El físico Stephen Hawking ha lanzado una pregunta al mundo: ¿Sobrevivirá la especie humana otros 100 años? Pero él conoce muy bien que el instinto de supervivencia tiene una importancia fundamental en todas las formas de vida que pueblan la tierra. Lo que ocurre es que en la especie humana los instintos quedan en segundo plano, oscurecidos por nuestra capacidad intelectual, ésa que nos lleva tan a menudo a elegir la peor de las posibilidades existentes. Las demás especies, como es lógico suponer, al no tener más opción que seguir su instinto, siempre optan por la solución adecuada. Así que lo que ha hecho el insigne físico es anticipar a la humanidad el problema que se le va a presentar probablemente bastante antes de que transcurran esos cien años. Será el momento en que la humanidad verdaderamente sentirá el peligro de desaparición como especie. Entonces sólo habrá una solución correcta y elegir cualquier otra tendrá como resultado el fin de la historia. Hasta que ocurra eso, seguiremos contaminando alegremente, alentando y votando a políticos irresponsables, cuando no canallas, y aceptando el caos social como irremediable.
Es una llamada de atención, que como todas, no va a tener ningún efecto ni consecuencia. Hay que tener fe en el ser humano y ya es milagroso que haya llegado hasta aquí y esperar que cuando llegue el momento y puesto que no tendrá opción a equivocarse, dará con la solución correcta. Lo que no obsta para agradecer y aplaudir las buenas intenciones del insigne físico.
Entre esos tipos y yo hay algo personal
Colón, el impostor
Viernes, 1 de junio
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Cabrera
Rufino Soriano Tena