ISABEL PAVÓN
Después de tres años, estos días se han presentado en el Museo Picasso, en Málaga, las conclusiones (3.800 folios) sobre el trabajo realizado en el Cementerio de San Rafael (lugar destinado para rojos, maleantes, suicidas y no creyentes) y, a pesar de que aún quedan mucho flecos por recortar puesto que la tarea es dura, quiero unirme en el sentir de tantos familiares que llevaban años esperando encontrarse con los restos de sus personas queridas.
Al parecer, es el mayor conjunto de fosas comunes que existe de la Guerra Civil. Los fusilamientos y enterramientos tuvieron lugar entre febrero de 1937 y mayo de 1957. Se han hallado 2.840 cuerpos (cubiertos de cal viva) de los 4.374 que hay catalogados. Junto a los restos han aparecido objetos personales de los fallecidos, como gafas, anillos, monedas o un dominó hecho en cañas.
Supongo la angustia padecida por los familiares más cercanos, acumulada de años. La incertidumbre ganándoles terreno. Las sospechas. El dolor acampando en todos los recovecos del corazón. Las lágrimas. El miedo...
Puede leer aquí el artículo completo de esta escritora y miembro de una Iglesia evangélica en Málaga de fe protestante titulado Los muertos de la guerra
Sábado, 18 de febrero
Pedro Tarquis
Guillermo Gazanini Espinoza
Josemari Lorenzo Amelibia
Religión Digital
Francisco Baena Calvo
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos