ISABEL PAVÓN
Cada vez suena más raro el contenido de las oraciones comunitarias. Son frases bonitas, espirituales..., pero tan fuera de la realidad como los cuentos infantiles, con pies que no pisan el suelo.
Por ejemplo, no se oye decir: “Gracias, Señor, por el mensaje tan precioso que nos ha traído el hermano, y te pedimos que, para hacer realidad su proyecto, pues dice ser tuyo, nos aumentes el sueldo. Ya sabes, Dios nuestro, que la semana pasada también llegó otro de tus hijos con una petición que tú hacías y también nos vimos obligados a ayudar, por ser esa tu voluntad. Haz que los que contamos con medios económicos limitados, ganemos más porque si no, dentro de poco ninguno de tus planes se va a poder llevar a cabo, ya que son muchos los que trabajan para ti y cada vez vamos quedando menos de los que salimos a las siete de la casa y volvemos de noche para mantenerlos. Padre mío, Señor de mi corazón y mi agonía, a ver de qué modo le das un arreglillo a la cosa”.
Otras oraciones podrían ser, por ejemplo...
Puede leer aquí el artículo completo de esta poetisa y escritora de fe evangélica, titulado Oración de pies alzados.
Sábado, 18 de febrero
Pedro Tarquis
Salvador García Bardón
Alejandro Córdoba
Movimiento Rural Cristiano
Pedro Tarquis
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Jose Gallardo Alberni
Guillermo Gazanini Espinoza