Los Grandes Almacenes de Rafa Marí, de hoy, están dedicados por completo a Bobby Fischer. Se entiende que sea así puesto que el propio Rafa Marí fue campeón de ajedrez de la Comunidad Valenciana. Hubo un momento en que tuvo que optar entre el ajedrez y el periodismo y eligió lo segundo. En mi opinión, fue una elección muy acertada, puesto que como tengo dicho, dedicar más de dos horas diarias a cualquier tipo de entrenamiento es un error. Creo que el ajedrez puede ser muy útil para el ser humano siempre que se practique en su justa medida. La dedicación completa al ajedrez desvirtúa por completo la esencia del juego, puesto que el jugador profesional ha de jugar única y exclusivamente para ganar. Perder puede ser un gran revés, para algunos muy difícil de soportar. Como bien dice Rafa Marí, Bobby Fischer ha sido un gran jugador de ajedrez, para muchos el más grande de la historia, pero nada más que jugador de ajedrez. En el resto de sus facetas personales quizá haya dejado mucho que desear. He dicho quizá porque yo no lo sé. Pero sí que cabe preguntarse por lo que hubiera podido hacer un talento como el suyo si lo hubiera dedicado a otra cosa. Acaso, hubiera podido evitar sus neurosis, o por lo menos sobrellevarlas mejor. Una persona que tenga el ajedrez como afición, puede disfrutar con él y aprender cosas que le pueden servir en su vida ordinaria. Puesto que lo tiene como afición, sabe perder y ganar deportivamente, sin pensar que le va la vida en ello. ¿Qué ofrece la sociedad a los grandes talentos para que muchos de ellos opten por malgastar sus vidas en el ajedrez? ¿Podría aprovechar mejor la sociedad las capacidades de sus grandes talentos? ¿De qué modo podría hacerlo? Quizá Bobby Fischer pensó, o acaso no, que entre estar investigando o jugar al ajedrez hay poca diferencia. Lo cierto es que no encontró la motivación suficiente para ninguna otra cosa. Y en cuanto fue campeón del mundo de ajedrez, su vida tomó otro rumbo.
Beatriz Galindo, La Latina
Terrorista
Los que le llamábamos Adolfo
La Comunidad Valenciana y el guirigay nacional
La soledad del juzgador
A sí mismo
¿Cómo habla Dios?
Tierra de Vampiros
Los comentarios para este post están cerrados.
Me parece muy deacertado por parte del autor querer condenar a cualquier superdotado a una vida dedicada a la cienca que sirva a los demas, no podemos transmitir la idea de que el superdotado debe ser de una manera u otra, no debemos obligar o influenciar a nadie sobre su conducta, tan solo podemos poner los medios necesarios para que aquellos que esten dispuestos, superdotados o no, estudien en la ciencia, sean taxistas, investigadores o contables.
Intentar llevarnos a un debate sobre lo que el deberia haber hecho ateniendo a su inteligencia creo que es una falta de respeto. Que injusto sería nacer, vivir la vida como queremos, con nuestras pasiones, hobbies, etc y luego ver a un hombe que nos señala con el dedo y que nos llame egoista por no dedicarnos a la ciencia.
Creo que es posible ser profesional de ajedrez y llevar una vida equilibrada.
Lo de Fisher es una anomalia.
Recuerdo lo que dijo Spassky cuando le preguntaron cual era la diferencia entre el y Fisher.
"Fisher cree que una noche perfecta es una noche jugando o estudiando ajedrez. Yo creo que una noche perfecta es una noche con ajedrez, amigos, buena comida y una botella de vino".
Vicente, un placer el leer tu acertado artículo sobre Bobby Fischer y el honor de compartirlo con Rafa Marí en tus comentarios. Saludos.
El artículo ya contiene un homenaje a B. Fischer, puesto que se preocupa por imaginar su suerte si no se hubiera dedicado al ajedrez.
En todo caso Fischer merece un recuerdo, tal vez agradecido.
Pues sí, José, no te falta razón. A veces no se elige.
La genialidad y la locura van de la mano. No veo a Mozart haciendo otra cosa que música, a Picasso o Van Gogh otra que pintar y a Glenn Gould es casi imposible imaginarlo haciendo otra cosa que tocar el piano. Einstein, sólo escapaba del mundo y era un poco feliz cuando estaba pensando la física.
Si entendemos el ajedrez como un arte y no como algo improductivo tal vez pensemos en Fisher de otra forma.
El arte es el que elige al afortunado (generalmente atormentado o atormentador), lo contrario, desafortunadamente, no es frecuente.
Don Vicente, (Perdone mi laconismo).Como siempre es redondo su atinado comentario sobre Bobby Fischer, y Rafa Marí.
Don Vicente, (Perdone mi laconismo).Como siempre es redondo su atinado comentario sobre Bobby Fischer, y Rafa Marí.
Vicente, tu comentario sobre Bobby Fischer y la genialidad es magnífico. Una reflexión honda sobre el mal uso que suele tener el talento extraordinario. En este caso por partida doble, ya que Fischer, dotadísimo para el ajedrez y negado para todo lo demás, se retiró muy pronto, abdicó de su destino y nos escamoteó, seguro, al menos un centenar de obras maestras. Yo, que soy cinéfilo, no le hubiera perdonado a Hitchcock que no hubiera realizado 'La ventana indiscreta', 'Con la muerte en los talones', 'Los pájaros', 'Marnie' o 'Cortina rasgada', que aunque algunos dicen que es una película menor, se trata de la cima del cine de espías y del fraude intelectual-político (¡el verdadero malo es Paul Newman!). Claro que de no haber hecho Hitch esas películas, aceptando esa ucronía de su imaginaria retirada a los treinta y pocos años, como en realidad sí hizo Fischer, yo no sabría de la existencia de 'La ventana indiscreta', 'Con la muerte en los talones'.... En cualquier caso, el destino de cada cual hay que cumplirlo, y Fischer se acobardó.
Vicente, cada día escribes mejor.
Rafa Marí
Viernes, 1 de junio
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera
Rufino Soriano Tena