Lo que espera el ciudadano que paga sus impuestos es que los políticos hagan su trabajo y que, en el caso concreto del consumo, que ciertos productos no lleguen al mercado. Por lo menos, en aquellos casos en que es posible evitarlo. No ha ocurrido así en el caso que se ha desatado últimamente con el aceite de girasol. El Ministerio de Sanidad alertó a la población con un simple comunicado en el que recomendaba no consumir aceite de girasol, ya que se habían detectado partidas contaminadas con aceites minerales, en remesas procedentes de Ucrania. Lo que resulta de esta recomendación es que las familias no saben qué hacer con el aceite de girasol que tienen en sus casas. Que han de gastarse más dinero comprando aceite de oliva. Que las empresas de este sector sufrirán un perjuicio económico y que, probablemente y como es habitual, repercutirá en los más débiles económicamente.
¿Por qué el Ministerio de Sanidad no se ha limitado a interceptar el aceite sospechoso sin alarmar a nadie? Parece imposible dejar de pensar en el gusto del titular ministerial por figurar en la prensa y acaparar portadas, si puede ser. Tal vez porque se ha dado cuenta de las circunstancias que ha desencadenado al dar la alarma, el ministro se ha apresurado a decir después que se puede consumir tranquilamente el aceite de girasol, puesto que no hacerlo no supone correr ningún riesgo.
A este respecto, me permito traer aquí lo que dijo del ministro el profesor López Piñero, en una entrevista que ya ha sido ampliamente comentada en la prensa:
?-Yo le avisé de que la terapia celular requería mucho tiempo de investigación y que adelantar resultados no logrados es de sinvergüenzas. ¿A cuántos diabéticos habrá engañado
A pesar de lo que antecede y del falseamiento del currículum, Zapatero ha seguido confiando en él, pero eso no significa que los ciudadanos también lo tengan que hacer. De momento, y según informa la prensa valenciana de hoy, todos los supermercados de Valencia han retirado el aceite de girasol.
'Lágrimas por una medalla'
'Nada es lo que parece'
'El libro de los amores ridículos'
'La lógica oculta de la vida'
'Enciclopedia Brain Trainer'
'Contra los políticos'
'Un trastorno propio de este país'
'Guerrilleros'
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Como decimos en mi querida tierra "es todo una desfeita". Absolutamente. No se salva nada. Estamos vendidos con los políticos y toda la tropa. Me limité a tirar por la fregadera el aceite de girasol. Mi economía no es boyante, y francamente, el aceite de oliva lo "uso" para las ensaladas. Ahora han cambiado las tornas. Tambien para los fritos. De buenas a primeras, se dice en los medios de comunicación "que vuelven a esta en vigor "Los Girasoles"
Ya no hay remedio. La pintura, se ha secado...
Saludos
Rosa
La Coruña
Me parece bien que se informe a la población y se le diga que no se consuma hasta que esté claro las partidas contaminadas. Pero luego y en el mas breve plazo la transparencia debe ser total, diciendo marcas y partidas contaminadas, y si es cierto que todas las contaminadas han sido retiradas hasta la ultima botella decirlo, y si queda una sola que haya salido al mercado cambiar a costa del fabricante por nuevo aceite las posibles contaminadas que hayan en las casas. Con este comportamiento incompetente y oscurantista lo único que se produce es daño a la industria aceitera desde el agricultor al embasador, y el miedo y desconcierto entre los ciudadanos, lo que producirá grabes daños a todo el sector que debería ser el más interesado en aclararlo dijera lo que dijera este mentiroso incompetente.
Viernes, 17 de febrero
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Cesar Sinde
Toni García Arias
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Francisco Rubiales
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel