual, en la que rige el pensamiento único, hay tics que funcionan sin más. No es necesario extenderse en explicaciones. Se cita el españolismo rampante o el españolismo rancio y ya se obtiene la aquiescencia general. Ni siquiera se tiene en cuenta que, con más motivo, se podría hablar de catalanismo rampante o rancio.
El desinterés por los problemas y angustias del prójimo, en nuestra sociedad, con mucha frecuencia es antológico. Un alto dignatario eclesiástico, de esos que ponen el grito en el cielo cuando unos padres deciden concebir un niño para salvar al hermano y luego tener dos hijos, puede fotografiarse sonriente con un acosador psicológico o con un político corrupto.
Javier es el niño que nació para salvar a su hermano Andrés. De modo que puede decirse que sin Andrés, Javier no hubiera nacido. Y sin Javier, Andrés no hubiera podido vivir. Ambos dos se deben la vida uno al otro y tienen motivos para conocer desde la más tierna infancia lo importante que es la colaboración entre los seres humanos y también que para que esta exista en necesario el amor.
Hace unos días Carod Rovira escribió un artículo sobre la crisis, con el que pretendía pasar por un político formal y digno de confianza. Pero ese artículo estaba tan lleno de lugares comunes y olvidaba algo tan obvio y necesario en nuestros tiempos como es el de poner freno a los despilfarros de los políticos, que acaba por lograr un efecto contrario al deseado.
Según una noticia fechada ayer en la Revista Digital San Borondón, para Isidro Fuentes García el mayor pensador que ha habido en España en los últimos sesenta años es Antonio García-Trevijano. Yo no tendría nada que objetar a que piense de este modo si no fuera por el resto del reportaje. Así, cuando alude a que la Constitución que redactó para Guinea Ecuatorial no se pudo poner en práctica, porque fue sustituida por la de Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, conviene tener en cuenta que España, lamentablemente, no hizo escuelas en Guinea, por lo que la mayor parte de la población está por alfabetizar. Mal puede un pueblo atrasado asumir una Constitución, sea cual sea de las dos) que ha sido redactada por una persona culta y erudita.
Dijo el destacado peneuvista Josu Erkoreka que sería tan difícil que Patxi López fuera lendakari como ver a un cerdo volando. Lo que los hechos han venido a demostrar es que, puesto que se refirió a este animal, lo correcto hubiera sido que dijera que a todo cerdo le llega su San Martín.
Uno de cada cinco españoles se considera pobre, reza un informe de la Comisión Europea. Mientras tanto, en la actualidad nacional ha hecho acto de presencia el llamado caso Gürtel, y lo ha hecho mediante una serie de filtraciones al diario El País. Estas filtraciones se produjeron curiosamente en periodo electoral, acaso buscando que produjera resultados electorales catastróficos para el PP.
Como era de esperar y quizá por mucho tiempo, el vídeo más visto es el que contiene el famoso lapsus de Zapatero. El presidente afirma que “para nada estaba pensando en eso” y por su parte Pedro J. dice que durante las cien horas que ha tenido de conversación con el presidente (¡toma ya, Sonsoles!), apenas le ha escuchado algún pequeño taco.
Escribió ayer Josep Lluis Carod Rovira –espero haberlo puesto bien- un artículo en El País, que tituló Economía de la responsabilidad. En primer lugar, no sé si se le puede preguntar a la responsabilidad por su economía, pero me temo que no.
No queda más remedio, por muy doloroso que resulte, que reconocer que nuestro presidente es un grandísimo irresponsable. Y lo es en todas y cada una de las cosas que hace o dice. Es cierto que algunas de las cosas que ha hecho están bien, pero es que es imposible hacerlo todo mal.
El poder, en España, lo tienen los partidos y lo extienden sobre la judicatura, la prensa y en general sobre toda la sociedad española. Basta con recordar el caso Alonso Puerta para hacerse una idea de la desfachatez con la que actúan. Marino Barbero comprobó en su persona lo arriesgado que resulta investigar a un partido político. Da la impresión de que, en la actualidad, sólo Baltasar Garzón se atreve a hacerlo.
En estos tiempos que corren, tan dificultosos y descorazonadores, en los que resulta conveniente medir todos los pasos que se dan, no puede aceptarse sin más que la Administración, que ha corrido en ayuda de los bancos, se demore hasta límites intolerables a la hora de pagar a las empresas.
Los políticos suelen criticar el frentismo, conscientes de que es muy feo, cuando les interesa. Obvian, evidentemente, que ellos lo han propiciado y ellos lo fomentan. Al contrario que en los países tradicionalmente democráticos, en España la democracia no surge del pueblo, sino que le fue concedida al pueblo porque la deseaba. Y esto es lo que permitió que los partidos se guardaran el poder para sí.
Cada día resulta más difícil negar que Zapatero atiende a sus intereses particulares y no a los generales. Se negó a tomar medidas contra la crisis, que negaba, cuando podían ser más efectivas y ahora vamos en caída libre. Pero aunque componga un tono grave y severo cuando habla, su desliz de ayer pone de manifiesto que en el fondo se ríe de todos.
Que el trabajador es el eslabón más débil de la cadena no admite discusión. Que por culpa de la crisis la Prevención de los Riesgos Laborales sufra un retroceso es un riesgo es una posibilidad que conviene tener muy en cuenta. En este sentido se expresa el Dr. Benavides en una entrevista que ha concedido a La Vanguardia. Conviene fijarse en dos de las cosas que dice: “el derecho en España es muy potente” y que “el porcentaje de incumplimiento de la ley es alto”.
Al día de hoy, tanto en Galicia como en el País Vasco, el partido socialista ha obtenido 24 escaños. Y si en el primer caso el dato debe escocerle a Zapatero en lo más íntimo, en el segundo a buen seguro le produce urticaria. (Cuestión aparte es la de José Blanco. Si en las pasadas elecciones estadounidenses se calló, con gran finura, sus preferencias por Obama para no influir en el resultado, en las gallegas sí que ha intentado influir. La conclusión es que a estas horas Obama todavía no le conoce y los gallegos le ignoran).
Había encontrado un filón María José Pou en Alejandro Font de Mora y sus estupideces con respecto a la Educación para la Ciudadanía, cuando de pronto ha dado con otro que presumiblemente le dará más juego todavía. Y eso que lo Font de Mora con el inglés y con el chino es realmente bárbaro. Pero Alfonso Rus tiene condiciones para superarle por mucho.
Viernes, 1 de junio
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina