La Vicepresidenta y el Otro
12.05.08 @ 00:21:47. Archivado en Piedras vivas, La Vicepresidenta y el Otro
La Vicepresidenta y el Otro
Hace poco publiqué un artículo titulado “Laicismo a la fuerza”. Allí dije lo siguiente:
“El artículo tercero de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa de 1980 dice lo siguiente (en su apartado dos):
“Queda fuera del ámbito de protección de la presente Ley las actividades, finalidades y entidades relacionadas con el estudio y experimentación de los fenómenos psíquicos o parapsicológicos o la difusión de valores humanísticos o espirituales u otros fines análogos ajenos a los religiosos”
Sobre esto el Presidente del Gobierno, dijo, en el debate de investidura, que se iba a oponer a cualquier tipo de discriminación en materia religiosa. ¿A qué se puede referir?
Pues bien, pues yo digo que, seguramente, se está refiriendo a las denominadas "sociedades filosóficas"; o sea, simplemente a la masonería ya que esto se parece, mucho, a lo que, precisamente no ampara la Ley de 1980: los valores humanísticos o espirituales.”
Pues bien, como el tiempo o mejor, su pasar, quita y da razones, ahora, muy pronto (el mismo día que salía publicado tal artículo, el 9 este mes de mayo) la Vicepresidente del Gobierno, de la Vega, se encargó, en la rueda de prensa que se produce, sistemáticamente, después de la reunión del Consejo de Ministros de confirmar los peores pensamientos que se pudieran tener sobre lo que yo mismo escribí en estas páginas.
Y es que dijo lo siguiente:
“La nueva ley es para los que creen en Dios o en el otro"
Eso fue lo que quiso decir sobre la modificación que se prepara sobre la Ley de Libertad Religiosa de 1980.
Es lógico, pues, que se nos ocurra pensar quién es el “otro” del que habla la Vicepresidenta de Rodríguez Zapatero y, por lo tanto, expresando la opinión no sólo del Consejo de Ministros (que, al fin y al cabo son unos mandados del jefe) sino, más bien, del mismo que, al parecer, quiere acabar de destruir lo que, aún queda de España en estos cuatros años de prórroga que las últimas elecciones del 9 de marzo le han otorgado.
Bien sabemos que en materia religiosa siempre se habla del bien y del mal; que siempre se entiende de Dios o del Maligno pues es una forma de ver las cosas que, por lo visto a lo largo de la historia de la humanidad, ha sido el reflejo de la misma verdad.
Pero también sabemos que, por ejemplo, la masonería llama a quien no es Dios “el gran Arquitecto Universal” a quien atribuyen lo que, en general, atribuimos a Dios.
Sin embargo, hay una serie de realidades que son absolutamente incompatibles entre masonería y religión católica que son, saber:
1.-La masonería se considera a sí misma una especie de conocimiento superior a cualquier tipo de religión que se considere revelada. Es, ni más ni menos, que una gnosis.
Esto es absolutamente incompatible, y no puede cohonestarse, con la creencia según la cual la palabra revelada por Dios es el anuncio de salvación para la humanidad toda.
2.-La masonería establece que el concepto de verdad no puede ser conocido porque supone, tal realidad, un dogma. Por tanto, no caben dogmas pues, por otra parte, el relativismo es una de las esencias de la masonería. Por tal razón, la misma Vicepresidenta dijo, en la misma rueda de prensa citada arriba, que se trata de “garantizar la libertad de todos, de los que creen y los que no creen, sin imposiciones de nadie, sin dogmas”
Por esta parte todo parece estar bastante claro.
A este respecto, el Cardenal Paul Poupard (el que fuera Presidente del Pontificio Consejo para el Dialogo Interreligioso) entiende que "La francomasonería mete en un mismo paquete todas las visiones del mundo. Es lo que yo denomino el 'relativismo absoluto'. Y el cristiano no puede admitir eso porque sólo Jesucristo es la verdad. Había que decirlo de forma clara. Ninguna visión del mundo puede situarse en el mismo lugar que la verdad de Cristo."
3.-Además, la masonería entiende que la misma existencia del “Gran Arquitecto” no puede compatibilizarse con la revelación de Dios como Padre de Nuestro Señor Jesucristo que, por cierto, es Dios uno y trino.
Al respecto de la importancia de Jesucristo en la historia de la humanidad e, incluso, a su misma existencia, doce Jim Shaw en The Deadly Deception (26-27), que "Jesús era solo un hombre. Fue uno de los arquetipos, 'uno de los grandes hombres del pasado, pero no divino y ciertamente no el único medio de redención de la humanidad perdida. Estuvo al nivel de los otros grandes hombres del pasado, como Aristóteles, Platón, Pitágoras y Mahoma. Su vida y leyenda no fueron diferentes de la de Krishna, el dios hindú. Él es el hijo de José', no el hijo de Dios".
Y aún dice, la Sra. de la Vega, que "La reforma de la ley de libertad religiosa no está pensada contra nadie"
Efectivamente, contra nadie es posible porque, en primer lugar, no tienen en consideración a ninguna persona que pueda tener una creencia religiosa. Pero, en segundo lugar, sí que va contra Dios que es, eso es claro, alguien más que “nadie”.
Y, claro, a favor del “otro”. O sea, de su secta.
Sin embargo sí que es cierto algo de lo que ha dicho. Que la nueva ley no está pensada. Eso es seguro porque para eso sería necesario una cierta capacidad de raciocinio y el sectarismo ciega tal posibilidad.
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Eleuterio Fernández Guzmán
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