JAIME FERNÁNDEZ
Muchos recuerdan las películas de aventuras de Errol Flynn. Su vida y su carrera cinematográfica se vieron tristemente truncadas a los cincuenta años Su hija dijo que su epitafio debería ser “Hizo siempre lo que le dio la gana”.
Incluso se cuenta que un amigo depositó varias botellas de wiskhy antes de que cerraran su ataúd, lo cual no se sabe si es cierto, o es parte de la leyenda. Lo que si fue cierto es que su médico forense dijo que era un auténtico milagro que hubiera durado hasta los cincuenta años, porque su cuerpo era una auténtica ruina.
No quiero dar la impresión de que estoy aquí escribiendo sólo para dar consejos, pero me gustaría decirte algunas cosas que quizás nadie te haya dicho antes:
Puede leer aquí el artículo completo de este escritor, músico y director del programa «Nacer de Novo» (TVG) de fe protestante titulado Aprende de Errol Flynn
ISABEL PAVÓN
Aquel profeta era plenamente consciente de que había sido llamado a desempeñar una misión que sólo él podía hacer posible. Había llegado su hora. Sabía de hombres y mujeres necesitados de su gracia. Sabía que sólo él tenía poder para sacarlos del túnel de la muerte y devolverlos a la amplitud de la vida. Vida abundante.
Un amanecer, el profeta se echó a andar por los traicioneros caminos del mundo y, al acercarse a las puertas de una pequeña ciudad sin nombre propio, vio en su interior lo que parecía la figura de un hombre desalentado. Se acercó un poco más para certificar su sospecha. Antes de pronunciar sus palabras, dejó al descubierto la cicatriz de una herida que marcaba su costado. Entonces le dijo: “¡Levántate! Es necesario que camines”. Y por el poder del que hablaba, el que estaba enfermo de desidia, se levantó y caminó.
Aquél profeta descansó un rato antes de continuar su cometido.
Más tarde, en la misma ciudad, fue en busca de una mujer de quien supo que, por causa del miedo, permanecía muda desde hacía veinte años, y le dijo: “¡Levántate! Es necesario que hables”. Y aquella mujer, enferma del mal del silencio injustificado, por el poder del que hablaba, se levantó, humedeció sus labios y su garganta con los mensajes que el profeta le ofreció en el propio cuenco de sus manos y comenzó a hablar, sin miedo alguno, palabras buenas.
Puede leer aquí el artículo completo de esta escritora y miembro de una Iglesia evangélica en Málaga
de fe protestante titulado ¡Levántate!
LUIS MARIÁN
Con perdón:
¡Tu estatura es semejante a la palmera,
y tus pechos a los racimos!
Yo dije: Subiré a la palmera,
asiré sus ramas. Deja que tus pechos sean como racimos de vid. Y el olor de tu boca como de manzanas,
y tu paladar como el buen vino,
que se entra a mi amado suavemente,
y hace hablar los labios de los viejos.
(Cantares 7:7-9)
Desde la agrupación evangelística Delirante.org convocamos nuestro primer certamen de relato breve con el erotismo como tipología literaria para la edición 2009. A pesar de que desde las bases y la primera línea de nuestra promoción aclarábamos que el contenido de los relatos debía concordar con la perspectiva bíblica, no han faltado cristianos que desde el inicio de esta iniciativa nos han criticado (algunos públicamente) porque hemos elegido el erotismo como género. Medios digitales de transfondo cristiano y que habitualmente reproducen nuestras notas de prensa han optado por el mutismo respecto al anuncio de esta noticia, aunque es de agradecer que Protestante Digital haya sido una excepción.
Puede leer aquí el artículo completo de este escritor y pastor evangélico, titulado Houston, tenemos un problema... sexual.
NOA ALARCÓN
En 1963 apareció un libro en Estados Unidos, un libro que con el paso de las semanas y de los meses empezó a colarse furtivamente en los hogares de clase media de los suburbios de las grandes ciudades, un libro que las amas de casa no colocaban junto a los demás en la librería del salón, porque no querían que los vecinos supieran que lo estaban leyendo. Más bien, ese libro se quedaba en las mesillas de noche, debajo de papeles o de otros libros, o de la misma Biblia, para que sus maridos tampoco hicieran demasiadas preguntas.
Un libro que se leía furtivamente mientras la cena se hacía en el horno, pasando la aspiradora o en el cuarto de baño. A pesar de los casi cincuenta años que han pasado, The Feminine Mystique, de Betty Friedan, es un libro que impresiona. Sin proponérselo, esta mujer sentó las bases de los movimientos feministas que un decenio después empezarían a recorrer las calles de Estados Unidos y del resto del mundo.
