El Domingo de la Palabra - 13 de mayo de 2007
06.05.07 @ 23:39:00. Archivado en La Palabra del Domingo (Sobre el Evangelio), mayo, 13, de 2007
El Domingo de la Palabra
13 de mayo de 2007
Jn 17, 20-26
20 No ruego sólo por éstos, sino también por aquellos que, por medio de su palabra, creerán en mí, 21 para que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado.
22 Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno como nosotros somos uno: 23 yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectamente uno, y el mundo conozca que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí.
24 Padre, los que tú me has dado, quiero que donde yo esté estén también conmigo, para que contemplan mi gloria, la que me has dado, porque me has amado antes de la creación del mundo.
25 Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido y éstos han conocido que tú me has enviado.
26 Yo les he dado a conocer tu Nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que tú me has amado esté en ellos y yo en ellos."
COMENTARIO
Siempre con Cristo
1.- Inmediatamente antes de entrar en Gethsemaní para orar y ser prendido, Jesús ora a su Padre, tras haber aleccionado a sus discípulos sobre lo que, con tiempo, va a pasar y que, aunque ellos no entiendan en ese momento, ya llegará en el que sí que serán capaces de comprender. Jesús, pues, pide a Dios por todos aquellos que, hasta ese momento, habían estado a, digamos, su cargo.
2.-La idea fundamental que tiene el Mesías es que todos, aquellos que lo conocen y los que en ese momento no tienen noticia de él (y por los que también pide), pero que con el tiempo, llegarán, también, a quererlo, sean uno. Es decir, lo que pretende Jesús es que sus ovejas no estén dispersas sino que, al contrario, sigan a su pastor, que es Él. Hay que tener en cuenta que habla, el Maestro, en futuro, lo cual indica que ya sabía lo que iba a pasar, que ya tenía conocimiento de que muchos creerían en su persona y su doctrina (y en la verdadera Ley de Dios) a través de lo que sería comunicado no sólo por sus discípulos sino, sobre todo, por los discípulos de sus discípulos… y así hasta la eternidad. Sabía, por lo tanto, de lo que hablaba.
Sin embargo, no se limita Jesús a pedir a Dios que todos seamos uno sino que, como siempre, va más allá de lo que podría pensarse. Le pide que todos nosotros seamos uno con Él mismo y, así, con Dios. Esta unión total entre el Creador y sus criaturas, entre el Hijo, el Padre y los hijos, será muestra de que el Padre mandó al hijo, de que todo lo dicho era verdad, la Verdad. Otra vez necesitaba Jesús mostrar, con una prueba, que era Quien decía que era.
3.-Sobre esto habría que destacar una cosa de importancia. Si Jesús dice que se ha de conocer que Él mismo estará en todos nosotros y que Dios está en Él, la conclusión a la que llegamos es que Dios está en nosotros con esa unión que demanda Jesús a su Padre. Así, el mundo conocerá que “tú me has enviado” y que su amor por Jesús es tan válido como el de Dios por nosotros.
4.-Pero Jesús pide a Dios algo muy importante para nosotros. Había vivido el Mesías, junto a sus hermanos, hijos todos de Dios, una vida que estuvo llena de buenos y de malos momentos, una vida de hombre, sometido al devenir de su tiempo y a los gozos propios de su amor por la humanidad. Por lo tanto, también quiere que en el Reino de Dios estemos todos junto a Él mismo, que no es, sino, pedir que estén junto a Dios. Esto no puede contemplarse sino como una intercesión por nosotros mismos, un pedir algo tan importante que, sólo dejado en sus manos, es posible conseguir.
En ese mismo momento, Jesús dice que Dios lo ha amado “antes de la creación del mundo”. Esto, que en sí mismo es algo enigmático, nos muestra con bastante claridad la voluntad de Dios de llevar a cabo la creación aunque no sepamos cómo, en realidad, fue.
5.-Acaba esta petición de Jesús a Dios con algo que es fundamental para nuestra vida. Dice el Mesías que ninguno de aquellos, y ahora de nosotros, hemos conocido, se supone que en persona, al Creador. Sin embargo, esto no representa problema alguno pues al haber visto y conocido a Jesús es como si hubiésemos conocido a Dios al ser, Jesús, enviado suyo. Esto nos muestra que, quizá, nos ha de bastar con ese conocer a Cristo, con ese reconocer, en Él, a Dios, para que, digamos, sea suficiente para nosotros ya que, a través de él, sabemos del Padre. Además, nos dio a conocer el Nombre de Dios, es decir, lo que significa y lo que es la Ley de Dios y no lo que, de forma tergiversada, había llegado hasta aquellos días.
Pero no contento con esto, nos dice, para alegría nuestra, que, como ya dijo aquello de “estaré con vosotros…” lo confirma, al decir a Dios que su Nombre, el del Padre, lo seguirá “dando a conocer”. Esto nos ha de hacer ver que siempre está con nosotros, que no nos abandonó aunque muriera porque resucitó.
6.- Sin embargo, aún queda algo que habría que destacar y que es, al fin y al cabo, la causa de toda la actuación de Jesús y, entonces, lo que debería ser la nuestra. Lo que mueve a Cristo a actuar, a pedir por nosotros a Dios es el amor. Ese amor con el que Dios lo ha amado, ese mismo amor quiere Jesús que esté con nosotros, que nos acompañe, que no nos abandone. Y eso le pide en su orar. Que “el amor con que tú me has amado esté en ellos yo en ellos”.
7.-Esto que nos dice Jesús en este texto del evangelio de san Juan habría que llevarlo a nuestras vidas: ser uno con el hermano, transmitir al mundo la Palabra de Dios, creer que Dios envió a Cristo para darnos la buena noticia, que el amor de Dios esté en nosotros y nosotros seamos capaces de darlo a los demás, etc.
ORACIÓN
Padre Dios; ayúdanos a ser uno, a no separar sino a unir; ayúdanos a creer que Cristo, su amor, está en nosotros para, así, saber, que Tú estás, también, en nosotros; ayúdanos, por último, a saber transmitir esto.
Gracias, Señor, por poder transmitir esto
El texto bíblico ha sido tomado del Servicio de Biblia de www.catholic.net
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/92379
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Dios le bendiga Sr Fernandez
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Eleuterio Fernández Guzmán
autor
Contacto








