El propietario del sillón donde cayó sentado Sean Connery tras deslizarse por un tobogán en la película “Solo se vive dos veces”, estrenada en 1967, lo ha puesto en venta. Hasta aquí la cosa se ve absurda, pero lo peor es que se lo han comprado.
Puede escuchat aquí el artículo completo "El sillón del absurdo" de esta escritora y poetisa de fe protestante
Martes, 14 de febrero
Pedro Tarquis
Josemari Lorenzo Amelibia
Juan Fernandez Krohn
Francisco Baena Calvo
José Rubio y César Luis Caro
Pedro Tarquis
Mariano Fresnillo Poza
Carlos Corral
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos
Manuel Mandianes