A Betty Friedan se la llama precursora del feminismo. Particularmente, no soy muy feminista, porque a partir de los años 80 ese movimiento lo abanderaron las asociaciones de mujeres que pretendían “derrocar el imperio del hombre” en vez de unirse en igualdad de condiciones a él, y yo nací cuando los derechos de la mujer ya estaban más que asegurados en este país (los derechos legales, aunque la desigualdad, hoy por hoy, sigue siendo más que evidente). Aún así, mi madre decía que el feminismo es lo mismo que el machismo, pero al revés, y nos enseñó que teníamos que tener respeto a todo el mundo, y que no teníamos que pretender ser buenas mujeres, sino buenas personas. Defender la igualdad de la mujer no es ser feminista, de la misma manera que defender la igualdad de todas las razas no es ser racista.
Puede leer aquí el artículo de esta escritora y filóloga de fe evangélica, titulado La mística femenina.
ANTONIO CRUZ
Es evidente que el mejor marco para que venga al mundo una nueva criatura será siempre el habitual, en el que reine una relación personal afectiva y que ningún acto tecnológico, por humanizado que esté, podrá nunca superar este ambiente.
La cuestión es, sin embargo, hasta qué punto debe considerarse la inseminación artificial como un acto técnico y despersonalizado cuando se lleva a cabo en un matrimonio que desea tener un hijo y que aporta sus propios gametos para conseguirlo.
Puede leer aquí el artículo completo de este biólogo y escritor de fe protestante, titulado Lo artificial de la procreación asistida.
CÉSAR VIDAL
En mis dos últimos artículos me refería al carácter de panfleto fallido y de pésima reproducción de la Historia de que adolece la película Ágora. En este último, deseo detenerme en una cuestión que Amenábar pasa por alto en su película y cuyas claves me atrevo a decir que no ignora del todo. Me estoy refiriendo a las razones del triunfo del cristianismo sobre el paganismo, precisamente cuando éste seguía siendo profesado por una parte no escasa de la población del imperio.
Como bien puede verse en los primeros minutos de Ágora, los paganos, llegado el caso, recordaban con resentimiento que los cristianos habían sido una minoría perseguida apenas unos años antes y algunos incluso habían sido testigos de los intentos de exterminio llevados a cabo por ciertos emperadores.
¿Por qué se produjo, sin embargo, el triunfo del cristianismo?
Desde luego, no por la violencia o el poder político. De ser así, habría sido el paganismo el que, en el espacio de tres siglos, habría logrado extirpar al cristianismo del mapa imperial.
Puede leer aquí el artículo completo de este escritor, historiador y teólogo de fe protestante titulado El triunfo cristiano que olvidó Abenámar
ISABEL PAVÓN
Érase una vez Margarita, una linda flor que, con el poder de sus pétalos, designaba el sí o el no quiero a quien se acercaba a consultarle. Sus respuestas eran tajantes. Entre sus respuestas no cabía un “luego veremos”, un “voy a pensarlo”, un “ya decidiré...”. No. Las respuestas de Margarita eran tan afiladas como la hoja de un cuchillo que logra cortar de un tajo aquello que se propone.
Margarita, a la vez, exigía servidumbre. Era..., cómo decirlo..., ella era como la reina de un jardín donde no debía existir la sumisión, pero existía. Si el pétalo que Margarita mostraba llevaba escrito un “sí”, cualquier cosa se llevaba a cabo. Si llevaba un “no”, ¡para qué dar más explicaciones!
Tan grande y antigua era la tradición de supremo poder que rodeaba a Margarita que, la decisión de sus pétalos, no dejaba lugar a dudas.
Margarita, eso decían, había nacido para ser mandar. Cada mañana, al abrirse de nuevo, se vestía con su propia magnanimidad y se colocaba una gran corona de honor.
Puede leer aquí el artículo completo de esta escritora y miembro de una Iglesia evangélica en Málaga de fe protestante titulado La voz cantante de Margarita
JAIME FERNÁNDEZ
Quizás reconozcas enseguida estas líneas que forman parte de una de las canciones más famosas de Miguel Ángel Guerra.
(…) Aunque hagan leña con mis ramas
y aplasten mi esperanza necias palabras,
una dosis de tu amor es suficiente
para en medio de esta jungla subsistir.
(…) De tu mano no me arrastra la corriente,
soy un hombre diferente, y te lo debo a Ti *
La melodía la compuso un buen amigo suyo en el momento más difícil de su vida, cuando su hermano murió. Sólo una “dosis” del amor de Dios pudo mantenerle vivo.
Muchas veces hemos llegado a la conclusión de que necesitamos a Dios en nuestra vida. Yo quiero ir un paso más allá y decirte que lo necesitamos en cada momento del día, en cada situación, en cada detalle que sucede. Que no somos capaces de vivir en todo el sentido de la palabra sin el amor de Dios.
Puede leer aquí el artículo completo de este escritor, músico y director del programa «Nacer de Novo» (TVG) de fe protestante titulado Aunque hagan leña con mis ramas
REDACCIÓN P+D
Ha saltado, una vez más (y van...) la cuestión de los símbolos religiosos en los espacios públicos, en este caso las aulas de los colegios. El debate, también como siempre, se ha interpretado desde el punto de vista católico como un ataque a su confesión, y ha sido respondido desde el laicismo con diferentes tonos, entre la acritud y la antireligiosidad. Los protestantes, como ocurre a menudo, nos encontramos entre las “balas” del fuego cruzado de ambos bandos.
En cuanto al catolicismo, quitando personas y entidades razonables, se hace un bastión de “Santiago y cierra España” a un hecho que es de simple lógica y justicia.
Antes de entrar en materia, queremos aclarar que el cristianismo evangélico no tiene símbolos religiosos, y por lo tanto carece de crucifijos por la imagen del Jesús clavado en el madero, pero sí es usual ver la cruz presidiendo los templos. Pero podemos afirmar que -sin existir identificación- sí que no hay animadversión contra el crucifijo; pero defendemos su ausencia de la misma forma que defenderíamos que no haya símbolos religiosos musulmanes en las escuelas públicas de los países islámicos. Una pretensión que tristemente parece lejos de la realidad tanto en la Europa católica como en los países árabes. ¿Por qué? Porque nadie renuncia a su cuota de poder fáctico.
Puede leer aquí el editorial completo de la Dirección de Protestante Digital titulado Crucifijos en las aulas
NOA ALARCÓN
Estos últimos días me acompaña una sensación de congoja que toma la palabra en mi mente en los silencios previos a subirse al autobús o al metro, o justo antes de que el semáforo se ponga en verde para cruzar. Por un lado, he hecho mucho el vago esta última semana, y mi videoconsola es testigo de ello. Por otro lado, lo último que he leído me ha dolido un poco en mi amor propio.
Vuelvo a Henry James. Vagueando un día, remoloneando en vez de dedicarme a algo útil, entré en una librería y encontré un volumen perdido con tres obras menores del gran maestro, y me lo llevé a casa compulsivamente.
Uno de esos cuentos era La lección del maestro. Está escrito en 1888 y reeditado en 1892, y posteriormente, una y otra vez, reescrito y reeditado por ese afán compulsivo de Henry James que nunca daba una obra por terminada, ni aunque pasaran diez años. En su línea, lo que mueve la trama no son las acciones de los personajes, sino sus psicologías, en un delicado juego de ambigüedades y sutilezas.
Puede leer aquí el artículo completo de esta escritora y filóloga de fe protestante, titulado De mayor quiero ser Ana María Matute.
JUAN ANTONIO MONROY
A partir de aquél verano de 1962, cuando el embajador Garrigues anunció que el Gobierno español estaba preparando un Estatuto que mejoraría la situación de los protestantes, los enemigos de la libertad desataron una campaña en su contra. Tengo en mis archivos casi todo lo que la prensa ultracatólica dijo entonces. Entre tantas barbaridades he seleccionado unas cuantas citas que dan idea de la furia demencial que agitaron los medios antiprotestantes.
Rafael Gambra, autor de un libro titulado LA UNIDAD RELIGIOSA Y EL DERROTISMO CATÓLICO, publicó en diciembre de 1965 un artículo en la revista ÍNDICE, donde decía: “La libertad religiosa traería para España un intento de penetración protestante y judaica”.
Un editorial de la revista JUAN PÉREZ, fechado en Barcelona el 10 de septiembre de 1964, afirmaba: “Nos asusta que cediendo a presiones exteriores quede disuelta la unidad católica de España por obra de una vaga legislación que permita a las diversas sectas protestantes que existen en el país ejercer su proselitismo con el consiguiente resquebrajamiento de la unidad religiosa”.
Pueden leer aquí el artículo completo de este escritor y líder protestante internacional, titulado Libertad religiosa y los ultracatólicos.
El biógrafo de Delibes asegura que ´El hereje´ es una obra cumbre de la narrativa del siglo XX. El periodista y escritor Ramón García pronunció una conferencia en la quinta semana cultural de la Iglesia Evangélica de Segovia, en la que también participó César Vidal exponiendo “Reformadores españoles y Autos de fe”.
La novela ´El hereje´ es una obra cumbre de la narrativa española del siglo XX y de la propia obra de Miguel Delibes, aseguró el periodista y escritor Ramón García, biógrafo del también autor de ´Los santos inocentes´ y ´Cinco horas con Mario´.
García participó en la quinta semana cultural de la Iglesia Evangélica de Segovia con una conferencia sobre la última novela de Delibes, publicada en 1998, cuando su autor contaba 78 años y había dado a entender años antes que no produciría ninguna otra.
Puede leer aquí la noticia completa titulada Consideran «El hereje» de Delibes una obra cumbre de la narrativa española en Protestante Digital.
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