Una joven de 16 años, Kimberley Swann, fue despedida de su trabajo en Marketing & Logistics, por catalogar de aburrido su trabajo en Facebook. Pero el tipo que la ha despedido no está en sus cabales, es notorio que su cerebro no funciona bien. En primer lugar, su comportamiento denota un complejo de superioridad sobre la joven a todas luces injustificado, puesto que el hecho de que sea el jefe de la joven no significa que sea superior a ella. La categoría laboral no presupone la categoría personal.
La banda terrorista ETA dice que las elecciones autonómicas constituirán un fraude político. Y por esta vez y sin que sirva de precedente hay que estar de acuerdo con la banda, aunque por motivos diametralmente opuestos.
En los años anteriores hubo un momento en el que saltaron las alarmas del valencianismo y el motivo se debió a que Paco Roig estaba comprando muchas acciones y podía volver a la presidencia del club. Finalmente, Juan Soler lo vio todo de color de rosa y compró las acciones de Paco Roig. El valencianismo respiró aliviado. Pero hay cosas en esta vida que no se resuelven con dinero, o, al menos, no sólo con dinero.
De momento, alguien ha puesto una cuenta corriente 0081 - 5299 - 85- 0006079413 y un blog, http://justicierolazkao.blogspot.com/, en el que se explica todo, a disposición de quienes quieran ayudar económicamente a Emilio Gutiérrez, que perdió la paciencia al resultar su casa afectada en el último, por ahora, de los continuos atentados etarras.
En un artículo titulado “Corrupción, corruptelas y comportamientos irregulares”, publicado ayer en el periódico El País, Bernardo del Rosal, explica que un conseller del gobierno de Camps debe ser destituido de inmediato. La frase no deja lugar a dudas: “Lo narrado por la prensa pone en evidencia, de una forma tan meridianamente clara, una falta absoluta de ética en el buen gobierno que es más que suficiente para que, si el interesado no dimite, sea fulminantemente cesado.” No merece la pena decir el nombre del conceller, ya que el propio del Rosal no lo ha hecho. Por otro lado, es público y notorio. Los lectores de periódicos valencianos saben de quien se trata.
Cíclicamente, y aprovechando cualquier coyuntura, la que sea, que se presente surgen voces que, con gran solemnidad y empaque, piden que se abarate el despido, o que éste sea totalmente libre, alegando que con ello se fomentaría la creación de empleo. Ante esa propuesta cabe recordar que estamos en crisis y que el sistema español tampoco ofrece garantías a los ciudadanos.
No deja de ser obsceno el hecho que a la mínima insinuación, sin que ésta tenga ningún fundamento, Francisco Camps haya convocado a su gobierno y en su presencia haya hecho una declaración institucional, o casi. Muchos valencianos sufren injusticias a diario, encontrándose en la más absoluta de las indefensiones y nadie se acuerda de ellos y, quizá, si alguien les dirige la palabra es para hundirlos más.
Fuentes gubernamentales ven imposible que Bermejo pueda continuar al frente del ministerio de Justicia y dicen que su cese se producirá cuando no sea un trofeo para el PP o los jueces. Curioso y lamentable modo de entender la política, común a todos los partidos. Baste recordar el accidente de Metro de Valencia de 2006, en el que por respeto a los accidentados, aunque no tuviera culpa, debió dimitir el consejero de Transportes.
No suelo prodigarle alabanzas a Camps, más bien encuentro motivos para criticarlo: esa beatería suya; ese rodearse de gentes absolutamente fieles, desdeñando a quienes tienen criterio (cosa que, sin ir más lejos, también hace Zapatero); ese derroche de dinero con la Academia Valenciana de la Lengua, tan necesario en otros ámbitos; ese actuar como si los ciudadanos fuéramos súbditos y no soberanos. Pero de que no esté de acuerdo con muchas cosas de Camps a que acepte que todo vale hay un trecho.
Cuando alguien se presenta de un modo tan arrogante y provocador como Bermejo no queda otra opción que preguntarse por los motivos que alientan esta actitud. Éstos no parecen proceder de la seguridad en las propias ideas, dado que de lo primero que es consciente quien se adentra por estos senderos es de la magnitud de su desconocimiento, por lo que tiende más bien hacia la humildad.
Resulta cargante el desprecio que muestra Zapatero por Rosa Díez cuando sube a la tribuna de oradores del Congreso de los Diputados. Diríase que constituye una muestra de ordinariez y mala educación si no fuera porque el buen gusto y la buena educación, por lo general, brillan por su ausencia. La manipulación es más frecuente. Y tampoco faltan los intentos por desviar la atención general de lo realmente importante.
Me gusta dar grandes paseos, de diez o quince kilómetros, por cualquier lugar. Creo que ésa es la forma más sana de hacer ejercicio. Nunca se me ocurriría llevar escopeta. Quien camina por los campos, o por los montes, observa el paisaje, cambiante o uniforme, el color de la tierra, las distintas gamas del verde, el aroma de los campos y de las plantas, las flores cuando las hay. Es de suponer que el cazador está más atento al mundo animal, probablemente tiene los sentidos en atención máxima, y sabe ver huellas y conoce las costumbres de bastantes animales. Por la necesidad que tiene de madrugar, suele tener el premio de ver la salida del sol.
En democracia todos los votos valen lo igual. Lo mismo el voto de Juan Manuel de Prada que el de Baltasar Garzón. El de Mariano Fernández Bermejo que el de Juan Blánquez Román. No se trata de una crítica, puesto que la democracia no puede funcionar de otra forma. Pero viene bien recordarlo porque hay partidos que a la hora de buscar el voto no hacen ascos a los caladeros más nauseabundos.
Mientras algunos ven como se cierne sobre sus cabezas el fantasma del paro, que en la situación actual puede prolongarse de forma peligrosa, y otros muchos ya están inmersos en él, unos señoritos que se saben a salvo fueron a cazar a un cortijo. Se presume que Baltasar Garzón ha de estar muy satisfecho de haber sido portada en todos los medios, ya que esto es lo que anda buscando siempre. Tampoco cuesta mucho suponer, dados los antecedentes, que a Mariano Fernández Bermejo le da exactamente igual, por no decirlo de otro modo más expresivo. No sé si será necesario añadir que de tratarse de dos personas con vergüenza hubieran dimitido.
Los partidarios de Hugo Chávez van casa por casa exigiendo el sí. Entre los postulantes hay muchos funcionarios que efectúan esa labor porque les obliga el gobierno. Recuerdan a las gentes los favores que les hizo Chávez. Pero esos favores no los ha hecho personalmente, sino en su calidad de presidente. Llegados a este punto, se entra en el terreno de lo discutible, porque se refiere a fondos públicos y a la forma óptima de utilizarlos en beneficio general. Puede argüirse que en lugar de regalar casas a quienes no tienen hubiera sido mejor procurarles trabajo y ofrecerles la casa a precio de coste.
Mientras ese profesional de la demagogia, el despilfarro, el chivatazo y el proteccionismo dice que el gobierno está harto de los bancos, como si él fuera el gobierno (luego ya se vio que no, porque lo desmintieron), los bancos, o por lo menos algunos, han aumentado las comisiones.
Como suele decirse, de aquellos polvos vienen estos lodos. Hubo un tiempo en que el partido socialista dominaba totalmente la Comunidad Valencia. Gobernaba en la Generalidad y en los ayuntamientos y ese dominio tenía visos de ser perenne. Fueron ellos mismos, los socialistas, quienes se empeñaron en perder, ya que en lugar de servidores del pueblo se consideran conductores. Los populares padecen del mismo mal, pero el camino por el que conducen a los valencianos resulta más suave para éstos.
Pocas cosas, salvo la proximidad del mar, parece que tengan en común Girona y las Bahamas. Sin embargo, el Patronat de Turisme Costa Brava, no ha tenido ningún inconveniente en utilizar la foto de una playa de Bahamas para promocionar el turismo en la Costa Brava. Las fuentes de este patronato consultadas alegan que se ha retocado el color. El detalle viene a ser una perfecta muestra de las costumbres de los nacionalistas. Toman algo que no es suyo, Tirant lo Blanch, por ejemplo, lo maquillan un poco y, ¡hale-hop!, ya es catalán.
Durante los últimos días hemos asistido a un intenso debate acerca de la suerte que debía correr Eluana Englaro. Ella ya ha muerto, por lo que previsiblemente el asunto pasará a segundo plano. Durante el debate, unos exigían que se la mantuviera con vida, por caridad cristiana y otros que se la “ayudara” a morir por cuestiones humanitarias.
Unos y otros dan a entender que su preocupación por el prójimo es algo fuera de duda. La realidad, no obstante, está aquí. Son muchos los que tienen noticia de este asunto: clérigos y políticos de la Más Alta Graduación, y también los de menos, y como es lógico suponer, toda clase de público.
Se conoce que Joaquín Calomarde, que en algún momento apuntó alto en el PP, disfruta arreándole estopa a su ex partido. Faltaba que apareciera el episodio del espionaje para que asomara enseguida la cabeza, recordando que dimitió por tal y por cual asunto. Lo que no se sabe es cual hubiera sido su actitud ante esos mismos asuntos si hubiera ostentado algún cargo. Es cierto, no obstante, que los dos motivos que alega el boicot al grupo PRISA y el eslogan España se rompe, fueron dos errores estratégicos de su partido, pero no lo es menos que la actitud del grupo PRISA hacia el PP es lamentable y que la política del gobierno, en todos sus aspectos, es preocupante.
Se dice que las empresas privadas funcionan mejor que las públicas y suele ser verdad. Pero, al menos en el caso de Correos, esta no es toda la explicación. Hubo un tiempo en que el funcionamiento de Correos era incluso impensable en la empresa privada. Se podía mandar una carta poniendo cualquier cosa en la dirección y era casi seguro que llegaba a su destinatario. La prensa dio cuenta de algunas de esas cartas que los carteros habían logrado entregar.
En lo que respecta a España, y en lo que respecta únicamente a la situación actual, hubo un tiempo en el que se pudieron tomar medidas adecuadas. Eran tiempos en los que gobernaba José María Aznar y la afluencia de extranjeros era incesante. Fue entonces cuando debió hacerse un estudio para ver cuántos trabajadores extranjeros podía absorber España. No se hizo nada de eso, probablemente por egoísmo, porque esos extranjeros resolvían muchos problemas inmediatos.
Más de sesenta antiguos alumnos del internado Antonio Provolo de Verona han denunciado que sufrieron abusos sexuales cuando eran niños. Lo denuncian a sabiendas de que los delitos han prescrito y además es difícil que se puedan probar. La cuestión es que lo que dicen no causa sorpresa.
Estuvo en Valencia el ex ministro Cristóbal Montoro y dijo que si a él o Mariano Rajoy podrían convencer a la audiencia si les dejaran hablar durante dos horas, pero que sólo tienen diez segundos de cuota de pantalla. Dejando aparte el infame modo de utilizar la televisión que tienen todos los gobiernos españoles, lo que afirma Montoro es insostenible.
Debería haberse producido una cascada de dimisiones. Pero nadie se siente responsable; luego nuestra clase política es irresponsable. Tenemos miles de políticos, con sus sueldos, sus dietas, sus comidas y cafés subvencionados, y miles de asesores. A ninguno de todos le había importado la situación de los chicos. Ni demuestra que le importe.
Zapatero, con su habitual tendencia a desviar las culpas hacia otros, ha pedido a los bancos que arrimen el hombro. Sebastián, ese ministro que saltó a la fama en su faceta de chivato, ha ido más lejos y ha dicho que el gobierno se está cansando de los bancos. La culpa de la crisis, según la pareja de marras, no la tienen ellos, no; la tienen Bush y los bancos.
Cada cual es dueño de su pensamiento, por tanto, no se puede saber lo que va a pensar la hija de María José Carrascosa y Peter Innes en el futuro. Incluso podría ocurrir que cambiara varias veces su manera de enjuiciar el proceder de sus padres. Pero lo que no cabe descartar es que opte por solidarizarse con su madre, por deplorar que haya ido a la cárcel. Y esta decisión puede tomarla desde un principio, o más adelante, después de haberle dado muchas vueltas. En este caso, Peter Innes no tendría nada que hacer con su hija. Es decir, en su apuesta, él no ha tenido en cuenta a su hija.
En unas declaraciones concedidas al diario Las Provincias, Zapatero ha dicho: “pero lo que ETA representa acabará cuando una gran parte de la ciudadanía que le ha dado comprensión se rebele.” Y como respuesta a una pregunta anterior, había afirmado lo siguiente: “Y en el ámbito social, el papel de los partidos es fundamental. Y puedo garantizar que Patxi López profundizará en el aislamiento social, que es cada vez mayor, de aquellos que pueden defender o amparar lo execrable de matar a una persona o de poner un coche bomba.”
Jueves, 16 de febrero
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Raúl González Zorrilla
Pedro Rizo