Los poderes fácticos españoles quisieran que el sol les pidiera permiso cada mañana antes de salir y el que el viento soplara exactamente en donde le dijeran ellos. Bajo estos presupuestos, se entiende que hayan puesto el grito en el cielo por el hecho de Elisa Beni haya escrito un libro acerca de su marido, el juez Gómez Bermúdez y el importantísimo caso que ha tenido que juzgar. Cualquiera puede llegar a creer, a la vista del revuelo que se ha armado, que en el libro hace revelaciones extraordinarias y resulta que no es más que un sencillo y sentido homenaje a su marido.
Desde el primer momento, el juez tuvo que soportar presiones de todo tipo. Menos mal que el juicio pudo ser seguido en directo por millones de personas. De no haber sido así, fácil es deducir el aluvión de críticas que tendría que soportar ahora.
Según confiesa la propia autora, la presión la hizo visitar al médico en alguna ocasión, aunque dice que su marido siempre estuvo tranquilo. Así debe de ser, un juez ha de saber soportar las presiones. También los jueces que ahora reciben presiones en contra del matrimonio, a causa del libro.
El juez trabajó de modo exhaustivo, como cuenta su mujer e incluso dedicó su tiempo de vacaciones al juicio. Conviene comparar el rendimiento que le dio a la nación este funcionario con el de aquellos políticos que se dedican a apretar el botón que les ordenan y a cobrar un sueldo por ello, con dietas y premios. Nadie se queja en este país de las personas obsecuentes y sectarias, que tan caras nos resultan.
Lo que ha hecho Elisa Beni es explicar el modo en que su marido encaró el juicio y cuáles fueron sus intenciones y cuáles los obstáculos que se encontró.
No se entiende que un acto libre, realizado por una persona libre en beneficio de otra persona, tenga que ser castigado.
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Beatriz Galindo, La Latina
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intrigado: estoy totalmente de acuerdo contigo a este tio no le hacia falta que su esposa lo avalara en el libro recien publicado. ea este tio lo veo de una integridad y una profesionalidad de la que pocos profesionales de este gremio pueden presumir, por lo tanto ante la puta envidia generalizada les doy uno OLE con
estas letras al nmatrimonio por esa union que han tenido y el valor de pasar de muchas cosas que solo ellos saben.
Gente de esta estirpe son las que hacen falta para regenerar el tejido adiposo que tenemos en España-
Todo es criticable, todo, hasta lo que nosotros escribimos aquí. El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra.
No, Caarlos, no dice eso. Lea la sentencia.
Saludos.
El juez bermudez dice en la sentencia
que el explosivo de los trenes y el que
utiliza la mina conchita tienen diferente composicion quimica pero que es el mismo y se queda tan tranquilo
Sr. Torres:
Estoy completamente de acuerdo con su artículo. De hecho muchos pensamos que la represalia a la Sra. Beni tiene más que ver con el contenido de la sentencia del tribunal que con el contenido del libro. Alguien -algún periodista- se quedó con sed de venganza tras el varapalo que la sentencia supuso a su campaña de intoxicación.
Saludos.
La mujer de un juez cuenta todas las intimidades del jucio de la muerte de 192 personas supongo que para ganar dinero (por que no lo hizo en un blog)
¿un juez puede comentar algo sobre el jucio ? NO
Viernes, 17 de febrero
Francisco Rubiales
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente A. C. M.
Raúl González Zorrilla