Punto de vista

Rosa Díez habló en Barcelona

08.12.08 | 18:55. Archivado en Actualidad
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Algunos nos empeñamos en ver a Cataluña, o más concretamente a Barcelona, como un enclave europeo dentro de España, como un modelo al que imitar. En Barcelona residen Ana María Matute, Juan Marsé, Enrique Vila-Matas, Eduardo Mendoza, Rafael Argullol, Jorge Herralde, Arcadi Espada, por citar a vuela pluma a algunos de los intelectuales de primer orden que residen allí. Basándose en ello, uno tiende a pensar que esa bella ciudad es un emporio de tolerancia y libertad. Y además desea que sea así.
En una ciudad liberal, tolerante y cosmopolita, Rosa Díez, o cualquier otro político democrático, y por tanto digno de este nombre, debería poder explicar sus propuestas sin ningún tipo de problemas. Pues no. El hecho de que Rosa hablara en Barcelona fue considerado similar al de una hipotética conferencia sobre el holocausto dada por un nazi en un centro judío. Tan burda reacción no ha motivado la unánime protesta de la prensa barcelonesa, lo que viene a demostrar que en Cataluña rige el pensamiento monolítico y que fuera de él no hay nada.
Esta misma conclusión surge también de la respuesta de la Junta Directiva del Ateneu Barcelonés -en donde tuvo lugar el acto de Rosa-, a los socios que protestaron por ello, en la que manifiestan que la dejaron hablar aunque sus ideas estén alejadas de las posiciones catalanistas de consenso en Cataluña.
Unas pocas fechas antes, en The Economist, se había catalogado como cacique a J. Pujol y ello había puesto de los nervios a muchos. Hay que convenir en que en este estado de cosas, Cataluña está mucho mejor representada por Joan Tardà que por Arcadi Espada; se aproxima mucho más a esas posiciones catalanistas de consenso, o sea, al pensamiento único consentido, Joan Puigcercós que Rafael Argullol. Los intelectuales y, en general, todos aquellos que optan por ser independientes no pueden ser otra cosa que islotes en medio de la borrasca.
'La ladrona de libros'
'Valencia, entre el cielo y el infierno'
'El niño azul'
'Crematorio'
'España. Una historia única'
'Algo personal'
'Diego y Frida'
'Resonancias'

7 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por juan bravo madrid 09.12.08 | 11:37

    Comentario por ac 08.12.08 | 20:30

    Típico ejemplo de lo que ocurre en Cataluña. Cuatro consingas demonizando a Rosa Díez, odio destilado y razonamiento cero

    ¿Qué lobby castellanista? ¿Quién lo forma y cuál es su objetivo?
    Vd. deduce intenciones sin mostrar hechos que lo atestiguen. Es casi imposible llegar a las intenciones pero si se hace es por inducción sobre hechos
    ¿Quién define lo que es totalmente catalán y vasco? Para ello no se puede estudiar o rotular en castellano.
    El reciente premiado con el Cervantes Juan Marsé no podría ir a Frankfurt porque su literatura no es catalana. No te preocupes que con la educación no habrá más Marsés y sí muchos Joel Joan
    ¿Es cultura catalana la rumba catalana en castellano?



  • Comentario por QV 08.12.08 | 22:44

    Comentario por jorgington 08.12.08 | 22:38

    Si no estoy mal informado, la señora Díez dispuso libremente de las instalaciones del Ateneu (aunque se saltaran el reglamento) y expusó sus ideas sin el menor impedimento ni incidente. Dónde está el problema?

  • Comentario por jorgington 08.12.08 | 22:38

    No es cuestión de si se está de acuerdo con Rosa Díez o no. Esa es la cuestión del que quiere llevar la discusión a la profundidad habitual de estas discusiones en un bar de copas de argumento facilón. Lo escandaloso es que no pueda decir, quien quiera, lo que le de la gana. Y por cierto, estar a favor de la libertad de expresión implica defender el derecho a decir lo que quiera del que no está de acuerdo contigo. Defender al correligionario es sencillo: lo hace todo el mundo.

  • Comentario por QV 08.12.08 | 20:54

    Al margen de que no comulgo con las ideas ultra-nacionalistas de la señora Díez, no entiendo muy bien, Don Vicente, su admiración sin límites por las virtudes de dicha señora. La coherencia no es, dicho de paso, su virtud principal; ferviente partidaria de los pactos con los nacionalistas (mientras disfrutaba del sueldo de consejera de turismo en un gobierno del PNV), socialista convencida (hasta que le dijeron que no repetiría como eurodiputada; su falta de formación y su monolingüismo, propio de los españolistas, dejaron un lamentable recuerdo de su paso por la eurocámara). Ahora, acaparando portadas en los medios de la derecha clerical, ejerce de portavoz del sectarismo mas trasnochado...en fin, no me gusta Tardà por sus salidas de tono, pero como mínimo siempre ha defendido lo mismo, cosa que no se puede decir de la señora.
    http://tristanydepinos.blogspot.com/
    ,

  • Comentario por ac 08.12.08 | 20:30

    Rosa Díez no representa más que al lobby castellanista, que pretende castellanizar a Cataluña y a Euskadi. En su infinita estupidez no puede entender que lo ideal sería que tanto Cataluña como Euskadi pudieran participar en España siendo totalmente catalana y vasca respectivamente.

  • Comentario por Finlandés 08.12.08 | 19:25

    A Expaña le quedan dos telediarios

  • Comentario por MARJALER 08.12.08 | 19:19

    Don Vicente, al hilo de su comentario, me viene a la memoria el recuerdo, de cuando en las décadas de los años setenta, y luego hasta los ochenta, Barcelona era la avanzada de la libertad y guía del progreso para el resto de España; de aquel “seny “que podía presumir, y presumía la Ciudad Condal no queda nada por culpa de esos fanáticos nacionalistas de mentes estrechas, que no piensan que la existencia de los humanos se caracterizará de ahora en adelante por una convivencia global. Y con respecto a Rosa Diez, algunos de los barceloneses, no les interesa escuchar aires de libertad, pues ellos se encuentran seducidos por la cerrazón y la intransigencia de los anacrónicos separatistas.

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