Nuevamente, nuestro veterano político -sin cuyo concurso la Transición hubiera sido mucho más difícil, puesto que muy posiblemente influyó en Felipe González, del que no es descabellado pensar que prefería echarse al monte-, ha escrito un artículo en El País, concretamente ayer, titulado Occidente se equivoca. Lo que sucede con este caballero es que si primero alegra comprobar que sigue lúcido, luego entristece saber que su odio sigue en pie. Claro que hay otros, quizá porque también odian, a los que les parece bien lo que dice.
Pero sus argumentos, cuando trata de llevar el agua a su molino, son totalmente risibles. Por ejemplo, cuando recuerda que Rusia ayudó a vencer a los nazis, para a renglón seguido exponer una retahíla de cosas que Estados Unidos hace mal. Y a continuación se le ocurre decir que en Rusia había un sistema económico-social que era un peligro para el capitalismo. Esa es una manera impropia de contar las cosas. Quienes tenían cerradas las fronteras eran los comunistas. La economía que no funcionaba era la suya. El peligro era militar. Pero es que a partir de aquí Carrillo ya desbarra por completo, puesto que afirma que tras el desplome del régimen surgió una burguesía salvaje que se apoderó de las riquezas del pueblo. Todo el mundo sabe que en Rusia no se había creado riqueza, sino que el estado ruso estaba en quiebra, y por ese motivo se desmoronó el régimen. Y algunos personajes, educados por el régimen soviético, con la destreza adquirida en su seno en la lucha por el poder, se apoderaron de todo lo que pudieron, y no se sabe cuánta gente murió de hambre y de frío.
Y de entre esa gente diestra en la lucha por el poder ha emergido Putin, el más siniestro de todos, tan seguro de su fuerza que hasta se permite alabar a Stalin. De modo que el error de Occidente ha consistido en dejar que las cosas de Rusia marcharan a su aire, cuando debería haber estado más alerta y ayudarla en su proceso, exigiendo al mismo tiempo una mayor calidad democrática, lo que hubiera podido impedir el ascenso de Putin. Y tratar de no depender tanto de su petróleo y su gas. Pero esto es otra historia. Estados Unidos no es peor líder mundial que los que lo fueron anteriormente y si fuera desplazado de ese papel por otra potencia, tampoco es probable que fuera mejor. Lo que ocurre es que va siendo hora de que la ONU asuma el papel de vigilante del mundo, pero eso no lo dice Carrillo.
'¿Qué diría Sócrates hoy?'
'Gitana, ¿tú me quieres?'
'Amor cruel'
'El enigma Antonio Puerta'
'Poema de Mío Cid'
'El alcalde de Zalamea'
'La elegancia del erizo'
'Platón. Protágoras, Gorgias, Menón'
Los comentarios para este post están cerrados.
Don Vicente, coincido lenamente con la opinión de,-Comentario por lector 17.09.08 | 09:52-
si, si clado Antxon, y por la misma regla de 3, España entra militarmente (ultimo recurso) en cataluña o pais vasco para establecer el orden institucional en unos territorios que se subleban y van a su aire y llegan los franceses e invaden España. Que bonito!.
por lo visto para ti, la inteligencia rusa debe de estar formada por un grupito de angelitos.
Si carrillo hubiera sido nazialeman en vez de ser sovieticoespañol, seguramente hubiera tenido una vido muyyy corta. Pero la progresia borrega española esta encantada con sus asesinos como carrillo, stalin, mao, castro, che, pionpem, ....
Sí, sí pero Don Santiago tiene más razón que un Santo: Los USA no son inocentes en el tema de Georgia, ya que animaron e incluso enviaron asesores militares para la incursión en Osetia de la primera semana de Agosto, en la que palmaron 500 lugareños de nada.
Con toda la razón los rusos están hasta el coco de la inteligencia norteamericana, que ataca por todos lados:
Santiago Carrillo, alias, Carnicerito de Paracuellos, de tan triste recordación. La inmensa mayoría de los que asesinó lo fueron por las ideas políticas que se les suponía y, sobre todo por sus ideas religiosas lo que hace que no resulte calumnioso denominar “carnicerito” al responsable de tal masacre, pues es notorio el intento masivo de eliminación de fragmentos enteros de la población por razón de su ideología religión o creencias. Abogados, notarios, jueces, fiscales, arquitectos, ingenieros, autores, sacerdotes, monjas, niños y demás objeto de las iras del Apóstol de José Stalin. Las palabras referidas en el comentario, por este estalinista, que a sus 91 años todavía al igual que Zapatero, trata de vendernos que los que como ellos piensan, son los que están facultados para poder ir adjudicando titulitos de demócratas. Yo, ni quiero, ni deseo ser demócrata, como lo son esta pareja de….
Viernes, 1 de junio
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera
Rufino Soriano Tena