En 1911, más de 140 trabajadoras, que defendían sus derechos, murieron en un trágico incendio, probablemente intencionado, en una fábrica en la que fueron encerradas. Ese trágico suceso motivó que hubiera grandes cambios en la legislación laboral de Estados Unidos. Es decir, los derechos de los trabajadores han debido ser conquistados a pulso o, mejor dicho, con sangre.
En el mundo inglés: siglos XVIII y XIX, edición de José María Valverde, que tuve, pero que me ha desaparecido, se cuenta que unos marineros ingleses tuvieron la osadía de pedir que entre la tripulación de los barcos figurara un médico y que los enfermos pudieran quedarse en la cama, entre otras cosas, motivo por el que fueron juzgados y ahorcados en el palo mayor.
Hoy celebran, pues, las mujeres trabajadoras su día y a ellas se les unen muchos hombres. Y entre las mujeres que celebran su día probablemente estarán las que contribuyeron a romper las expectativas laborales de Esther, según cuenta en su Relato verídico, que eran francamente buenas. No tuvieron en cuenta ni siquiera que se quedara embarazada. Tiempo después, el culpable del desaguisado desapareció del centro, puesto que lo destinaron a otro lugar con un cargo más elevado. Pero su marcha no le resolvió mucho a Esther, puesto que el daño ya estaba hecho. Acabó por abandonar el trabajo y dedicarse a su casa.
También celebrarán el día de la mujer trabajadora otras mujeres y otros hombres que siguen a pies juntillas la caprichosa orden de algunos poderosos (el poder corrompe…) de aislar completamente, como si tuviera la peste, a un trabajador. Celebrarán este día y también el Primero de Mayo, con el desparpajo de quienes tienen por todo ideal la sonrisa del superior jerárquico.
Hay otras mujeres, Marina, Carmen, Mayte, Ana, Paz, Mercedes, Núria, Julia, Soledad, Blanca, Rosa, Nieves y muchas más, capaces de rebelarse contra la ignominia, dignas del sacrificio de aquellas mujeres y de aquellos hombres gracias a los cuales el mundo es hoy algo mejor.
'Movimientos cívicos'
'La respuesta está en el colágeno'
'Saber qué decir'
'La máscara'
'El Camino del Cid'
'La cortesana de Taifas'
'Guerrilleros'
'Hablar con corrección'
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Creo, Carmen Ramírez, que el blogger no hace sino seguir la corriente habitual. Si yo fuese mujer, también estaría enojada, cabreada, o echando chispas.
Porque quienes aceptáis que el día se considere una celebración, quienes aceptáis las paridades en las listas, cuando los sueldos no son iguales, y quienes aceptáis las migajas que os conceden los políticos, en lugar de vuestros derechos completos, sois las mujeres.
Vicente Torres puede estar confundido. Vosotras aún no os habéis percatado de vuestra situación real. O no queréis abrir los ojos, que todo puede ser.
Y lo siento de corazón, amigas mías.
Don Vicente, muy revelador su comentario sobre la odisea que les tocaba que soportar y sufrir no hace tanto tiempo a las mujeres trabajadoras. Pero hoy en España nuevamente estamos de luto por culpa de los chalaneos del tal Paxi, y ZP.
Que a estas alturas del siglo XXI un periodista que está habituado a escribir y publicar artículos, siga denominando este día como el de "la mujer trabajadora", deja mucho que desear, puede ser que se haya documentado poco, o simplemente las prisas le han traicionado. Hoy es el día Internacional de la Mujer, (trabaje o no), y sino documentese en mi blog http://lavidaintensa.blogspot.com/2007/03/da-internacional-de-la-mujer.html
Un saludo, Carmen Ramirez
Viernes, 1 de junio
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina