En los partidos políticos españoles, quizá en los extranjeros también, se exige la obediencia absoluta. De ahí que los políticos estén más pendientes de agradar a sus líderes que de cumplir las expectativas de los ciudadanos. De ahí también que sean ellos los que decidan qué es lo que conviene a sus administrados, a los que luego bombardean con consignas y mensajes publicitarios, tratando de convencerles de que eso era lo que habían pedido.
Sigo el fútbol de lejos, más que nada porque el deporte profesional cada vez tiene menos de deporte. Mueve grandes cantidades de dinero y lo hace de un modo aparentemente visceral, ignoro si en realidad será así. Este modo de manejar el dinero al final afecta a todos, aficionados al fútbol o no. Sin ir más lejos, la ciudad de Valencia está cambiando su fisonomía a causa del primer equipo de fútbol de la ciudad.
Resulta curiosa nuestra clase política, aunque bien pudiera ser que esta es la clase política que se impone en todas partes. Baste recordar, sin que eso signifique que esté señalando a nadie particularmente, las tres únicas cosas que interesan a los psicópatas, que son el poder, el dinero y el sexo, para comprender en qué sitios tienen más tendencia a recalar. Sabiendo, además, que los psicópatas carecen por completo de escrúpulos y que son capaces de simular cualquier sentimiento que les pueda otorgar algún beneficio, es fácil deducir que suelen alcanzar puestos altos, tanto en las grandes empresas como en los gobiernos. Es difícil o arriesgado señalar a alguien como psicópata, pero si se puede elaborar una lista de actuaciones que, por su total falta de empatía, son propias de los psicópatas. Señalando luego a los autores de cada una de ellas, se logran pistas valiosas.
O eso nos dicen. Pero si la frase obedeciera a la realidad nadie querría ser concejal de Urbanismo. Si Hacienda vigilara los aumentos de patrimonio de los políticos y exigiera la oportuna justificación en cada caso que se diera, esa concejalía dejaría de tener interés y sólo interesaría a personas con capacidad técnica y visión de futuro. Aunque también cabe apuntar que también los hay que han aprovechado su paso por esa concejalía para hacer amistad con todos los constructores que han podido y luego se han hecho constructores ellos también. Alguno ha sabido conseguir en esta tesitura las mejores esquinas de su ciudad.
Habría que agradecer a los responsables de la vuelta ciclista a Francia la enconada lucha que llevan a cabo contra el dopaje en estos últimos años. Baste recordar que un poco antes tuvo lugar la vuelta ciclista a Italia, en la cual no se tienen noticias de que se detectara algún caso de dopaje. Sin seguir la vuelta a Francia me he enterado de varios casos, lo que no ocurrió con la ronda italiana.
Al enterarse Benjamín Atutxa, concejal socialista, al que la banda terrorista ETA había elegido para asesinarlo, dijo: "No lo entiendo, pensé que lo de Miguel Ángel iba a ser irrepetible, después del rechazo que provocó, del daño que les causó; no lo entiendo...". Sin embargo, lo más probable es que los etarras gozaran al máximo al ver la gran repercusión que alcanzó este asesinato. Durante el tiempo en que tuvieron a todos pendientes de ellos debieron sentirse en el más feliz de los estados. Sólo la inseguridad que debieron sentir a partir de ese momento, al haber más gente dispuesta a delatarles les habrá impulsado a no repetirlo. Tampoco conviene olvidar aquella frase tan cínica de Arzallus, cuando recordó que tras el asesinato sobrevino la gran ebullición, pero que la gente se olvidaría con el tiempo y las cosas volverían a ser lo que eran.
Cuando Santiago Grisolía, junto con un grupo de intelectuales, todos a sueldo de alguna institución oficial, emitió el dictamen en el que se recomienda no cumplir una sentencia, no lo criticó nadie. Aquí hay varias cuestiones a considerar. Si los interesados emiten un dictamen por encargo y están a sueldo de la Administración, no actúan en este caso como intelectuales. Si no se respeta la ley, en este caso una sentencia, no hay democracia. La ilegalidad la cometió el Partido Socialista y quien ha de cumplir la sentencia, y se niega a hacerlo, es el Partido Popular. Por tanto, unos y otros pecan de sectarismo y demuestran que sus convicciones democráticas son escasas.
El diario El País dio la noticia de la victoria de Gómez de Liaño en Estrasburgo un día más tarde que los demás. Quizá lo hizo acuciado por los otros medios, algunos de los cuales señalaban su silencio. Finalmente, dio la noticia, y aunque hubiera quedado mejor si lo hubiera hecho el día en que se produjo, tampoco hubiera quedado mal si todo hubiera quedado en eso. Sin embargo, hoy ha amanecido con un editorial al que ha dado el título de “Prevaricó; claro que sí”.
Dice el conocido con el sobrenombre de El Solitario, en el juicio en el que está acusado de varios asesinatos y de una gran cantidad de atracos, que es un expropiador de Bancos. La primera tentación al leer esto es la de compadecer al juez, que se ve obligado a escuchar tonterías de este calibre, porque es parte de su trabajo. Lo que ocurre es que a continuación pensamos que cosas parecidas las hemos de soportar todos, y de ahí aquella célebre pintada: “Nos mean y hemos de decir que llueve”. (Marina Albiol: todas las pintadas son gamberras, lo que ocurre es que a los genios se les perdona).
El Tribunal de Estrasburgo ha fallado en contra de España y a favor de Javier Gómez de Liaño. La condena a España fue por unanimidad. Todos los componentes del Tribunal Europeo de Derechos Humanos consideraron que el hoy triunfador no tuvo un juicio imparcial e independiente.
Según una noticia que publica hoy Cinco Días, los ejecutivos vuelven en masa a las consultas de los psiquiatras y de los psicólogos. Esto no puede ser sino consecuencia de esos tiempos todavía tan cercanos en los que, eufóricos, ni pensaban en lo que podía venir. Todo su interés consistía en aprovechar la bonanza por completo, exprimiendo todo lo que hubiera que exprimir.
Acaso inconscientemente, o quizá porque no dan para otra cosa, los políticos españoles se han empeñado en infantilizar al personal. No para otra cosa sirven las televisiones que oficialmente se llaman públicas, porque las pagamos entre todos, pero que en realidad son instrumentos de propaganda al servicio del poder establecido en cada lugar. En ellas se trata de simplificar los conceptos, de encaminar la mirada del público hacia los aspectos que los políticos deciden, porque piensan que les conviene a ellos.
Escribió Alfonso Rojo un artículo en el que afirma que no comprende que Ingrid Betancourt no odie a sus captores, sino que sienta pena por ellos. Lo que ocurre es que Alfonso es un hombre de acción y acaso no sea exagerado decir que si aún está vivo es porque los milagros existen, pero quizá no ha tenido tiempo para pensar las cosas.
Resulta significativo que, al igual que ocurrió con la corrupción en el anterior periodo socialista, todos los casos, o la mayor parte de ellos, llegaron a destaparse gracias a algunos compañeros de partido de los implicados. En el caso de Luis Fernando Cartagena, y según informan los medios, la denuncia partió de Jesús Fernández. Como fue cinco años posterior a los hechos, resulta muy difícil pensar que lo motivó el amor a la justicia.
Como era de esperar, no han sido unánimes las reacciones, tras la publicación de los balances fiscales por parte del gobierno. Cada cual toma las cosas según le conviene. A mi modo de ver, lo que demuestran esos balances, junto con el modo en el que se hace política en España, es que el Estado de las Autonomías es bastante rudimentario. Para empezar, el dinero se gasta arbitrariamente, tanto por parte del gobierno central como de los autonómicos.
Los antecedentes de Villalonga más generalmente conocidos no son nada halagüeños. Tras aterrizar en Telefónica, segregó de ésta una serie de empresas, para que cotizaran en Bolsa. Sus cotizaciones comenzaron a crecer más y más hasta que, finalmente, la burbuja estalló. No creo ser el único que piensa que Alierta debió luchar por la supervivencia de esas empresas, toda vez que una suerte de ahorradores, y también de especuladores, había confiado en ellas.
Para Mariano Fernández Bermejo las cosas no suelen presentar dificultades. Si le parece que su vivienda precisa una mejora, aunque ninguno de sus anteriores ocupantes la considerara necesaria, echa mano del dinero público y hace la reforma. Si los miembros del PP no están muy conformes con el trato que les da, lo resuelve alegando que le odian. No se plantea la posibilidad de cambiar sus modales con ellos, acaso porque piensa que si lo han nombrado ministro es precisamente por eso.
Pendiente de los grandes eventos, de las recalificaciones que favorecen a clubes de fútbol y de llamar Marxalenes a Marchalenes (lean, lean los blogs de Las Provincias), el ayuntamiento de Valencia no ha caído en la cuenta de que la ordenanza municipal que prohíbe exponer el género en la calle no hace sino quitar alegría a los viandantes.
Quizá venga a cuento explicar que las calles de una ciudad tan grande como Lima están totalmente limpias.
Todo el mundo usa el ascensor alguna vez, enciende la luz, disfruta del aire acondicionado, toma algún medicamento o, quizás, lee algún libro, productos todos ellos de la inteligencia humana. No todas las cosas buenas se las debemos a la inteligencia. También debemos muchos otros avances humanos a personas dotadas de una gran abnegación, espíritu de sacrificio, heroísmo o amor a la justicia.
Muchos ríos de tinta han corrido ya acerca de la opípara cena del G-8, que se reunió precisamente para hablar del hambre en el mundo. El propio Zapatero ha criticado el menú, pero es que él no estuvo allí. Pasa hambre el Pueblo saharaui y Zapatero se desentiende. Lo cierto es que la foto de la cena es como una metáfora del desinterés del mundo opulento hacia el mundo hambriento. Ese mismo día, hubo miles de cenas tan copiosas como esa. Y cada día. Quienes la critican habiendo estado alguna vez en algún banquete espectacular son unos hipócritas.
Zapatero, que fue capaz de permanecer sentado al paso de la bandera estadounidense, que no dudó en sacar las tropas de forma abrupta de Iraq, sin avisar previamente al gobierno de Estados Unidos, ni tampoco darle una explicación después, no tiene miramientos, en cambio, con el pueblo saharaui, que le ha dirigido una carta abierta, con motivo de su visita a Marruecos.
En un artículo titulado ¡Socorro!, Félix de Azúa cuenta hoy en El País que Jordi Pujol llama a combatir sin miedo la falta de respeto a Cataluña. Y en el texto de Azúa figura entrecomillado el siguiente, atribuido a Pujol:
"Combatir con decisión y confianza, sin miedo, y sin respeto para quien no nos respeta"
Finalmente ha prosperado la moción de censura en Denia, con la ayuda de un tránsfuga. El Partido Popular trata de explicarse ante la opinión pública sacando a relucir la situación peculiar que vivía el ayuntamiento de Denia. Ricardo Costa dijo que iba a estudiar el asunto, lo que no era buena señal, puesto que no había nada que estudiar. Como se preveía, ha debido dar el visto bueno y la alcaldía de Denia ha cambiado de manos.
Don Santiago Carrillo ha publicado hoy, en El País, un artículo titulado Tras el debate sobre la crisis. Tras su lectura y como suele suceder con él, queda claro que no le perdona nada a la derecha. Y si esto es así es evidente que quisiera ver borrada del mapa a la derecha y, por tanto, su ideal se corresponde con una dictadura. No se entiende entonces que se queje de Franco.
No queda más remedio que repetir que ningún partido político español está exento de culpa en lo que a la crisis en la que está inmersa España se refiere. Es cierto que la crisis se originó fuera de España, pero no lo es menos que las políticas que se llevaban a cabo en nuestro país no preveían en ninguno de los casos que se pudiera originar situación catastrófica. La que tenemos no es moco de pavo, algunos ya no levantarán cabeza jamás. De modo que una situación como la que sufrimos debería haber llevado a los políticos a tratar de actuar con cordura y mostrar a los ciudadanos su cara más responsable, tratando de buscar entre todos la mejor forma de sortear la crisis.
Creo que fue Segundo Bru el primero que trató a sus rivales, en el Parlamento valenciano, de vultúridos. Fue en aquellos tiempos en los que él y su esposa, Clementina Ródenas, formaban parte de aquel grupo de socialistas al que el gris Joan Lerma envidiaba tanto. También fue por esa época cuando la citada Clementina Ródenas dijo que los de derechas se reproducen por partenogénesis espontánea, con lo cual creo que no estaría muy de acuerdo Julio Iglesias, que es de derechas. Digamos que el matrimonio Bru- Ródenas es, o era, más pedante que ingenioso, sin negar esto último tampoco.
Hace unas pocas fechas Javier Marías y Arturo Pérez-Reverte se deshacían en elogios hacia Mario Vargas Llosa. Hace bastante menos tiempo, en un periódico afín al gobierno, se ha tildado al escritor peruano de mamporrero; y, junto con él, a los demás promotores del Manifiesto por la lengua común.
Dicen algunos analistas políticos, proclives a defender todo lo que hace el presidente, que no puede reconocer la gravedad de la crisis, para que no cunda el pánico entre la población. Y es que quien quiere encuentra explicación para todo.
Un secuestro, aunque sólo dure un instante, es una atrocidad. Cuando se prolonga a lo largo de tanto tiempo como el que ha estado cautiva Ingrid Betancourt, es seguro que produce daños irreparables. Cambian muchas cosas en la vida de una persona y sobre todo porque no puede seguir la trayectoria que hubiera llevado de no haberse producido el secuestro. De modo que todos debemos alegrarnos de que por fin haya logrado la libertad y pueda volver a vivir como una persona digna.
A estas alturas ya resulta más que evidente que cuando la ministra Bibiana ha ido los demás han vuelto. Hablar mal está al alcance de todo el mundo y cualquiera, no sólo ella, sabe que en la Real Academia Española no hay más que tres mujeres. Por cierto que una de ellas creó unos personajes, los hijos de la condesa Soez, que guardan un buen parecido con muchos de nuestros políticos. Son tantas las meteduras de pata de esta ministra que su valedor, Chaves, ha tenido que salir a la palestra para decir que los hay de peores. Bien lo sabe él y bien lo sabemos los demás.
Ahora ya sabemos que Zapatero cree en los gafes pero no se tiene por tal, puesto que alega que tiene muy buena suerte. Caen chuzos de punta, unos ya no podrán levantar cabeza jamás, otros están atemorizados pensando en que les puede ocurrir lo mismo, pero para nuestro optimista presidente que haya o no crisis es opinable. Cada cual cuenta la feria según le va. Se hunde la bolsa, se frena la construcción, aumenta el paro, crece vertiginosamente el Euribor, pero Zapatero dice que lo mejor está por venir, concretamente anuncia que España ganará la copa del mundo de fútbol.
Viernes, 1 de junio
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina