LUIS MARIÁN
La idea original de Dios fue que Adán y Eva estuvieran desnudos y llamados a la práctica sexual. El propósito divino con Adán y Eva deja claro que el erotismo tenía cabida en aquella creación ideal y sin pecado.
El desnudarse tiene mucho significado en La Escritura, pues es dar a conocer la realidad más íntima, aunque posteriormente esto se viera entre los judíos como algo limitado y que no fue bien visto en el entorno familiar. Sin embargo, con Adán y Eva no fue así.
Fue la caída en el pecado lo que rompió con este concepto, pervirtiéndose el plan inicial de Dios y dando lugar a la vergüenza ante el desnudo como uno de los resultados de ese deterioro. La Escritura muestra que fue el pecado lo que originó el tabú y la vergüenza y no al revés.
Pueden leer aquí el artículo completo de este escritor y pastor evangélico, titulado En el principio fue el sexo.
Viernes, 1 de junio
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