Él dice inmunidad, pero ya estamos acostumbrados a que los políticos se crean los dueños de las palabras y empleen las que no corresponden, con el fin de ocultar la realidad. Así, por ejemplo, vemos como se habla una y otra vez de “desaceleración”, cuando lo que percibe la gente es algo muy cercano a la marcha atrás. Karadzic es un político, no conviene olvidar que fue gracias a la política que pudo cometer sus horrendos crímenes. Es una reflexión que conviene hacer a la vista de que a los políticos les basta ponerse la etiqueta de izquierdas o derechas para ganar enseguida la aprobación de los adictos a la ideología correspondiente.
Karadzic vivió con una identidad falsa y un disfraz previsible. Resulta difícil creer que no lo reconociera nadie, que pudiera ir y venir sin que nadie sintiera un escalofrío a su paso. Lo que ocurre es que las víctimas, sobre todo las que lo son porque se niegan a ponerse en el bando de los verdugos, ya saben que difícilmente encontrarán alguien en quien ampararse. He aquí, en España, el caso de Pilar Elías, que no sólo ha de soportar la presencia del cristalero en los bajos de la finca en la que vive, sino que además ha de ver como los vecinos del pueblo, desvían la mirada cuando se cruzan con ella; esos mismos vecinos saludan solícitamente al asesino de su marido. Las víctimas saben que la fuerza con la que resisten todas esas infamias reside en la satisfacción de saber que, al menos por el momento, no son como los cobardes que amparan a los asesinos.
Karadzic exige la impunidad, que él llama inmunidad, y ello debería servir de aviso a esos que cuando se les recrimina cualquier cosa, responden que duermen a pierna suelta, porque tienen la conciencia tranquila. Bien pudiera ser que la tuvieran tan tranquila como Karadzic o el mismo De Juana, que no es que tenga la conciencia tranquila, es que hace “huelgas de hambre”, reclamando sus derechos.
Karadzic no hubiera podido cometer tantos asesinatos él solo.
'El profesor en la trinchera'
'Bailaré claqué sobre tus sombras'
'Cuentos de la selva para los niños'
'El sueño milenario'
'El sanador de caballos'
'La cocina al desnudo'
'Educar sin gritar'
'El pequeño dictador'
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Don Vicente, como parece que de antemano estaba decidido, el sanguinario De Juana, ya se encuentra en la calle. HABEMUS INFAMIA.
Don Vicente, tanto Karadzic, como el mismo De Juana, son dos engendros con aspecto de seres humanos deformados, que nunca hubieran tenido que nacer. Lo extraño que encuentro, son el numeroso grupo de fanáticos y seguidores con que cuentan estos dos criminales. Según el acta de acusación Karadzic, -"planeó, instigó y ordenó la ejecución o persecución de musulmanes bosnios, bosniocroatas y otros no serbios" en varias ciudades, incluido el enclave de Srebrenica. Esas poblaciones fueron víctimas de "tratamiento inhumano y torturas", además de "degradación y humillación", especialmente en los centros de detención, donde se les privaba de la alimentación, higiene y cuidados médicos necesarios-.De Juana, nunca debió salir de la carcel.
Viernes, 1 de junio
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera
Rufino Soriano Tena