JAIME FERNÁNDEZ
George Gershwin ha sido uno de los compositores más impresionantes del siglo XX. Capaz de crear piezas clásicas y modernas con una calidad fuera de lo normal fue galardonado con el Oscar por la música de la película “Un americano en París”, aunque una de sus obras más conocidas es “Rapsodia in blue”.
George no pudo desarrollar todo su talento porque falleció a los 39 años víctima de un tumor cerebral. Pasó casi toda su vida temiendo enfermedades que no llegaban o que él mismo se inventaba. Fue uno de los mayores genios de la música, pero le perdieron sus temores.
Alguien dijo un día que "El que teme sufrir, sufre de temor”. Nunca mejor dicho. Si siempre estamos temiendo lo que va a llegar, ese sufrimiento nos sobrepasa y es peor incluso que lo que pueda llegar en el futuro.
Puede leer aquí el artículo completo de este escritor, músico y director del programa «Nacer de Novo» (TVG) de fe protestante titulado Tener miedo al temor
YOLANDA TAMAYO
Necesito que me acaricies. Que dejes en mi corazón el rastro delicado de tus dedos en contacto con mis miedos.
Quiero que tus manos se fundan con las mías y sean transformadas en irrompibles lazos de ternura.
Estoy cansada de recibir el azote gris del viento rozando con ferocidad mi rostro. Hastiada de oír el crujido que producen los dientes apretados, el tintineante goteo de palabras malsonantes.
Las manos agarran fuertemente las piedras. Los dedos blanquecinos aprietan las frías rocas que serán lanzadas sin misericordia.
Puede leer aquí el artículo completo de este colaboradora de la revista Ventana Abierta (Asamblea Cristiana) de fe protestante titulado Manos que sostienen piedras
JAIME FERNÁNDEZ
Hace algunos años tuvo lugar una investigación en Estados Unidos sobre el papel que juega la televisión en la vida de las personas. Se les ofreció dinero a algunas familias para que apagasen su televisión durante dos semanas.
Más de la mitad de las familias renunciaron al dinero después de algunos días, porque les parecía imposible la vida sin la caja de colores. Otros muchos vendieron sus televisores después del experimento, porque se dieron cuenta del tiempo que estaban perdiendo en relaciones, paseos, ayudas y juegos toda la familia juntos.
Nuestro problema es que nos creemos todo lo que aparece en la pantalla loca. Los niños lo hacen, y esa es una de las causas de trastornos psicológicos y de relaciones enfermas entre los menores.
Puede leer aquí el artículo completo de este escritor, músico y director del programa «Nacer de Novo» (TVG) de fe protestante titulado La pantalla loca
Viernes, 1 de junio
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Religión Digital
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal