REDACCIÓN P+D
Muchos aspectos pueden debatirse en torno a la sociedad y las cuestiones de fe. Pero si hay una que es básica y está por encima del resto no es el bienestar social, la economía u otras por importantes que sean. Lo único innegociable es la libertad.
Y esta semana hay diversas cuestiones que muestran cómo la libertad, al igual que los diamantes, es de enorme valor y capaz de otorgar una fuerza inimaginable, pero simultáneamente tan frágil que el ser humano puede también romperla sin demasiados problemas.
Así, en China y países de mayoría islámica como Somalia, o en la India siguen –a pesar de todos los esfuerzos- las coacciones a que se pueda expresar libremente las ideas y la fe, salvo las que coinciden con los regímenes en el poder correspondientes.
Puede leer aquí el editorial completo de la Dirección de Protestante Digital titulado La libertad no es la meta
Viernes, 17 de febrero
Pedro Tarquis
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Angel Moreno
Juan Antonio Espinosa
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos
Religión Digital
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Josemari Lorenzo Amelibia
Manuel Mandianes