Periodista Digital publicó ayer una entrevista a Irene Villa. Cuando volví a visitarla por segunda vez, para ver qué comentarios había merecido, lo que había era una serie de insultos totalmente impropios y fuera de lugar. Hoy no aparecen y deduzco que, con buen criterio, los han borrado. Irene es una mujer fuera de serie, con unas cualidades que ya quisieran muchos presumidos. Cuando sufrió el atentado, un famoso columnista, que lamentaba el atentado, escribió que sino hubiera sido por él Irene y su madre jamás hubieran saltado a la fama. Ocurre que la entereza, la dignidad, el amor filial y maternal, la nobleza, no son cualidades que lleven precisamente a la fama. Sólo las cultivan quienes son capaces de captar su conveniencia y a las muestras está que el número de éstos es escaso. Son cualidades que, como es lógico pensar, no surgen de forma espontánea, sino que se tienen por deseo propio. Los terroristas pueden dejarla sin piernas, pero su ánimo ha quedado intacto. El poder de los terroristas se detiene en un punto. Nadie es tan poderoso como quisiera. Tras el atentado, algunos pudimos comprobar asombrados la gran calidad personal de María Jesús e Irene. Nos sirven desde entonces de norte y como motivo de imitación. Otros, como De Juana debieron reaccionar de otro modo. Ahora, como todas las personas valiosas, Irene tiene detractores. Quien se empeña en encontrarle un defecto a alguien, lógicamente, se lo encuentra. Un pigmeo moral, crecido a base de dar coba, puede llamar cobarde a alguien cuya vida no se puede explicar sin tener en cuenta el valor. Cuando un sabio discute con un necio ocurre que el sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice. Irene Villa logró el don de la sabiduría (la vimos sonriendo a su madre en el mismo hospital poco después del atentado) con su férrea voluntad destinada a buscar el bien. Buscar el bien es de sabios. El hecho de que alguien acierte en alguna cosa no significa que tenga que acertar en todas. Y el hecho de que alguien piense que se ha equivocado en algo no significa necesariamente que sea cierto que se ha equivocado. En Irene Villa, como en todas las personas, hay que fijarse en lo fundamental, y nos guste o no nos guste su orientación política, hay que reconocer que desde siempre está predestinada a ser un ángel.
`Matemagia´
Enrique Aguilar:
En los asuntos que conciernen a las víctimas se han dicho y hecho muchas barbaridades. No viven ni remotamente una situación ideal. En estas condiciones, lo que hacen es responder a los estímulos que reciben.
Las victimas son honorable pero algunas se han ganado su descredito. Algunas comparandose con las del 11 de marzo se han definido como de primera y las del 11 M de segunda, y existen testimonios gravados de estas posiciones.
A pesar de no estar de acuerdo con algunas afirmaciones de Irene Villa y su madre, siempre he dicho que tienen el derecho irrenunciable a decir, manifestar, manifestarse siempre que quieran y en cualquier lugar. Quien las insulte gratuitamente demuestra su bajeza moral y personal. Para mí sincéramente merecen un monumento a la superación personal y al ejemplo de vida.
Como siempre: son consignas de la SECTA.
Los "progres", ya hace tiempo que estan del lado de los verdugos, siguiendo los dictados de pepiño, rubalcaba y ZP y divulgados por el Pravda.
El colmo es que insulten a Irene Villa, pero ¿Que puede extrañar de gente que todos los dias mataría a 2 de fuera de la SECTA?
No insultan a otegui, ni a de juana.
Insultan además de a Irene a: R.Diez, F.J.Alcaraz (que según "la manjon" no tiene derecho a ser victima), F.Buesa, María S.Gil, Aznar, G.Mora, M.M Blanco etc etc y hasta al mismo Ortega Lara.
Toda mi familia vivió con horror aquel funesto día en el que los descerebrados canallas y cobardes etarras le arrancaron a Maria Jesús e Irene el derecho a tener una vida en la plenitud e integridad física. Estos canallas, gracias a Dios no pudieron arañar sus almas, ni doblegar su temple, su ética, su ejemplo y su valiente gallardia. Quien se atreve a proferir la más mínima crítica a cualquiera de las victimas del terrorismo es no sólo un cobarde ínfame, es además un degenerado moral, es un canalla tan canalla como quienes amparan
a los asesinos, torturadores, demagogos favorecedores de asesinos y cobardes, cobardes hasta el hastío. Este tipo de individuos, me niego a llamarles personas, merecen por lo menos para mí, el mayor de los desprecios y la mayor de las repugnancias.
Maria Jesus, Irene formais parte de nuestras vidas, sois nuestra familia y nos solo os respetamos por vuestro valor y entereza, sino que además, os queremos.
José Manuel y familia.
Irene Villa y su madre Maria Jesus son dos personas admirables, con un coraje y una humanidad fuera de lo normal, dignas del respeto de todas las personas de bien, solamente un canalla o alguien sin sentimientos se atrevería a insultar a quien nos ha dado una lección permanente de valor.
Irene es un ejemplo para todos, le deseo siempre lo mejor. Un amigo de Barcelona.
Sábado, 22 de noviembre
David Millán
Gustavo de Arístegui
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Francisco Rubiales
Manuel Molares do Val
Carlos Corral
Doctor Shelanu
Raúl González Zorrilla
Juan Ramón Moscad Fumadó